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La secretaria general del PP. Cuca Gamarra. en una intervención Rtve
Un tuit de Gamarra traslada a la bronca española el asalto brasileño

Un tuit de Gamarra traslada a la bronca española el asalto brasileño

La dirigente del PP señala a Sánchez por haber derogado el delito de sedición

Lunes, 9 de enero 2023, 00:35

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No hay tregua en la política española, ni siquiera en la condena al asalto a los edificios de los Tres Poderes del Estado brasileño protagonizado por los seguidores del expresidente ultraderechista del país Jair Bolsonaro. El violento allanamiento de la legalidad constitucional tras el veredicto de las urnas que ha devuelto al poder a Luiz Inácio Lula da Silva ha suscitado esta noche la reprobación casi unánime del arco parlamentario español, con el significativo silencio de Vox, partido hermanado con las corrientes de extrema derecha asentadas en distintos países del mundo. Pero ha sido un tuit de respuesta de la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, al presidente del Gobierno, aludiendo a la supresión por este del delito de sedición en el Código Penal, el que ha destapado la caja de los truenos siempre estruendosa en los últimos tiempos en la vida pública nacional.

«Todo mi apoyo al presidente Lula y a las instituciones libre y democráticamente elegidas por el pueblo brasileño. Condenamos rotundamente el asalto al Congreso de Brasil y hacemos un llamamiento al inmediato retorno a la normalidad democrática». Este ha sido el mensaje escrito por Pedro Sánchez en su cuenta oficial de Twitter que ha suscitado la réplica para la polémica de Gamarra. «Contigo, en España esto ahora es un simple desorden público...», ha escrito la número dos del PP, en referencia implícita a la supresión, pactada por el Gobierno con Esquerra para sacar adelante los Presupuestos, del ilícito penal de la sedición por el que fueron condenados, junto al de malversación también atenuado, los líderes del 'procés' independentista catalán.

Ese delito anterior ha sido sustituido por uno de desórdenes públicos que también suaviza el castigo a determinadas conductas, aunque se reformuló su concepción inicial ante la advertencia de los socios de Sánchez de que el nuevo tipo podía excederse en el castigo a manifestaciones a su juicio legítimas. Los populares, que rompieron las negociaciones para renovar el Poder Judicial por el acuerdo con ERC, se han situado enfrente de una reforma que creen que deja desguarnecido al Estado de su margen legal de respuesta ante una eventual repetición de la revuelta del 'procés'; una cesión intolerable, a ojos del principal partido de la oposición, al secesionismo de Oriol Junqueras y Pere Aragonès. Los populares ya blandieron este argumento, a modo de advertencia, ante la detención hace un mes de un grupo de nazis alemanes acusados de maquinar un golpe de Estado.

Reacción socialista

Poco después de lanzar ese primer tuit, Gamarra ha redactado un segundo en el que sostiene que «el golpismo no tiene cabida en ningún lugar» y avisa de «lo frágiles que también son las democracias y la obligación de fortalecerlas y protegerlas»; frase que puede interpretarse como una mención a la crisis institucional vivida en España a finales de año. Su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, ha recurrido al mismo canal para trasladar el apoyo al pueblo brasileño, llamar al «inmediato restablecimiento del orden constitucional» y subrayar que no cabe «ceder ante los populismos y la radicalidad» que intentan socavar la democracia.

Pero para entonces, el incendio ya estaba desatado. La portavoz de la ejecutiva del PSOE y ministra de Educación, Pilar Alegría, ha exigido a Feijóo que «corrija» a Gamarra por su «peligroso» comentario. «No todo vale», ha zanjado Alegría en la diatriba en Twitter. Más duro, el secretario de Organización de los socialistas, Santos Cerdán, ha acusado a la dirigente popular de sentirse «más cómoda atacando al presidente que condenando el intento de golpe de Estado» en Brasil. «Cómo puedes tener tan poca vergüenza...», se ha arrancado Cerdán. «Cuánta irresponsabilidad, Cuca», le ha afeado, en esas tres palabras, el portavoz de ERC Gabriel Rufián, al que han acompañado en su reproche otros cargos de la izquierda.

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