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La animadora donostiarra Isabel Herguera debuta en el largometraje a los 62 años con 'El sueño de la sultana'. AFP
La donostiarra Isabel Herguera dibuja una fábula feminista con tinta india

La donostiarra Isabel Herguera dibuja una fábula feminista con tinta india

'El sueño de la sultana' aspira a la Concha de Oro con su personal estilo de animación, que combina tatuajes de henna, dibujos a acuarela y teatro de sombras. «Todos querían que la palabra feminista desapareciese de la película», afirma su productora

Oskar Belategui

San Sebastián

Domingo, 24 de septiembre 2023, 16:03

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Hay películas cuya existencia es un milagro, y 'El sueño de la sultana' es una de ellas. La dirige Isabel Herguera, donostiarra de 62 años y una de las tres realizadoras españolas que compite este año por la Concha de Oro junto a Isabel Coixet y Jaione Camborda. Adapta de manera libre una novela de la escritora bengalí Begum Rokeya (1880-1932), que en 1905 concibió en clave de sátira un país en el que las mujeres detentan el poder y poseen todo el conocimiento, mientras los hombres están en casa, ocupándose de las tareas domésticas. Veterana realizadora de animación artística, Herguera la ha rodado con técnicas tradicionales como el teatro de sombras, los tatuajes temporales de henna y el dibujo a acuarela.

El Parque del Retiro madrileño es el escenario en el que arranca un viaje por el espacio y el tiempo en el que seguiremos a Inés, la protagonista, que después de descubrir accidentalmente 'El sueño de la sultana' recorre la India en busca del recuerdo de Begum Rokeya y del País de las Mujeres que imaginó, un clásico de la literatura utópica feminista. Euskera, castellano, inglés y hindi se alternan en esta coproducción entre España y Alemania, que se verá en los cines el 17 de noviembre antes de acabar en Filmin. Herguera descubrió la novela en una librería de Nueva Delhi «y a los diez segundos de empezar a leerla ya necesitaba hacer una película».

Tráiler de 'El sueño de la sultana'.

La producción en sí de 'El sueño de la sultana' ha durado tres años, pero hace una década que el proyecto comenzó a tomar forma. La directora organizó talleres con niñas en Ahemdabad, en India, que imaginaron hombres embarazados a partir del texto de Rokeya. En otro taller en una escuela de monjas, chicas de 12 a 15 años se preguntaban por qué no podían volver tranquilas a casa por la noche, como los hombres. El acabado final de la cinta se enriqueció con imágenes sacadas del teatro de sombras, el entretenimiento popular que había en tiempos de la escritora, de animación con acuarelas 2-D y del arte Mehndi, que logra tatuajes temporales con una pasta de henna que rotula flores de plomo procedentes de vidrieras antiguas sobre la piel, en este caso papel. Dibujos originales y técnicas se pueden contemplar en una exposición abierta en Tabakalera.

Con una larga trayectoria en el cortometraje, incluida una nominación al Goya en 2006 por 'La gallina ciega', Isabel Herguera supo enseguida que el proyecto desbordaba los límites de sus anteriores trabajos. Por primera vez, debía ponerse al frente de una producción industrial. Los equipos de trabajo se repartieron entre India, Pamplona y Almendralejo, donde están los estudios Glow ('Buñuel en el laberinto de las tortugas'), que desarrollaron pinceles en Photoshop con los que lograr imágenes que parecen pintadas a mano. Del casting de voces se ocuparon Fernando Bernués y Mireia Gabilondo, mientras en el reparto aparecen dos personalidades como la historiadora británica Mary Beard y el filósofo Paul B. Preciado «dos personas maravillosas de las que hay que alimentarse». La banda sonora cuenta con la participación de la poeta de Bengala Moushumi Bhowmick y del músico Tajdar Junaid, nominado a los últimos Oscar por 'Escribiendo con fuego'.

Imagen de 'El sueño de la sultana'.

«Escuché una conferencia de Paul Preciado en 2015 en San Sebastián sobre profundizar en las utopías y fue muy revelador. Le escribimos unos diálogos durante la pandemia y generosamente nos los grabó», explica Isabel Herguera, a quien no ha dejado de inspirar el libro de Begum Rokeya, una mujer pobre que aprendió a leer y escribir en secreto en un entorno muy conservador. «He leído mucho sobre escritoras en la India y compartido esa experiencia con muchas mujeres. Hay algo común a todas, una complicidad entre nosotras por el solo hecho de ser mujer, independientemente del país del que vengamos», sostiene.

Herguera, que trabajó en varios estudios de Los Ángeles, dirigió el festival de cine de animación Animac e imparte clases dentro y fuera de España, concibe 'El sueño de la sultana' como «un puzzle donde van encajando las cosas» y en el que muchas veces las imágenes han aparecido antes que el guion. Las referencias cinéfilas que salpican la cinta son innumerables: 'La noche americana', 'Psicosis', 'La vía láctea', 'La dolce vita', '8 y medio'… El espectador debe dejarse llevar por las imágenes, texturas y sonidos antes que buscar una trama precisa, aunque no llegamos a movernos en los territorios abstractos del videoarte.

Imagen de 'El sueño de la sultana'.

«Yo no pienso en el público, sino en hacer la mejor película posible, la que a mí me gustaría ver», presume la realizadora en una declaración de intenciones matizada en San Sebastián por la productora Chelo Loureiro. «Esta es la película con la que he recibido más noes», reveló. «Pero este país ha cambiado mucho, porque todos querían que la palabra feminista desapareciese del guion. Sus autores están convencidos de que es para todos los públicos y que a los niños también les va a interesar. Ojalá sirva para que cambie este mundo machista, porque las mujeres de todo el mundo lo tenemos muy difícil».

El productor portugalujo Iván Miñambres, que en los últimos Goyas sumó dos estatuillas a las tres que ya posee gracias al largometraje animado 'Unicorn Wars' y el corto 'Loop', también figura en los créditos de la tercera producción animada que vemos en la sección oficial tras la inauguración con 'El chico y la garza' de Miyazaki y 'Dispararon al pianista', de Fernando Trueba y Mariscal. «Si conoces la obra de Isabel te das cuenta de que esta historia no se podría haber contado de otra manera», apunta Miñambres. «Me alegra que el festival haya valorado la película en sí y no por el género al que pertenece». El presupuesto de 'El sueño de la sultana' no llega a los dos millones de euros, lo que significa que muchos de sus autores han trabajado en ella de forma casi altruista. «En Estados Unidos costaría 50 millones como mínimo», certifica la productora de la primera cinta animada europea que aspira a la Concha de Oro en la historia del Zinemaldia.

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