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Diego Luna en 'Andor' RC
Serie en Disney | Crítica de 'Andor': lento despegue, no continuista

Crítica de 'Andor': lento despegue, no continuista

La nueva apuesta de la popular franquicia tiene todas las papeletas para ser una serie importante pero sus tres primeros episodios son un mal ejemplo de cómo enganchar al espectador

Lunes, 26 de septiembre 2022, 01:12

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Había bastantes esperanzas puestas en el estreno de 'Andor', especialmente tras el fiasco de 'Obi-Wan Kenobi'. Sin embargo, la esperada nueva serie derivada del universo de 'Star Wars', cuyos tres primeros capítulos están disponibles en Disney +, promete más de lo que da en su lento -y agónico- despegue. Lo mejor está por llegar, sin duda, a tenor del clímax de un tercer episodio que ojalá hubiera sido el primero. La excesiva tardanza en llegar a encender la mecha puede derivar en el abandono por el camino de más de un espectador. Se entiende perfectamente porque han estrenado tres entregas de golpe. Con un envoltorio atractivo, las imágenes de avance compartidas en Internet contaban más que todo lo visto hasta la fecha disponible en el menú de la plataforma, incluido 'The Mandalorian' (de hecho, parece el reverso pausado y denso de las tribulaciones de Mando y Grogu).

Se apuesta, por fin, por una temática más adulta, con destellos de originalidad, sobre todo en el diseño de producción, pero la sensación de que no pasa nada relevante minuto tras minuto llega a ser exasperante, hasta el momento antepuesto, en el cual comienza la partida tras colocar las fichas a un ritmo irritante. Más de cien minutos para ponernos en situación son demasiados con tanta oferta audiovisual quemando en los listados de «guardar para después».

Bien rodada y casting certero

'Andor' tiene todas las papeletas para crecer con fruición, está bien rodada y el casting es certero, con escenarios cuidados y una figuración copiosa que luce vestimentas no antes vistas en la franquicia. Un soplo de aire fresco congelado por la impresión de que podemos estar viendo un lustroso remake ruso de 'Star Wars'. Los diseños no parecen a simple vista propios de la imaginería de la saga -ojo al robot Be-, aunque gozan visualmente de un buen acabado. Se agradece que no huela a merchandising, no hay nada susceptible en convertirse en un muñeco de peluche, pero puede costar entrar si no relajamos el peso del canon.

El empleo de la cámara es diferente al habitual, más concentrado y actual, con la firma del británico Toby Haynes, realizador televisivo con caché que ha dejado su impronta en series de culto como 'Sherlock', 'Doctor Who', 'Black Mirror' o la menos conocida pero igualmente indispensable 'Jonathan Strange & Mr. Norrell'. Tony Gilroy figura como creador de la ficción, un paso más en su currículum tras pergeñar películas como 'Michael Clyton' o 'El legado de Bourne', títulos que se dejan ver aunque no son para echar cohetes, todo hay que decirlo. No hay CGI que eche para atrás, como en 'She-Hulk: Abogada Hulka' -a veces de no creer-, la ambientación resulta envolvente una vez te dejas llevar por unos aires de innovación, aparentemente bajo control, que recuperan en parte la ciencia-ficción sucia -y chatarrera- de la primera trilogía estrenada cronológicamente.

No hay apenas humor, a diferencia de los proyectos predecesores. Quizás lo más decepcionante sea el uso de unos aburridos flash-backs montados en paralelo que aportan importante información sobre el personaje principal pero frenan el conjunto. A ratos el espectáculo puede entenderse como un grato ejemplo de fanfiction con pasta. Como si fuera una historia que parte de la creación de George Lucas, en la senda de '50 sombras de Grey', fruto de una fan, inspirada por 'Crepúsculo', el material original, salvando las evidentes distancias.

Cabe recordar que 'Andor', hasta el momento el relato menos accesible y continuista de la saga, según lo antepuesto, parte de un spin-off, la película 'Rogue One: Una historia de Star Wars', cuya acción se situaba entre los episodios III y IV. Los acontecimientos que narra tienen lugar antes de 'Star Wars: una nueva esperanza', la película con la cual empezó todo. El encargo de llevar a cabo esta gesta cinematográfica recayó entonces en Gareth Edwards, responsable de 'Monsters', una curiosa película de criaturas invasoras, realizada con un presupuesto muy ajustado, que llamó la atención de los productores de Hollywood tras obtener excelentes críticas en numerosos festivales especializados. Su primer encargo dentro del circuito comercial fue el remake –del remake- de 'Godzilla', una fallida renovación del popular monstruo proveniente de la delirante imaginería oriental, cuyo tráiler prometía más de lo que finalmente daba (la escena de los paracaidistas ponía la piel de gallina).

Durante el rodaje de 'Rogue One' tuvieron que repetir numerosas escenas y rodar hasta un 40 % de material extra para ajustarse más al concepto de blockbuster. A pesar de las desavenencias entre el director y la producción ejecutiva, el resultado convenció a crítica y público. Protagonizada por Felicity Jones, la madre de 'Un monstruo viene a verme', y el mexicano Diego Luna, que repite en la producción de la serie objeto de estas líneas, el filme describe la misión de un grupo de rebeldes de la resistencia: conseguir los planos de la Estrella de la Muerte.

En 'Andor' el conocido actor mexicano, compañero de fatigas en sus comienzos de Gael García Bernal, se toma en serio su papel y se rodea de un plantel nada desdeñable que pega un subidón cuando irrumpe en la trama el prolífico Stellan Skarsgård, cuya trayectoria es apabullante (está en las recientes 'Dune' y 'Chernobyl', sin ir más lejos). Adria Arjona, sensacional en la hipnótica 'Irma Vep', aporta el toque femenino aventurero a una propuesta que se ajusta perfectamente al sobado concepto «cocinada a fuego lento». Con la esperanza puesta en el resto de la temporada, quién todavía no haya visto 'Rogue One' puede dejarla para después, con el objetivo de disfrutar más del relato y el desarrollo de sus personajes (dejando un hueco a la sorpresa).

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