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«La situación es indescriptible y estamos solos», relata un médico sirio

«La situación es indescriptible y estamos solos», relata un médico sirio

El terremoto que azotó la pasada semana Turquía y Siria ha causado ya la muerte de 35.000 personas

F. M.

Martes, 14 de febrero 2023, 18:58

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«Una semana después de los terremotos, todavía no hemos recibido ninguna ayuda desde el exterior. La situación es indescriptible y estamos solos». Quien habla es Moheed Kaddour, director de un hospital de Médicos Sin Fronteras de Atmeh en Siria, que se afana por ayudar a salvar el mayor número de vidas posibles en unos hospitales que están saturados y a los que no llega la ayuda internacional.

Hace una semana desde que se produjera en Turquia y Siria uno de los peores terremotos que se recuerdan. Un temblor de 7,8 de magnitud ha causado por el momento, según las últimas estimaciones, más de 35.000 fallecidos. Las ciudades han quedado reducidas a escombros, ruinas y un vaivén de gente que se vuelca por encontrar aún a sus familiares, amigos o vecinos que quedaron atrapados entre los escombros o están heridos en algunos de los hospitales saturados de las zonas afectadas.

«Los afectados no tienen absolutamente nada. Solo sabemos que los hospitales están llenos de heridos y muertos y que las necesidades son inmensas», cuenta Mohammad Darwish, director adjunto del hospital de Médicos Sin Fronteras en Atmeh, desde donde afirma que la situación es «catastrófica» y de la que aun no se tiene una «visión clara» de lo ocurrido.

Antes de los terremotos, el único punto de paso para la ayuda humanitaria internacional desde Turquía a esta región sin salida al mar era el de Bab al-Hawa. Pero la ayuda aún no consigue fluir a Siria. Sigue siendo el único paso abierto, teniendo en cuenta que durante días ha estado total o parcialmente cerrado. Es por lo que desde la Organización, que opera en Siria, puso en marcha un plan de emergencia para prestar apoyo a los hospitales y proporcionar ayuda médica y material en la zona.

«Recibimos a 800 personas en urgencias en los primeros días, 250 de las cuales necesitaban tratamiento quirúrgico. Incluso este último fin de semana siguieron llegando heridos. Desde entonces, desgraciadamente, la ventana para que sigan apareciendo supervivientes entre los escombros se ha cerrado y el número de heridos de urgencia que hemos atendido ha disminuido enormemente», relata Samih Kaddour, director del hospital Aqrabat, especializado en cirugía ortopédica y reconstructiva, al asegurar que Médicos Sin Fronteras les dio material en un momento en el que todos los hospitales «estaban desbordados, incluidos el nuestro».

Pero para hacer frente al drama que se estaba viviendo, a Mohammad Zaitoun, cirujano del hospital de MSF en Atmeh, lo trasladaron a escasos kilómetros de la frontera con Turquía, donde la imposibilidad de recibir ayuda externa o de trasladar a los heridos les situó en una situación «muy complicada». «Estábamos abrumados», relata al comparar la situación vivida con algunos momentos de fuertes bombardeos por la guerra. «Pocas veces habíamos presenciado tal afluencia de heridos».

Por ello pusieron en marcha la red de ambulancias que hay en el hospital de Atmeh, tanto para trasladar a pacientes a diferentes hospitales como para trasladar a personas que se han quedado sin hogar a puntos de encuentro. Pero la situación, aún así, no mejora.

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