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Yolanda García y Juan Carlos Domínguez, padres Estela Domínguez, en su vivienda con varias fotos de su hija. Rodrigo Jiménez
Un año de la muerte de Estela Domínguez: «Estás mal todos los días»

Un año de la muerte de Estela Domínguez: «Estás mal todos los días»

«Te quitan la vida y es como si te hubieran robado la cartera», lamenta el exciclista Juan Carlos Domínguez en alusión a la pena que se pide para el camionero que atropelló a su hija

Marco Alonso

Valladolid

Sábado, 10 de febrero 2024, 10:04

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Hace un año, el 9 de febrero de 2023, Estela Domínguez perdió la vida, a los 18 años, tras ser atropellada por un camión en Salamanca mientras disfrutaba de su gran pasión: el ciclismo. En el primer aniversario de aquel fatídico día, el padre de Estela, Juan Carlos Domínguez, relata que el dolor por lo sucedido le sigue atenazando. «Son días en los que vuelves a recordar todo lo que sucedió. Estás mal todos los días del año, pero hoy más si cabe», afirma Domínguez, que es el único ciclista vallisoletano que ha vestido la maglia rosa en el Giro de Italia y ha competido en unos Juegos Olímpicos.

Juan Carlos Domínguez no se quita de la cabeza lo que ocurrió aquel día. «Lo que sucedió es que un mecánico salió a probar el camión y no iba a lo que tenía que ir. Si el que iba detrás la vio, no entiendo cómo él no la pudo ver con un camión, que tiene más altura y la podía divisar mejor. Estela llevaba una luz que se veía a una distancia de un kilómetro y medio», se lamenta este padre, que añade a la amargura por la pérdida de su hija el hecho de que el conductor del vehículo será juzgado por un delito leve de homicidio por imprudencia menos grave, castigado con multa de 3 a 18 meses, y el mismo tiempo de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores. «La Guardia Civil ha hecho un informe muy bueno, pero Fiscalía no ha contemplado que el delito pudiera ser considerado como grave», revela Domínguez, que interpuso un recurso, ya desestimado, contra la resolución del Juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca.

«Te quitan la vida y es como si te hubieran robado la cartera. La omisión de socorro y el abandono del lugar no tiene cabida porque dice que no la ha visto y por eso se ha ido. ¿Es posible que pases por encima de una bicicleta y de una persona y que no notes algo?», se pregunta Domínguez, quien señala que hay muchos aspectos del caso que le sorprenden. «Él se fue y volvió a los veinte minutos diciendo que creía que se le había caído una pieza. Creo que eso es una mentira, como cuando dijo que le molestaba el sol. Son artimañas que no cuadran porque el ruido que hace una bicicleta cuando la pasas por encima tiene que ser importante», sostiene.

El padre de la joven fallecida espera que el juicio se celebre lo antes posible. «Sé que no hay remedio, que el daño está hecho, pero es importante que las personas que hagan cosas de estas paguen por ello», sentencia el exciclista, al que le cambia el tono de voz cuando habla del homenaje que se está organizando en su pueblo natal, Íscar, en memoria de Estela. «En mi pueblo han querido hacer una estatua, un monolito, que van a inaugurar próximamente. Aunque se pensaba estrenar en estas fechas, todavía no está listo, pero se colocará cuando esté acabado en la avenida que lleva mi nombre. A ella nunca se le va a olvidar. Siempre permanecerá ahí. Las muestras de cariño han sido infinitas», apunta agradecido el iscariense.

Juan Carlos Domínguez se ha aferrado a su pasión para salir adelante tras el accidente de su hija. «Tengo mi equipo ciclista, la escuela, y gracias a la ayuda de los padres y de los directores he podido seguir con ello. He hecho de tripas corazón y he llegado a organizar incluso alguna carrera. Poco a poco, he ido saliendo con ellos, con el coche del equipo. Lo retomaré porque ha sido mi vida y me gusta mucho», explica. Pero después de lo que sucedió el 9 de febrero de 2023, hay algo fundamental en su vida que no ha vuelto a hacer. «A partir de ese momento yo no he vuelto a tocar la bici de carretera. He empezado hace poco a coger la de montaña, pero la de carretera, que me encantaba, no he podido», apunta.

«Nos han quitado lo que más queríamos. Tenía una vida por delante, muchas ilusiones, y ya no hay remedio», apostilla el padre de Estela, que reclama cambios legislativos. «Se deberían endurecer las leyes. Es muy difícil que alguien entre a la cárcel por un atropello», sentencia el exciclista, que inculcó a su hija el amor por el deporte. «No sé si me terminaré de perdonar. Mi hija tenía mucha valía estudiando y con otras cosas. Me da por pensar que podía haber triunfado en otra cosa, pero esta afición se te mete en la vena y mi mujer, Estela y yo disfrutábamos mucho. Era todo muy bonito. Hay mucha gente que hace muchos kilómetros y no tiene por qué pasar esto. Como des con un personaje de estos, se acabó todo. Seas peatón, vayas en bici o en patinete», señala este padre al que hace un año dieron la peor de las noticias y que pide que nadie más se tenga que ver en una situación similar.

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