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Personal con mascarillas en el hotel donde se concentra la Prensa para cubrir el XX Congreso Nacional del Partido Comunista chino. Reuters
Concluye el congreso del Partido Comunista que eleva a Xi a la altura de Mao

Concluye el congreso del Partido Comunista que eleva a Xi a la altura de Mao

Blindado contra el Covid, este sábado finaliza el cónclave quinquenal que lo perpetuará en el poder al romper la norma de retirarse tras diez años

Pablo M. Díez

Pekín

Sábado, 22 de octubre 2022, 08:28

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Después de una semana intensa, pero en la que Pekín se ha cerrado al resto de China, este sábado concluye el XX Congreso del Partido Comunista, que perpetuará en el poder a su secretario general y presidente del país, Xi Jinping. Para evitar el Covid, este cónclave se ha celebrado bajo una burbuja que supone toda una metáfora del régimen. Mientras Xi lo inauguraba el domingo pasado prometiendo un «futuro brillante», el Buró Nacional de Estadísticas retrasaba la publicación de los datos del tercer trimestre sobre la economía, muy castigada por la estricta política de Covid 0.

Precisamente, una protesta contra sus restricciones y confinamientos consiguió romper el blindaje de Pekín en vísperas del Congreso. Aunque solo fueron dos pancartas colgadas de un puente y una fogata, lo sorprendente es que el manifestante tuviera tiempo de desplegarlas antes de que la Policía lo arrestara. Desde entonces, está desaparecido y la vigilancia de los puentes se ha reforzado con casetas de guardias para que nadie vuelva a burlar la seguridad, otra burbuja que aspira a ser tan impenetrable como la Gran Muralla.

El jueves, el viceministro de Exteriores, Ma Zhaoxu, repetía el eslogan de la propaganda abogando por «la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad». Pero, en el Reino Unido, el cónsul chino en Manchester, Zheng Xiyuan, está protagonizando un conflicto diplomático por haberse enzarzado junto a varios de sus empleados en una pelea contra unos manifestantes de Hong Kong que protestaban ante su legación. Como se ve en un vídeo, uno de los manifestantes fue arrastrado al patio del consulado por sus empleados, que le apalearon hasta que fue rescatado por la Policía. El incidente pincha otra burbuja, la de la diplomacia de los «lobos guerreros» que han endurecido el discurso exterior de China y ahora pasan de los aullidos a los puños.

Ayer, al viceministro de Medioambiente, Zhai Qing, le tocó un mal día para explicar los logros de China en la lucha contra la contaminación, que se ha reducido notablemente durante los últimos años. Pero, tras los cielos azules que lucieron durante la apertura del Congreso, Pekín lleva varios días plomizos y con niveles de polución dañinos para la salud. Procedentes de la quema del carbón en las plantas térmicas, los tubos de escape y el humo de las fábricas, sus partículas PM 2,5 son tan diminutas que se cuelan no solo en los pulmones, sino también en la burbuja de este cónclave.

Y, por último, tenemos la burbuja de los periodistas, que entramos el miércoles en dos hoteles de Pekín para pasar tres días en un circuito cerrado antes de asistir este sábado a la clausura del Congreso en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín. En esta última sesión, sus casi 2.300 delegados elegirán a los 205 miembros del Comité Central y sus 171 suplentes. Además, está previsto que voten a favor de reformar los estatutos del Partido para fortalecer aún más a Xi Jinping, quien romperá la norma de retirarse tras dos mandatos de cinco años impuesta tras la muerte de Mao para evitar sus desmanes personalistas. A tenor de algunos expertos, el título de su doctrina política, «El pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para la nueva era», podría ser acortado. Reducido a solo «El pensamiento de Xi Jinping», se equipararía así al «Gran Timonel».

Nuevo Comité Central

Pero, si no hay cambios con respecto a otros años, la jornada más importante de su coronación como el dirigente más poderoso de China desde Mao será el domingo. Por la mañana, el nuevo Comité Central resultante de este Congreso elegirá a los 25 miembros del Politburó y de ahí saldrán los siete que compongan su Comité Permanente, la cúpula del régimen. Salvando a Xi Jinping, que continuará como número uno, habrá una renovación de al menos cuatro miembros, incluido el primer ministro Li Keqiang, quien terminará en marzo sus diez años de mandato. Dichos cambios revelarán si sigue habiendo equilibrios de poder entre las distintas facciones del Partido o si Xi es capaz de colocar a todos sus hombres de confianza. En teoría, se sabrá mañana, cuando el nuevo Comité Permanente se presente ante la Prensa.

Para asistir al evento, un grupo de medios seleccionados, permanecen también en la burbuja anti-Covid. Tras una PCR diaria desde el miércoles, el viernes y el sábado han sido dos para evitar al máximo el riesgo de contagio en la coronación de Xi Jinping.

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