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Un fotograma de la escalofriante 'Dahmer'.
Dahmer y Vigilante en Netflix | Ryan Murphy: los éxitos y fracasos de un creador excesivo e incansable

Ryan Murphy: los éxitos y fracasos de un creador excesivo e incansable

El contrato millonario que firmó con Netflix en 2018 por fin da los resultados esperados: 'Dahmer' se ha convertido en la tercera serie más vista de la historia de la plataforma y acaba de ser desbancada por 'Vigilante', otra de sus creaciones

Iker Cortés

Madrid

Martes, 18 de octubre 2022, 08:09

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A Ryan Murphy (Indianápolis, 56 años) muchos espectadores lo conocimos con 'Nip/Tuk, a golpe de bisturí' (2003-2010). No fue la primera serie en la que participó. 'Popular' (1999-2001), la ficción adolescente ambientada en el instituto Jacqueline Kennedy, que abordaba el eterno conflicto entre los populares de la clase y los marginados, también es creación suya. Pero, a diferencia de la primera, la historia en torno a Sean McNamara y Christian Troy, dos amigos -uno, padre de familia, el otro, un empotrador y un viva la vida- que abren una consulta de cirugía plástica en Miami, sí recogía las señas de identidad del que a la postre se convertiría en un creador excesivo, prolífico e incansable, capaz de moverse como pez en el agua por el melodrama telenovelesco, el drama, la comedia, el musical o el terror, jugando siempre con la sorpresa y acariando los extremos, dando lugar a tanto a producciones ligeras y entretenidas como a ficciones reflexivas y casi solemnes.

Christian Troy y Sean McNamara, en 'Nip/Tuck'.

Murphy tomaba en 'Nip/Tuck' muchas de las ideas que ya apuntaba 'American Beauty', la ópera prima de Sam Mendes acerca de la crisis de los cuarenta -la insatisfacción personal, la búsqueda de la felicidad, el deseo, el amor paternal o la autoliberación-, y las estiraba hasta límites insospechados. Asuntos como la envidia, los celos, las adicciones o la familia se erigían en el centro de un relato que se alejaba de lo políticamente correcto, merced a los extraños personajes que se acercaban a la consulta y con los que se tocaban temas tan peliagudos como el incesto, la pedofilia o la zoofilia, siempre con el humor ácido y corrosivo como excelente lubricante. Todo para dejar claro que, oh sorpresa, Sean y Christian, en realidad, no estaban tan alejados el uno del otro.

Después llegarían exitazos como 'Glee' (2009-2015), centrada en el coro New Directions del instituto William McKinley High School, en Ohio. Con un reparto inclusivo y muy muy carismático y la música -hacia octubre de 2011, habían puesto en circulación, a nivel mundial, más de 36 millones de singles y once millones de discos- y la adolescencia como 'leit movit', Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan, colaboradores habituales, aprovecharon para ahondar en temas como las relaciones amorosas, la sexualidad y la discriminación, con especial atención al mundo LGTBI. Casi coetánea es 'American Horror Story' (2011-), una ficción antológica aún en antena, en la que cada temporada funciona como una miniserie de terror 'soft'. Repetiría el esquema con 'America Crime Story' (2016-2021), otra serie antológica en la que, de nuevo, cada temporada se centraba en algunos de los crímenes y criminales reales más notorios de Estados Unidos. Posteriormente llegarían 'Feud' (2017-), que aborda la histórica rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford, encarnadas por unas estupendas Susan Sarandon y Jessica Lange -musa, junto a Sarah Paulson, del creador-; 'Pose' (2018-2021), acerca de la escena cultural afroamericana y latina LGBTQ+ en la Nueva York de finales de los ochenta y principios de los noventa, e incluso ficciones procedimentales -esto es, con capítulos autoconclusivos que repiten una y otra vez el mismo esquema- como '9-1-1' (2018-2022) o su 'spin off', '9-1-1: Lone Star', con Rob Lowe al frente. También hubo descalabros entonces como 'The New Normal' (2012-2013) o 'Scream Queens' (2015-2016), que nos dio la oportunidad de ver a Jamie Lee Curtis detrás de las cámaras, como directora del episodio 'Rapunzel, Rapunzel', pero daba la sensación de que casi todo lo que tocaba Murphy se convertía en oro.

El elenco de la primera temporada de 'Glee'.

Con este currículo a sus espaldas, tenía sentido que Netflix tratara de echar el lazo al creador. Ya lo hizo en agosto de 2017, cuando tuvo claro que las producciones de Marvel pasarían a engrosar el catálogo de Disney+ y que las historias de superhéroes se le escapaban de entre las manos. Adquirió entonces la editoral de cómics Millarworld, fundada por Mark Millar, responsable de títulos como 'Kick-Ass' o 'Kingsman', con la intención de salvar los trastos, si bien su primer intento, 'Jupiter's Legacy', ha resultado ser un fiasco. Unos días después, Shonda Rhimes, artífice de 'Anatomía de Grey', firmaba con Netflix un acuerdo de alrededor de 150 millones de dólares. Ryan Murphy lo hacía unos meses despúes, en febrero de 2018. El productor, guionista y director acordó cinco años de exclusividad por alrededor de 300 millones de dólares. Eso sí, el contrato, que se cumplirá en julio del año que viene, no afectó a las ficciones que Murphy ya tenía en marcha con 20th Century Fox para crear contenido para Fox y FX.

De medianía en medianía

A diferencia de Rhimes, que ya triunfó con su primera producción para Netflix, 'Los Bridgerton' (2020-), y volvió a despuntar con '¿Quién es Anna?' (2022), a Murphy la suerte no le ha acompañado en sus series para la plataforma. ¿Había echado a perder buena parte de su fortuna la gran N roja al hacerse en exclusiva con los servicios de Murphy? Todo parecía indicar que sí. Ni 'The Politician' ni 'Ratched' colmaron las expectativas del servicio de vídeo bajo demanda. La primera, que entregó dos temporadas entre 2019 y 2020, seguía los pasos de Payton Hobart, un estudiante con ambición de presidente desde los 7 años. La ficción no se tomaba a sí misma muy en serio, al igual que la crítica y el público, que se olvidaron de ella más pronto que de costumbre. La segunda, en cambio, sí causó cierto revuelo. A ver, una precuela sobre la enfermera del asilo en el que se ambientó 'Alguien voló sobre el nido del cuco', a la que iba a encarnar la magnética Sarah Paulson, lo tenía todo para triunfar, pero la recepción acabó siendo más bien tibia y aunque se firmaron dos temporadas, de la segunda todavía no se ha dicho ni pío.

'Hollywood' (2020) y 'Halston' (2021) fueron las siguientes miniseries que entregó a la plataforma, además de dos largometrajes, la decepcionante 'The Prom' que, además de producir también dirigió, y 'Los chicos de la banda', que solo produjo. De 'Hollywood', la ficción en la que Murphy se adentraba en la industria del cine de los años cuarenta para hablar de temas como la desigualdad, no gustó un enfoque que pecó de frívolo. 'Halston', en cambio, con Ewan McGregor dando vida al diseñador de moda, sí encontró un apoyo más o menos unánime de la crítica, pero a Murphy se le resistía el público.

Arriba, un fotograma de 'Ratched'; debajo, 'Hollywood' y 'Halston'.
Imagen principal - Arriba, un fotograma de 'Ratched'; debajo, 'Hollywood' y 'Halston'.
Imagen secundaria 1 - Arriba, un fotograma de 'Ratched'; debajo, 'Hollywood' y 'Halston'.
Imagen secundaria 2 - Arriba, un fotograma de 'Ratched'; debajo, 'Hollywood' y 'Halston'.

Lo ha encontrado ahora, a nueve meses de que expire el contrato de exclusividad con Netflix, y lo ha hecho con la sórdida 'Dahmer - Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer', una asfixiante ficción que cuenta el periplo de este asesino en serie que acabó con la vida de al menos diecisiete jóvenes entre 1978 y 1991 y que además practicó la necrofilia y el canibalismo con sus víctimas. La pasada semana, esta serie sobria y escalofriante, alejada de los excesos habituales del creador y bastante menos gore de lo que se presupone, superó a 'Los Bridgerton' y se colocó, con 701 millones de horas vistas, como la tercera serie más vista en la historia de Netflix, solo superada por 'El juego del calamar' y la cuarta temporada de 'Stranger Things'.

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Su racha no parece que vaya a acabar ahí. 'Vigilante', creada también por Murphy y Brennan, se estrenó hace cuatro días en la plataforma y ha sido la encargada de desbancar a 'Dahmer', que en países como Estados Unidos llevaba tres semanas en lo más alto de manera ininterrumpida. Protagonizada por Naomi Watts y Bobby Cannavale, la ficción es de las inquietantes y pone el foco en una familia que comienza a vivir una auténtica pesadilla al poco de mudarse a la casa de sus sueños. Dos éxitos seguidos. El cambio de percepción en torno al acuerdo rubricado entre la plataforma y Murphy es tal que el propio creador lo ha celebrado en su cuenta de Instagram con un «ese momento en el que tu nueva serie reemplaza a tu otra serie como la número uno en Estados Unidos».

Por si fuera poco, en muchos países, en el apartado de películas se ha encaramado en los primeros puestos 'El teléfono del señor Harrigan', una película producida por el autor, junto a Blumhouse, basada en una novela de Stephen King. Ha sumado 35 millones de horas vistas en su estreno, una cifra interesante, pero es de esperar que crezca con el paso de los días.

Con estos tres éxitos en cartera, Netflix puede dar por amortizado el acuerdo que firmó con Murphy hace ahora cuatro años. La pregunta que toda la industria se hace ahora mismo es si, a tenor de estos resultados, la plataforma renovará el contrato con el creador, tal y como hizo con Shonda Rhimes, en julio del pasado año, tras los excelentes resultados de 'Los Bridgerton'. No sería del todo descabellado. Al final, está claro que Murphy, como en sus series, es un tipo de extremos.

Vídeo. El tráiler de 'Vigilante'.

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