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Peggy Olson en 'Mad Men'. RC
Nosotros vimos crecer a Peggy Olson

Nosotros vimos crecer a Peggy Olson

La secretaria de Don Draper acabó convertida en la revelación de la icónica 'Mad Men'

Mikel Labastida

Valencia

Sábado, 22 de junio 2024, 11:44

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El título lo dejaba claro. Aquella era una serie de hombres, de hombres locos. 'Mad Men' prometía corbatas, vasos de whisky y puros. Pero enseguida descubrimos que había que fijarse más allá de ellos para descubrir a algunos de los personajes mas interesantes que nos iba a deparar aquella producción. Uno de ellos fue Peggy Olson. Llegó a Sterling Cooper, la agencia de publicidad en la que se desarrollaba la trama, como la secretaria de Don Draper. Nada hacía presagiar que iba a acabar convertida en su alter ego, en la única que iba a ser capaz de mirarlo frente a frente, sin apartar la mirada, sin sonrojarse, sin ruborizarse.

A Peggy no se lo pusieron fácil. Pero ya contaba con ello. Y sabía que no se iba a conformar con sobrevivir, con pasar inadvertida, con mantener un puesto menor a cualquier coste. Quería destacar, quería demostrar su valía, quería retarse a sí misma. Y además quería divertirse. Porque todo eso no debía estar solo reservado para los hombres, aunque la mayoría de mujeres asumiesen en la época esta desigualdad. La secretaria que entró al despacho de Manhattan, no. Desde allí se divisaba un Nueva York que ella también aspiraba a conquistar. Ya adelantamos que lo consiguió.

Hay varias Peggy a lo largo de 'Mad Men'. La de los primeros capítulos es la que llega a la gran ciudad -proviniente de una familia muy conservadora- con ánimo de descubrirse a sí misma en todos los aspectos. Por eso, cuando puede, hace saber en el trabajo que sus intereses van más allá de tomar recados, por digna que sea esta labor. Su pretensión es llegar a ser redactora y manejar sus propias cuentas. Y lo conseguirá. Además será una de las buenas. Eso sucederá más adelante. Pero el descubrimiento va más allá del ámbito laboral. Por eso accede a los escarceos con Pete Campbell, un compañero de la oficina, a pesar de que sabe que está comprometido y no tiene intención de detener sus planes de boda. El problema es que la relación entre ambos no llega a ningua parte y ella se queda embarazada. Y esto le lleva a tomar una de las muchas decisiones difíciles con las que ha de lidiar el personaje a lo largo de la serie. No haré espóiler por si acaso queda alguien que todavía no haya visto 'Mad Men', algo totalmente incompresible.

Dos bailes icónicos

Hay dos momentos icónicos en esta serie que sirven para constatar la evolución de Peggy. Uno de ellos es el de ella bailando «The Twist» de Chubby Checker, cuando alguien selecciona esta canción en la jukebox en un bar en el que están todos reunidos al salir del trabajo. La secretaria se emociona y la baila divertida. Enseguida se percata de la presencia de Pete y de cómo la mira. Ella juega. Sigue bailando coqueta, con ánimo de seducirle. Pero cuando se acerca se encuentra con un desaire por su parte. «No me gustas así», le espeta ante su mirada decepcionada. A punto está Peggy de romperse delante de todos. Era aún una persona insegura, inmadura, inestable. Años después, muchos capítulos después, otro baile del mismo personaje consigue demostrarnos el enorme salto que ha dado. La capacidad que ha tenido para superar las adversidades, la inteligencia emocional que ha desarrollado, el temple con el que ha conseguido encarar la vida. Esta vez baila «My Way» de Frank Sinatra. Y lo hace con Don Draper, porque se lo ha pedido él. Todo ha cambiado mucho. Ella ya es jefa de redacción de la agencia y se mira en el espejo de quien fue su jefe, satisfecha de haberse convertido en él. Ha triunfado. No es feliz en todas sus facetas, pero ya no se desmorona fácilmente. Hace tiempo que encontró el camino, su camino.

Elisabeth Moss fue una de las grandes revelaciones de esta producción icónica que se emitió con enorme éxito de crítica entre 2007 y 2015. Su interpretación le valió varios premios pero sobre todo la consideración de la industria que más tarde la elevó a los altares con 'El cuento de la criada', la adaptación de la obra de Margaret Atwood. Entre medias participó en otras propuestas interesantes como 'Top of the lake'. La veremos en otros muchos papeles en los que estará soberbia pero será difícil que olvidemos cómo la vimos crecer en 'Mad Men'. Cómo nos deslumbró.

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