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Daniel Sancho, acompañado de la policía tailandesa EFE
La familia de Daniel Sancho transmite sus condolencias por el fallecimiento de Edwin Arrieta

La familia de Daniel Sancho transmite sus condolencias por el fallecimiento de Edwin Arrieta

«Sentimos mucho el fallecimiento de Edwin», manifiestan en un comunicado, mientras que el padre de la víctima exige «justicia» y poder enterrar a su hijo

Joaquina Dueñas

Jueves, 10 de agosto 2023, 17:03

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Cada día que pasa trascienden nuevos detalles sobre la muerte de Edwin Arrieta presuntamente a manos de Daniel Sancho, que ha confesado ser autor del crimen durante el viaje que estaban haciendo juntos en Tailandia. Mientras el hijo del actor Rodolfo Sancho permanece en prisión provisional en la cárcel de Koh Samui, donde está pasando los primeros diez días de aislamiento por protocolo Covid, su familia sigue a su lado a la espera de que empiece el juicio y ha remitido un nuevo comunicado en el que transmite sus condolencias por la pérdida de cirujano colombiano. «Sentimos mucho el fallecimiento de Edwin y acompañamos en el sentimiento a su familia», han indicado comunicado remitido este jueves a la agencia EFE.

Un escueto texto que termina: «Agradecemos el interés de la prensa, pero no podemos hacer declaraciones en este momento para no inmiscuirnos en la investigación y para respetar el momento tan doloroso que estamos viviendo ambas familias en esta terrible situación que nos ha tocado vivir». Desde el principio, la familia de Daniel se ha movido con la mayor discreción a pesar de la relevancia que ha tomado el caso dada la popularidad de su padre, Rodolfo Sancho, y de su abuelo, Sancho Gracia, conocido especialmente por encarnar al bandolero Curro Jiménez en la serie homónima. Apenas se han dirigido a los medios a través de otro comunicado para solicitar «el máximo respeto» para su hijo y para toda la familia «en estos momentos delicados y de máxima confusión», al tiempo que pedían que no se hiciera ningún tipo de «juicio precipitado». Rodolfo viajó de urgencia a Tailandia donde está a la espera de poder ver a su hijo una vez pasen los diez días de aislamiento.

El terrible relato de este caso que ha dejado a dos familias rotas lo conocemos gracias a los medios de comunicación locales, a la flexibilidad de la policía tailandesa y a las declaraciones del propio Daniel que confesó haber provocado la muerte Edwin y sentirse «rehén» de médico colombiano. «Era una jaula de cristal, pero era una jaula. Me hizo destruir la relación con mi novia, me ha obligado a hacer cosas que nunca hubiera hecho», dijo al declararse culpable. De hecho, envió un mensaje a su novia, con la que mantenía una relación de cinco años: «Que sea feliz y siga con su vida», dijo. «Ella no me va a esperar ni debe», reflexionó.

El joven de 29 años tuvo en todo momento acceso a su teléfono móvil antes de su entrada en prisión y también escribió un mensaje a los suyos en les que pedía perdón. «Siento que estéis teniendo que ser de esas personas que sufren esto. Me estaba amenazando tanto a mí como a mi familia. Algún día sabréis toda la verdad», decía el mensaje.

Ahora, ha trascendido que la policía tailandesa habría descubierto un mensaje en el teléfono de chef español en el que se constatarían esas amenazas de muerte. Hasta el momento, se conocía que el joven había sido extorsionado con mostrar fotografías comprometedoras si abandonaba la relación, aunque las últimas informaciones apuntan a que las amenazas habrían llegado a ser más graves.

Más allá del posible móvil y de la confesión, la policía ha dejado claro que «hay suficientes evidencias» para acusar a Daniel «de asesinato premeditado», según indicaba el jefe de la investigación de la comisaría de Koh Phanghan, Somsak Nurod, aunque todavía no se han encontrado todas las partes de cuerpo del médico que fue descuartizado y escondido en diferentes puntos de la isla.

La familia de Edwin exige «justicia»

Por su parte, la familia de la víctima clama justicia, aunque han dejado claro que «definitivamente, no queremos acceder a la pena de muerte porque la familia es muy religiosa, muy creyente en Dios». «No es el camino. Pero sí queremos una pena ejemplar, puede ser incluso la cadena perpetua», ha dicho. Una pena que quieren que cumpla en Tailandia y no en España.

El padre de Edwin, Leobardo Arrieta, también ha roto su silencio para pedir los restos de su hijo a los que quiere dar sepultura. «Estoy mal mal, me han quitado la vida. Él era quien me sostenía a mí. Mi hijo era muy noble, todo el mundo lo quería», ha recordado. «Que me lo traigan aquí, aunque sea un pedacito de mi hijo», ha pedido al tiempo que exigía «que se haga justicia».

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