Merel van Dongen y Ana Romero. / j. segade

«Las futbolistas hemos tenido la valentía de decir que nos hemos enamorado de una mujer»

Merel van Dongen y Ana Romero llevan su amor a la portada de Mujerhoy y cuestionan el hermetismo gay en el fútbol masculino

R. C.

Desde que se conocieron en el vestuario del Ajax de Ámsterdam, en 2016, Merel van Dongen y Ana Romero son una de las parejas más visibles del fútbol femenino. En la actualidad Merel es titular en el Atlético de Madrid y una fija en la convocatoria de la selección de Países Bajos. Previsiblemente, estará en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda del próximo verano. Ana Romero pasó también Espanyol, FC Barcelona y Valencia, fue internacional con España y se retiró en el Betis hace dos años. Hoy es cirujana en un hospital madrileño.

Inmersas en los preparativos de su boda en junio, son las protagonistas de la portada de Mujerhoy, la revista que se distribuye los sábados con este periódico. Su historia de amor no es un caso extraordinario en el fútbol femenino. A diferencia de lo que pasa en el masculino, donde la homosexualidad sigue siendo un tabú: no hay todavía un futbolista profesional en España que haya salido del armario. «Las mujeres en el fútbol hemos tenido la valentía o la libertad de decir que nos hemos enamorado de una mujer», reflexiona Ana. «Ya hay vestuarios profesionales con hombres gay, pero es una cultura súper hermética».

En la entrevista comparten sus opiniones también sobre la celebración del Mundial en Qatar –«la Federación Española debería haber dicho que no íbamos»–, la crisis en el seno de la selección femenina –«es un caso más de machismo; debería ser un equipo campeón»–; o las diferencias respecto al fútbol masculino profesional –«Lo hermoso de nuestro deporte es que sabemos lo que es ganar 5 euros por trabajar una hora, que conocemos el mundo normal, que continuamos estudiando… No nos creemos estrellas mundiales»–.