Borrar
José Martín Ruano. Pediatra del centro de salud de San Juan, Salamanca
Adicciones digitales de menores, a análisis en Salamanca: «He visto casos que confunden la realidad con la ficción»
Adicción digital

Adicciones digitales de menores, a análisis en Salamanca: «He visto casos que confunden la realidad con la ficción»

José Martín, pediatra de atención primaria en Salamanca, considera muy necesaria la nueva ley de protección al menor, que pone el foco en los dispositivos electrónicos

Jueves, 20 de junio 2024, 08:11

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Son las diez de la mañana en un centro de salud de la capital. En la sala de espera un niño de unos seis años 'se distrae' con la tablet de sus padres, viendo Pepa Pig, su serie favorita. Parece embobado. A su lado, su padre lee el periódico del día, mientras al otro lado, su madre envía correos electrónicos del trabajo. Una familia, tres personas, tres pantallas. Silencio entre ellos y de fondo el ruido del ir y venir de pacientes, enfermeras y médicos. El pediatra que les atiende, no se sorprende cuando entran con el móvil en la mano, tampoco cuando ve que el niño solo mira hacia abajo, hacia su particular dispositivo. «Es lo normal».

Esta situación es irreal en particular, pero muy real en general. Sin exponer un caso específico. José Martín Ruano, pediatra de atención primaria en Salamanca, advierte de los problemas «en aumento» como consecuencia de las acciones de menores a los dispositivos digitales, internet y videojuegos. «Se llegan a superar límites. He visto casos en los que los niños confunden la realidad con la ficción. No olvidemos que desde los nueve meses llevan el móvil de la madre con el 'cantajuegos' de fondo. Se ha abierto una puerta difícil de cerrar», relata.

«Eran las doce de la mañana. Le dije al niño que se llevaría una sorpresa si miraba el tiempo de uso. Lo miró. Ponía cinco horas»

José Martín

Pediatra en el centro de salud de San Juan

El Consejo de Ministros aprobó el pasado 4 de junio en primera lectura el anteproyecto de ley para la protección de menores en entornos digitales, una ley «necesaria» en palabras de Ruano. Esta ley ofrece una mención especial a los pediatras, quienes habrán de evaluar el nivel de adicción de menores a estos dispositivos digitales a través de protocolos de detección precoz, una iniciativa que ya realiza el doctor Ruano:

«Hemos detectado que el inicio cada vez es más temprano y que los niños cada vez pasan más tiempo con los teléfonos móviles. Dentro de las revisiones preguntamos sobre este tema a raíz de nuestra preocupación. La última vez, eran las doce de la mañana. Le dije al niño que se llevaría una sorpresa si miraba el tiempo de uso. Lo miró. Ponía cinco horas. ¿Cómo podía ser? Una práctica que observamos es que para engañar a los padres utilizan los dispositivos por las noches, por lo que así salen las cuentas», expone.

Y continúa: «Hay niños que no salen de la habitación, porque el ordenador está en la habitación y su madre les lleva la comida mientras siguen jugando. Hablamos de niños que no juegan 6, 8 o 12 horas, sino 24 horas. Cuando los padres no son capaces de manejar esta situación intervienen los servicios sociales y posteriormente la Fiscalía».

Protocolo en Salamanca

Ruano cuenta que desde los cinco o seis años del menor se pregunta a los padres sobre dos cuestiones. Por un lado, la adicción a Internet y, por otro lado, el uso de videojuegos. Todo ello, con el objetivo de detectar signos de alarma. «Analizamos si solo piensan en videojuegos o Internet, si cuando sus padres les dicen que no pueden se sienten mal, si en algún momento de bajón se conectan a la red para sentirse bien, o si alguna vez han apostado; entre otras cosas. Esto nos enseña si existe un uso adecuado de las pantallas o, por el contrario, existe adicción».

¿En qué casos se considera que existe adicción? «Cuando existe una adicción existe un trastorno emocional debajo y este es el que va a enganchar más, que el niño para sentirse bien tenga que conectarse. Ellos se conectan porque se sienten mal y ese es el problema. Así, cuando existen trastornos psicológicos en niños no tienen límites. No pueden regular la frustración, todo tiene que ser que sí... cada vez son más obsesivos, lo que les lleva a esa adicción. Y si encima se da prestigio a nivel social, ya ni te digo».

José Martín

«Somos agentes de salud», recalca el pediatra, «tenemos una responsabilidad como los profesores». «Si yo le digo a un niño que se tiene que cepillar los dientes, lo va a hacer, pues esto igual. Aunque resulta complicado cuando son los propios padres cuando abren esa puerta desde tan pronto», explica.

La agresividad, un problema derivado

Los menores con adicción, como todo síndrome de abstinencia desarrollan rabia y agresividad. Martín Ruano explica que de pequeños se les puede llegar a quitar el móvil, pero después, cuando se hacen mayores y aumentan su fuerza, llega a ser imposible, llegando a agredir a los padres. «Es una adicción sin sustancia, pero es lo mismo, existen los mismos datos clínicos. Su ausencia supone que lo pagas con tu familia, con tus amigos, dejas de hacer cosas, tienes sueño, fracaso escolar, problemas de visión, dolores de cabeza, obesidad, ansiedad, etc. Los trastornos del sueño y la ansiedad son siíntomas habituales en la actualidad en menores.»

Los trastornos del sueño y la ansiedad son síntomas habituales en la actualidad en menores

José Martín Ruano

Pediatra en el centro de salud de San Juan

¿Cómo se puede disminuir o afrontar el problema? «Nosotros damos algunas técnicas a los padres. Entre ellas, que den ejemplo. No puede ser que le digas a tu hijo que pare y tú estés con el teléfono. Tiene que ser un compromiso familiar. No es el niño solo, es la familia. Yo fomento que existan 'contratos' en los que se refleje ese compromiso, es decir, que yo diga: no voy a estar más de dos horas el fin de semana con el teléfono. También recomendamos un pin de control parental y el ocio fuera de las pantallas: salir a la calle, hacer deporte...», responde.

En relación a esta cuestión, el doctor Ruano critica la situación en la que se encuentra la atención primaria en la actualidad, sin apenas recursos. ¿Qué ocurre cuando él detecta un problema, una adicción? «Sabiendo que hay listas de espera de hasta un año... cuando hay un trastorno del comportamiento de la conducta, lo derivamos a psiquiatría, pero me veo obligado a recomendar, si existen recursos, que se acuda a un psicólogo privado», finaliza.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios