Borrar
Omar Sy es Assane Diop en 'Lupin'. Emmanuel Guimier
'Lupin', una tercera parte más social y comprometida

'Lupin', una tercera parte más social y comprometida

Assane Diop, el ladrón de guante blanco interpretado por Omar Sy, vuelve a las andadas con una entrega de la serie en la que se deberá enfrentar a fantasmas de su pasado y se tocarán temas como la inmigración o la búsqueda de la identidad

Iker Cortés

Madrid

Martes, 24 de octubre 2023, 00:22

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Desde su estreno, en enero de 2021, 'Lupin', la ficción basada en el ladrón de guante blanco que alumbró el escritor Maurice Leblanc, ha atrapado a los espectadores de la todopoderosa Netflix. Siempre ha jugado la serie, creada por George Kay, a replicar la elegancia y el buen hacer de James Bond, pero moviéndose en unas coordenadas menos serias y más juguetonas. Aquí no hay terrorismo, ni países en guerra, aunque casi siempre hay una puerta entreabierta a la venganza. El propio Omar Sy, que da vida al personaje desde sus inicios, contaba en una entrevista para este periódico que el de Assane Diop «es el personaje perfecto para cualquier actor. Es seductor e inteligente, juega múltiples papeles en cada episodio y te hace vivir todo tipo de aventuras».

Porque en 'Lupin' en realidad se pone el foco Diop, un astuto e inquieto ladrón, fascinado por las novelas de Arsène Lupin, que se inspira en sus apasionantes aventuras para poner en marcha sus propios trabajos sin dejar huella. La inteligente aproximación a la obra original permite al 'showrunner' de la ficción trasladar a nuestro presente al personaje, recordar explícitamente algunos de los pasajes de las novelas y retorcer los magistrales golpes que las novelas atesoran.

La serie encara su tercera parte -aquí las temporadas se nominan así- con Diop escondido en Marsella, alejado de su ¿pareja? Claire (Ludivine Sagnier) y de su hijo Raoul (Etan Simo). Ha pasado un año desde que el emulador de Lupin vengara a su padre y desenmascarase a la saga Pellegrini. Desde entonces, la Policía no tiene ninguna pista de su paradero, pero a su familia no dejan de asediarla los medios de comunicación. Esa es la razón por la que nuestro protagonista regresa a París y propone a Claire una huida hacia delante a cualquier destino donde nadie les conozca a los tres. Visiblemente molesta, ella le responde que las cosas no se van a arreglar hasta que se entregue a la Policía.

El gran golpe

Diop recoge el guante y, sin desvelar todos sus secretosm traza «el gran golpe», un último plan: robará la Perla Negra, una joya que en su día tuvo entre manos, pero que constituye su «único fracaso» a lo largo de todos estos años de servicio, asumiendo que si tiene que desaparecer para siempre, lo hará por todo lo alto. Para ello reclutará, una vez más, a su buen amigo Ben (Antoine Gouy), esa suerte de Q que le ayuda a elaborar los dispositivos e ingenios que le permiten salir airoso de todo tipo de situaciones.

El resultado es un primer capítulo lleno de ritmo y enérgico, que apuntala las bases de una temporada muy refrescante, en las que se vuelve a ahondar, mediante flashbacks constantes, en los orígenes de Diop. Unos orígenes que en esta ocasión adquieren mayor peso pues abordan una etapa muy dura en el adolescente (Mamadou Haidara), con la ausencia de la figura paterna y la tibia esperanza de encontrar a su madre, que no pudo marcharse de Senegal con ellos.

Tres fotogramas de la serie.
Imagen principal - Tres fotogramas de la serie.
Imagen secundaria 1 - Tres fotogramas de la serie.
Imagen secundaria 2 - Tres fotogramas de la serie.

La ficción aprovecha esta compleja realidad para hablar de temas como la búsqueda de una identidad propia, la desubicación y la sensación de falta de pertenencia a la que a menudo se deben enfrentar quienes tienen que emigrar de su país. En esta ocasión, aquel Diop perdido se acabaría reencontrando a sí mismo gracias a otro tipo de familia y de comunidad, pero los fantasmas del pasado son tercos.

Se mueve 'Lupin' en los primeros compases de esta tercera parte por la comedia fina. A menudo obliga al espectador a suspender la incredulidad por la forma, cada vez más simplista, en la que resuelven los casos, pero el resultado sigue siendo entretenido y divertido. Si bien es cierto que con el discurrir de la temporada, la seriedad se impone en un conjunto que vuelve a aprovechar una estructura ya conocida: primero se muestran los resultados, luego se explica la ejecución que ha dado lugar a esos resultados.

A la pareja de policías que persigue desde el inicio de la ficción a Diop, la teniente Sofia (Shirine Boutella), racional y fría, y el otro personaje de la serie obsesionado con Lupin, Youssef Guédira (Soufiane Guerrab), fascinado con Diop, se suman ahora dos periodistas que compiten por dar las últimas informaciones sobre el ladrón, que en esta ocasión llegará, entre otras cosas, a ejecutar un robo después de haber informado a los medios de comunicación del día y la hora.

Con un final más que satisfactorio, la serie deja la puerta abierta a una cuarta parta que a buen seguro llegará.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios