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La derecha presiona a Macron ante la «imagen catastrófica» que ofrece Francia

La derecha presiona a Macron ante la «imagen catastrófica» que ofrece Francia

El Gobierno refuerza el despliegue policial con 45.000 agentes con la esperanza de contener unas disturbios que ya suman más de 3.100 detenidos

Beatriz Juez

Domingo, 2 de julio 2023, 21:54

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Por tercera noche consecutiva, 45.000 policías y gendarmes fueron movilizados anoche en toda Francia para tratar de restablecer el orden y frenar los disturbios y saqueos, que han estallado en todo el país tras la muerte el martes en Nanterre de Nahel, de 17 años, de un tiro de la policía. «La movilización de las fuerzas de seguridad interior continúan. No merma», aseguró el ministerio del Interior.

Desde que comenzaron los disturbios el martes ha habido 3.118 detenidos en todas Francia, de los que 1.311 fueron arrestados la noche del viernes al sábado, la más violenta que se ha visto hasta ahora en el país. La noche del sábado al domingo, con 719 detenidos, fue «más tranquila», según el ministro del Interior, Gérald Darmanin.

El Gobierno se mantiene, sin embargo, prudente sobre lo que pueda ocurrir en los próximos días, dado la situación socialmente volátil en el país. Muchos franceses temen que los disturbios puedan durar todavía días o incluso semanas. En 2005, los disturbios de la periferia de París duraron tres semanas.

El presidente francés Emmanuel Macron se reunió ayer en el Palacio del Elíseo con la primera ministra Élisabeth Borne y sus ministros para analizar la situación y tratar de restaurar la calma en el país, mientras la imagen de Francia se deteriora el exterior. Sin embargo, ni Macron ni el Gobierno anunciaron nuevas medidas ante el caos que reina en el país.

Macron pidió ayer a sus ministros que «continúen haciendo todo para restablecer el orden y garantizar el regreso a la calma». El jefe de Estado recibirá este lunes a los presidentes del Senado y la Asamblea Nacional y el martes a más de 220 alcaldes de localidades que han sufrido actos violentos durante los disturbios. «El gobierno debe continuar a estar al lado de los policías, gendarmes, magistrados, secretarios judiciales, bomberos y cargos electos movilizados días y noche desde hace cinco días», dijo Macron, según participantes en la reunión citados por la prensa francesa. Unos 150 ayuntamientos o edificios municipales han sido atacados en los disturbios, según la Asociación de Alcaldes de Francia.

Por su parte, Jordan Bardella, presidente de Reagrupación Nacional y mano de derecha de la ultraderechista Marine Le Pen dijo que «la inseguridad es un veneno que socava Francia en el interior y la imagen de Francia en el exterior» . Bardella considera que los disturbios dan «una imagen catastrófica» del país a nivel internacional, a dos meses de que comience la Copa Mundo de Rugby y a un año de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Bardella aseguró que si su partido gana las elecciones en 2027 restablecerán el orden republicano «en cada metro cuadro del territorio nacional» y que el control de la inmigración será «una prioridad absoluta».

Macron habló ayer por teléfono con Vincent Jeanbrun, alcalde de L'Haÿ-les-Roses, cuyo domicilio familiar fue atacado la noche del sábado al domingo. El jefe de Estado también habló con el alcalde de Marsella, Benoît Payan. Marsella, segunda ciudad de Francia, ha sido escenario de violencia y saqueos que obligaron el Gobierno a enviar el sábado refuerzos de la policía y de la gendarmería para tratar de restablecer el orden.

El ministerio del Interior negó ayer que el Gobierno francés hubiera decidido restringir temporalmente el acceso a internet en ciertos barrios durante la noche, como aseguraba un comunicado de prensa falso de la Policía nacional que circulaba en las redes sociales. «Este documento es falso. No se ha tomado ninguna decisión en este sentido», aclaró el ministerio del Interior en Twitter.

La abuela de Nahel

Nadia, la abuela de Nahel, hizo ayer un llamamiento a la calma tras cinco noches de violencia en todo el país. «A la gente que están rompiendo cosas, les digo que paren. Están utilizando a Nahel como excusa. No queremos que destruyan los escaparates, los autobuses y las escuelas. Queremos que esos jóvenes se queden tranquilos», dijo en declaraciones a BFMTV.

«Nahel está muerto. Mi hija tenía un solo hijo. Lo ha perdido. Se acabó. Mi hija ya no tiene vida», aseguró la abuela de Nahel, quien mostró su «confianza en la justicia» para que el policía que disparó a su nieto sea condenado por lo que ha hecho.

El alcalde de Nanterre, Patrick Jarry, también pidió a los habitantes de su ciudad que respeten los deseos de la familia de Nahel y pongan fin a la violencia. Nahel fue enterrado el sábado en una ceremonia íntima en el cementerio de esta localidad donde vivía con su madre.

El diputado Éric Ciottti, presidente de Los Republicanos (derecha moderada), hizo un llamamiento a la «unidad nacional en estos momentos». «Necesitamos unidad para establecer el orden republicano», añadió en una entrevista en televisión.

Ciotti condenó «la voluntad de destruir» de los alborotadores que atacan a los símbolos de la República y que la desafía con «su violencia» y «su barbarie». El líder conservador reiteró su apoyo a los policías y gendarmes que se enfrentan a esta fuerte ola de violencia. «Atacar a la policía municipal, atacar a los locales municipales es atacar a los símbolos de la República que expresan la autoridad y la regla», consideró el presidente de Los Republicanos, el partido de Nicolas Sarkozy.

Scholz transmite confianza

El canciller alemán Olaf Scholz se mostró ayer «preocupado» por los disturbios en Francia, pero también expresó confianza en Macron. «Estoy totalmente convencido de que el Jefe de Estado francés encontrará la forma de hacer que la situación se mejore rápidamente», afirmó en declaraciones a la cadena de televisión pública alemana ARD. «Es inadmisible que estos actos de violencia se produzcan», añadió Scholz.

Tres meses después de verse obligado a aplazar la visita de Estado del rey Carlos III a Francia por las protestas violentas contra la reforma de las pensiones, Macron tuvo que posponer su visita de Estado a Alemania por los disturbios que han estallado en todo el país. Scholz dijo que comprendía que Macron haya preferido quedarse en Francia dada la situación que atraviesa el país. «Yo hubiera hecho lo mismo», dijo el canciller alemán.

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