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El presidente del PP Alberto Nuñez Feijóo mantiene una vidoconferencia con el ganador de las elecciones gallegas por el Partido Popular Alfonso Rueda tras el escrutinio. EFE
Feijóo refuerza su liderazgo con la victoria en Galicia y asesta su primer golpe a Sánchez tras el revés del 23J

Feijóo refuerza su liderazgo con la victoria en Galicia y asesta su primer golpe a Sánchez tras el revés del 23J

El líder del PP salva el 'match ball' sobre la entereza de su alternativa a Sánchez con una victoria más rotunda de lo pronosticado que inflige a los socialistas su peor resultado histórico y deja al BNG con la miel en los labios

Domingo, 18 de febrero 2024, 23:37

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Las elecciones gallegas de este 18 de febrero se habían convertido en un examen para Alberto Núñez Feijóo, máxime después de haber 'nacionalizado' la campaña con la amnistía y los pactos de Pedro Sánchez con los independentistas. Con esta holgada victoria de su candidato, Alfonso Rueda, el líder del PP refuerza su liderazgo al tiempo que asesta su primer golpe al jefe del Ejecutivo tras el revés que supusieron las generales del 23 de julio, dado que no logró la mayoría suficiente para llegar al Palacio de la Moncloa.

Con casi el 99,18% escrutado, el PP de Alfonso Rueda logra 40 escaños (47,41% y más de 695.000 votos), dos menos que Feijóo hace cuatro años pero una holgada mayoría absoluta que le permitirá gobernar en solitario. Por el contrario, el PSdeG alcanza su suelo histórico, al perder cinco escaños (pasa de 14 a 9) y dejarse casi de 50.000 votos. Por su parte, Sumar y Vox no logran representación en el Parlamento gallego mientras que Democracia Ourensana logra un escaño.

Con este triunfo electoral, el PP mantiene la hegemonía en su gran feudo, en el que ha gobernado casi todo el periodo constitucional y de manera ininterrumpida en los últimos 15 años, desde que Feijóo logró la mayoría absoluta en 2009, desbancando al socialista Emilio Perez Touriño de la Xunta.

Feijóo, que llegó a la sede nacional del PP con el escrutinio ya arrancado, ha realizado una videollamada a Alfonso Rueda para felicitarle por el resultado, una charla que ha terminado con un aplauso del propio líder del PP y toda la cúpula 'popular'. «¡Gracias, Galicia! Felicidades Alfonso Rueda, felicidades PP de Galcia. Gana Galicia. Gana la estabilidad y el sentidiño», ha escrito en su cuenta de la red social 'X', antes Twitter.

Caída del PSOE y Sumar

Después de días «complicados», en 'Génova' no han ocultado esta noche su euforia por este triunfo, con el que cogen impulso para afrontar las próximas citas electorales de este año: vascas en primavera y europeas a primeros de junio, sin descartar que las catalanas puedan adelantarse a finales de año.

Por el contrario, la coalición de Gobierno (PSOE y Sumar) sufre esta noche un severo castigo en las urnas. Tampoco Vox cumple sus expectativas, ya que no logra representación en el Parlamento gallego y sus más de 32.000 votos (2,19%) solo suponen una subida del 0,15 por ciento con respecto a los comicios de hace cuatro años.

«El PSOE se estampa, Sumar no entra y la derecha valiente es extraparlamentaria», proclaman fuentes del equipo de Feijóo, donde subrayan que los ciudadanos han salido a votar este domingo para resarcirse tras lo ocurrido en el 23J.

La mayor debacle de la noche la ha sufrido el PSdeG encabezado por José Ramón Gómez Besteiro al perder cinco escaños y pasar de 14 a 9 diputados, dejándose por el camino casi 50.000 votos. En medio de la tramitación de la Ley de Amnistía, los 'populares' defienden hacer una «lectura nacional» del batacazo electoral del partido de Pedro Sánchez.

De hecho, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha aconsejado al PSOE hacer una reflexión y «aprender la lección» porque el resultado demuestra que su política «cuenta con el rechazo de la sociedad española».

También Sumar, el partido de la vicepresidenta Yolanda Díaz, sufre un revés al quedarse fuera del Parlamento gallego, ya que los casi 28.000 votos que ha conseguido la candidatura de Marta Lois no se traducen en escaño.

Un traspié en campaña

El traspié cometido por la cúpula del PP con la amnistía y el indulto a Carles Puigdemont en pleno ecuador amenazó con poner en juego el liderazgo y el crédito político de Feijóo, quien había convertido esta cita con las urnas en un plebiscito contra Pedro Sánchez y una segunda vuelta de las generales de julio, donde ganó al PSOE pero no logró la mayoría suficiente que le permitiese llegar al Palacio de la Moncloa.

Las informaciones publicadas citando una fuente del PP nacional acerca de que Feijóo estudió la amnistía durante 24 horas y que se abría a un indulto condicionado a Carles Puigdemont hizo que cundiese el desconcierto y el desánimo entre muchos cargos del PP, que no entendían cómo desde 'Génova' se echaban «piedras contra su propio tejado» cuando han convocado a millones de españoles a la calle para protestar contra la medida de gracia.

De hecho, este tropiezo provocó un giro total en la campaña gallega. Si el PP había adelantado las elecciones para aprovechar la debilidad de Sánchez por la Ley de Amnistía y los pactos con sus socios --fueron el eje de ataque de Feijóo en la primera semana de campaña-- , a raíz de la polémica sobre la amnistía y el indulto a Puigdemont, Génova cambio de estrategia y focalizó la campaña en el ámbito gallego, presumiendo de los logros del PP en sus años de gobierno.

Feijóo ha centrado la recta final de campaña en apelar al votante socialista moderado que no comparte el proyecto independentista del BNG, haciendo hincapié en todos sus mítines que «votar al PSOE es votar al BNG», máxime cuando, según los 'populares', Moncloa «trabaja» para la candidata del Bloque, Ana Pontón.

Además, el PP ha puesto el acento en intentar «desenmascar» al BNG denunciado la «radicalidad» que, a su juicio, esconde su programa electoral. También ha destacado su relación con Bildu, recordando que este partido ha elegido a Pernando Barrena --condenado por pertenencia a ETA-- como cabeza de lista para las elecciones europeas del próximo mes de junio.

15 años feudo del PP

Feijóo se ha volcado de lleno en esta campaña gallega con su propia agenda paralela. Así en quince días ha recorrido más de 40 municipios de Galicia --con paradas además en bares y gasolineras como ha recordado él mismo en sus mítines-- para amarrar votos en favor de Alfonso Rueda.

En esta comunidad -de las consideradas históricas junto a Cataluña y País Vasco-- los 'populares' han cosechado victorias aplastantes, como la que logró en 1993 Manuel Fraga como 43 diputados y el 52,19% de los votos.

Feijóó logró su primera mayoría absoluta en 2009, logrando desalojar de la Xunta al socialista Pérez Touriño. El voto exterior fue decisivo para lograr el escaño 38 en esos comicios, donde consiguió el 46,68% de los votos (789.427 votos) frente a los 25 diputados (31,02%) que obtuvo entonces el PsdeG y los 12 del BNG (16,01%).

Desde entonces, se han repetido los éxitos de Feijóo. En 2012, subió hasta los 41 escaños (45,72% y 653.000 votos) frente a un Partido Socialista que empezó a descender (18 escaños y 20,53%). Cuatro año después, el PP mantenía los 41 escaños pero aumentaba el número de votos, 676,676 (47,53%), en unos comicios en los que En Marea y el PsdeG empataban en número de escaños, 4 cada uno, mientras que el BNG-Nós conseguía tres actas.

En 2020, en plena pandemia del Covid-19, Feijóo lograba su mejor resultado en escaños al llegar a los 42 (47,96% y 627.762 votos), con el BNG como segunda fuerza política con 19 diputados (23,79% y 311.340 votos). Los socialistas pasaban entonces a convertirse en tercera fuerza y cosechaban 14 escaños (19,39% y 253.750 votos).

Con un BNG disparado en la recta final, Feijóo cerró campaña electoral apelando la 80% de los gallegos que no votaron nacionalismo en las generales del 23 julio, donde los 'populares' cosecharon 13 diputados en el Congreso, el 44,31% de los votos y 712.881 sufragios.

El PSOE se hunde hasta su peor resultado histórico en Galicia y Sánchez no consigue desgastar a Feijóo

El PSOE ha sufrido su peor resultado histórico en las elecciones autonómicas gallegas al conseguir solo nueve escaños y ha hecho imposible el cambio para desbancar al PP de la Xunta. A pesar del carácter nacional que adquirió la campaña y que esta cita con las urnas suponía un examen para el presidente nacional del PP, el gallego Alberto Núñez Feijóo, no han conseguido provocarle desgaste.

El socio de coalición, Sumar, liderado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también ha obtenido un resultado negativo al no conseguir representación en el parlamento gallego. Un fracaso para los dos partidos que forman el Gobierno en el primer test electoral al que se someten después de pactar la ley de amnistía con los partidos independentistas.

Los socialistas sabían que estas elecciones eran clave para Feijóo, que se jugaba buena parte de su crédito como líder del PP en una comunidad en la que él mismo había arrasado en la última década, con cuatro mayorías absolutas seguidas como líder 'popular' en Galicia.

El PSOE tenía claro que perder este bastión podría tener consecuencias a nivel nacional y poner en cuestión el liderazgo de Feijóo y desde el principio se mostraron dispuestos a dar su apoyo al BNG, si los números daban, para desalojar al PP de la Xunta.

De hecho el PSOE contribuyó a que la campaña adquiriese carácter nacional, Sánchez celebró mítines en las cuatro provincias y en la última semana se lanzó contra Feijóo a cuenta de la ley de amnistía y a las revelaciones publicadas el pasado fin de semana.

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