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Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP EP
Feijóo marca distancia con Aznar y desliga del «combate callejero» su acto contra la amnistía

Feijóo marca distancia con Aznar y desliga del «combate callejero» su acto contra la amnistía

Génova subraya que los barones conocían el evento, que tendrá lugar el fin de semana previo a la investidura, antes del llamamiento del expresidente

Miércoles, 13 de septiembre 2023, 10:21

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Desde que llegó a la presidencia del PP en el congreso de Sevilla de hace 17 meses, que atajó por la vía rápida de su aclamación la hemorragia interna derivada del cisma entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, Alberto Núñez Feijóo afronta la sensación ambiental de que su entronización en la planta noble de Génova 13 se cimenta sobre arenas movedizas. De que el sector de los populares menos proclive a las medias tintas, siempre identificado con la baronesa madrileña, intenta marcar el paso a un dirigente acostumbrado en Galicia a gobernar con manos libres. Más allá del aviso de quien lleva menos trienios que él en política de que no sea «bisoño» en la gestión de una investidura que se da por imposible, ni Ayuso ni nadie más ha cuestionado públicamente la continuidad de un Feijóo zaherido tras no haber conquistado la mayoría que ambicionaba el 23-J. Pero el tránsito por la incertidumbre tras las elecciones, marcado por las eventuales cesiones que pueda hacer Pedro Sánchez a Carles Puigdemont para ganarse su apoyo a la reelección, se le está cuajando de guijarros al líder del PP. Primero, por las relaciones con Vox; después, por los contactos con Junts; y, ahora, por la respuesta a la posible ley de amnistía. Y el detonante ha sido, esta vez, un referente doméstico como el expresidente José María Aznar.

El martes, en la inauguración del Campus FAES que clausurará este viernes con el propio Feijóo, Aznar interpretó que amnistiar a los encausados por la intentona separatista de 2017 se incardina en un «proyecto de disolución nacional» y llamó a rebelarse desde «la institucionalidad» y también en la calle, a la manera del movimiento '¡Basta ya!' contra ETA, contra los propósitos que atribuye a Sánchez para asegurarse la Moncloa. Sus palabras, que ofrecieron una espita al Gobierno para sacudirse presiones por la vía de tildar de «golpista» la actitud del expresidente, coincidieron con la convocatoria por Sociedad Civil Catalana, la plataforma que activó al constitucionalismo cívico contra el 'procés', de una manifestación contra la amnistía el 8 de octubre. Ayuso se apresuró a garantizar su presencia con un tuit.

El argumentario empleado por Aznar, más acerado en las formas, no difiere en el fondo de las críticas lanzadas contra la medida de gracia por su sucesor en el PP, que logró dotarse del aval de las distintas almas de su partido antes de este ciclo electoral al reunir en el mismo escenario al líder de las primeras grandes mayorías de los populares y a Mariano Rajoy. Pero el modo en el que el expresidente ha ejercido su 'auctoritas' en un asunto crucial ahora en la política española y, sobre todo, para apelar a la respuesta ciudadana ha provocado una sacudida en torno a la actual dirección de los populares que, este miércoles y por boca de Cuca Gamarra en 'Espejo público', avanzó la celebración de un «gran acto» el fin de semana del 23 y 24 de septiembre –el día y el emplazamiento en Madrid están por concretar–; un acto que preludiará la investidura y destinado a que la sociedad pueda mostrar su «rechazo» a «cualquier instrumento que al margen de la ley se quiera plantear» para que Sánchez se «perpetúe en el poder».

El impacto de las palabras de su antecesor obliga al entorno del líder del PP a emplearse a fondo para defender su «hoja de ruta»

El hecho de que el anuncio se produjera justo después de la apelación de Aznar alentó de nuevo la imagen de un Feijóo maniatado, o al menos con su agenda condicionada, por los sectores más duros de los suyos. El equipo de Feijóo tuvo que afanarse, de hecho, en rebatir el impacto de sus palabras. El expresidente no va a escuchar de Génova ningún reproche –«No somos como el PSOE», arguyen los mismos medios, en alusión al desdén con que Moncloa y Ferraz vienen despachando las advertencias periódicas de Felipe González–, pero el actual líder del partido sí marca distancia y defenderá su «hoja de ruta». «El planteamiento del combate callejero no es nuestra estrategia», enfatizan en su entorno, donde reivindican que éste es el momento de Feijóo y ven contraproducente «dar por hecho que Sánchez va a ser presidente» aunque apoyen la marcha de Sociedad Civil Catalana.

'La foto de Colón'

Génova desliga su acto del emplazamiento del expresidente asegurando que ya estaba diseñado previamente; que se les comunicó a los barones este lunes, en la comida con motivo de la junta directiva nacional; y que se busca ya con los colaboradores de Ayuso la ubicación de un evento en el que el partido no descarta la intervención de referentes cívicos. Aunque la pretensión es realzar el protagonismo de Feijóo en vísperas de una investidura a la que el líder de los populares quiere dotar de significado político pese a que su más que previsible derrota. Su entorno cita esta convocatoria como la tercera pata de una estrategia que el lunes abrieron las anunciadas mociones en las instituciones contra la amnistía y siguió el martes con la presión sobre los tres presidentes autonómicos que retiene el PSOE.

Los socialistas ven una vía para transferir presión a su rival: manda, dicen, «el viejo PP» con «los mismos exabruptos» de los 90

Las explicaciones no cerraron la ventana de oportunidad que las declaraciones de Aznar ha abierto a los socialistas para transformar las tensiones por la amnistía en debilidad del PP. Fuentes socialistas dedujeron que en Génova manda «el viejo PP» de 1996, con «el mismo manual de exabruptos, manifestaciones, negación de la realidad..», convertido en «un sainete» en el que Ayuso va por libre e ironizando con otra 'foto de Colón'. «El PP ha convocado una manifestació para llenar un vacío», apuntó, en público, Patxi López.

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