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Vecinos del distrito de Jajarkot caminan entre las ruinas de las casas. AFP
Nepal escarba entre la ruinas para buscar supervivientes tras otro terremoto

Nepal escarba entre la ruinas para buscar supervivientes tras otro terremoto

El recuento de víctimas mortales se eleva por ahora a 157 mientras continúa la búsqueda bajo los escombros de casas hechas con barro

Sábado, 4 de noviembre 2023, 11:44

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Nepal, el país de las altas cumbres, vive sobre un suelo que parece hecho de arenas movedizas. Se levanta sobre la falla tectónica que dio origen al Himalaya. Allí los terremotos son frecuentes. Durante la noche del viernes al sábado, la tierra volvió a temblar al ritmo de un seísmo de una magnitud de 6,4, según el Centro de Sismología local. El Servicio Geológico de los Estados Unidos rebajó la intensidad a 5,6. Fue, en cualquier caso, una brutal sacudida que provocó la muerte de 157 personas y al menos un centenar de heridos. El recuento de las víctimas nunca es fácil bajo los escombros. Como muestran los vídeos difundidos en las redes sociales, los vecinos de las zonas afectadas vieron amanecer mientras escarbaban entre las ruinas en busca de supervivientes.

El Ejército nepalí participa también en las operaciones de rescate en medio de un paisaje desolador. Amedida que se avance en el desescombro pueden aparecer más fallecidos. Además de las 157 víctimas mortales, cientos de hogares han sido dañados, por lo que el número de víctimas mortales podría aumentar. El temblor tuvo su epicentro a 42 kilómetros al sur de Jumla, cerca de la frontera con Tíbet, y se situó a 18 kilómetros de profundidad.

Según el Centro Nacional de Investigación de Terremotos de Nepal, el terremoto afectó al distrito de Jajarkot y a la región vecina de Rukum Occidental. Son lugares montañosos y de difícil acceso, lo que dificulta aún más el rescate. «Hemos enviado equipos médicos y oficiales de búsqueda desde Katmandú y Nepalgunj por medio de helicópteros», señaló el portavoz del ejército nepalí. Krishna Prasad Bhandari informó también de que el mayor número de víctimas mortales se concentra en Jajarkot con 95 fallecidos.

Las autoridades nepalíes han desplegado cientos de efectivos en las zonas afectadas, pero las labores de búsqueda se están viendo condicionadas por lo complicado del terreno en los dos distritos afectados, donde ahora no hay red de telefonía móvil ni electricidad. Las casas, muchas hechas con barro, se derrumbaron o resultaron gravemente afectadas. Los supervivientes se pusieron a salvo en el exterior de sus hogares, donde se escuchaban las sirenas de los vehículos de emergencia. La sacudida llegó a sentirse en la capital de India, Nueva Delhi, situada a casi 500 kilómetros del epicentro.

Por su ubicación geológica, Nepal es un país propenso a desastres naturales. Buena parte de su población, de escaso poder económico, vive en edificios precarios. Yla red viaria carece de infraestructura para hacer frente a inundaciones y terremotos, fenómenos frecuentes en la zona. Según la Asociación Asiática de Preparación (APP), una alianza creada para coordinar la respuesta a emergencias entre países asiáticos, Katmandú es la capital nacional expuesta al mayor riesgo de terremotos entre 21 megaciudades del planeta.

El terremoto de 2015

La región tiene una larga historia sísmica. Dos placas tectónicas están en continua fricción. Este choque presiona hacia arriba la cordillera del Himalaya. Durante ese proceso geológico, las rocas acumulan presión hasta provocar la sacudida de las placas para liberar energía por medio de un terremoto. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, en lo que va de siglo sólo cuatro seísmos han superado la magnitud 6. Cuando las dos placas se mueven generan energía en la superficie de la tierra. Y cuanto más tiempo pasa sin que se produzcan fenómenos sísmicos, más energía se retiene y más posibilidades hay de que el terremoto sea de alta intensidad. La historia de Nepal es testigo.

El 25 de abril de 2015, un terremoto de 7,8 zarandeó el país. Derribó edificios de varios pisos en Katmandú y provocó deslizamientos de tierra y avalanchas en las montañas. Murieron casi 9.000 personas y más de 22.000 resultaron heridas. Aquella catástrofe dejó además a cientos de miles de personas sin hogar y causó daños cifrados en cerca de 6.470 millones de euros. Ocho años después de aquel seísmo, las labores de reconstrucción todavía no han finalizado. Ahora, la tierra vuelve a temblar.

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