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Garrido
El grupo de whatsapp 'No lo tiro' organiza un mercadillo de trueque en Garrido

El grupo de whatsapp 'No lo tiro' organiza un mercadillo de trueque en Garrido

El colectivo busca con esta iniciativa que sus integrantes se conozcan más y sensibilizar a los salmantinos sobre la importancia de no convertir en basura elementos que todavía se pueden usar

Ana Carlos

Salamanca

Jueves, 23 de mayo 2024, 16:55

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Pasar del mundo virtual al contacto real y ponerse cara. Ese es el principal objetivo con el que el próximo domingo, día 26 de mayo, el grupo de whatsapp No lo tiro celebrará en la plaza de Barcelona, de 12 a 14 horas, su primer Mercadillo de trueque.

Los participantes en el grupo, así como todas las personas que lo deseen, están invitadas a llevar, plantas, discos, libros, ropa, juguetes, muebles o cualquier otro objeto que ya no usen para intercambiarlo con otras personas, ya sea de forma directa o por triangulación (cambiando con terceros para que todas las partes queden satisfechas).

Gracias a la colaboración con la asociación vecinal multicultural Garrido Contigo, el acto contará con música y animaciones que harán la jornada más distendida. Asimismo, el colectivo vecinal sacará a la calle su biblioteca para que los participantes puedan intercambiar sus novelas. Con todos estos alicientes, la organización está convencida de que atraerán a otras personas a las que tratarán de transmitir la importancia de no desechar objetos que se pueden usar, haciendo una buena labor social y ambiental, al no convertirlos en residuos tirándolos a la basura.

Desde su aparición en medios de comunicación, No lo tiro ha experimentado «un crecimiento abrumador» pero su administrador, Andrés Hernández, afirma que no lo ha dejado crecer de golpe todo lo que podría, sino que lo va haciendo poco a poco.

Al principio las personas que se unían lo hacían por el boca a boca, porque un miembro del grupo conocía a otra persona que estaba interesada, a la que había contado su funcionamiento y que le interesaba participar.

Ese conocimiento previo y el hecho de llegar de parte de un miembro ya era una garantía de que no había detrás posibles motivaciones no compatibles con la filosofía del grupo, como intentar acaparar objetos para su posterior venta. Y en caso de sospecha de una actitud que no fuera comprendida, siempre se podía preguntar a la persona que la recomendó para tener una aclaración si fuera preciso.

Alta demanda para entrar en el grupo

Pero cuando 'No lo tiro' se dio a conocer en prensa, se añadió una nueva modalidad de inscripción, a través del correo electrónico nolotirosalamanca@gmail.com. Han sido numerosísimas las personas que se han apuntado por este cauce y de las que no hay referencias.

Por ello, el administrador ha ido canalizando esa amplísima demanda sumando a los candidatos por bloques tratando hasta ahora de no superar los 300 integrantes. Sin embargo, hay estudiantes o personas que se unen para dar todo lo que les sobra tras una mudanza y después abandonan el grupo. De este modo, se quedan nuevos puestos vacíos que vuelve a llenar con esos nuevos interesados.

A esos candidatos que están a la espera de incorporarse (del mismo modo que a quienes ya han salido del grupo) también les va a llegar la invitación para participar en el Mercadillo de trueque. Los que acudan y se den a conocer podrán ser añadidos al grupo directamente. Haciendo un crecimiento escalonado y controlado para que no se produzca un caos, el administrador está animado a llegar próximamente hasta los 500 participantes.

Una de las claves del éxito del grupo es precisamente la confianza que da conocerse. Andrés explica que, por ejemplo, muchas personas donan la ropa y los juguetes que han usado sus hijos. Todavía mantienen un vínculo emocional con esos objetos. Para ellos resulta demasiado frío dejarlos en un ropero y no saber a quién van a parar, y prefieren foros como este grupo.

Y para facilitar esta confianza, lo mejor es tener la oportunidad de verse y charlar. Si se consigue el éxito esperado en este encuentro, la intención es volver a repetirlo con cierta periodicidad con la colaboración de sus integrantes.

También es importante esa confianza que se genera por otros motivos. A veces se donan muebles u otros artículos a cambio de que la persona que se los queda vaya a desmontarlos y se los lleve. Y a nadie le gusta meter a un completo desconocido en casa.

Distintos perfiles entre los integrantes

Como en todos los grupos sociales, en No lo tiro se juntan distintos perfiles complementarios. Hay mucha gente a la que le sobran cosas (por mudanzas, pasatiempos abandonados, crecimiento de los hijos o mil razones) y otras que las necesitan por las mismas y otras razones. En muchos casos solo permanecen en el grupo mientras logran su objetivo.

Pero el administrador señala que hay un tercer perfil, los que más duran, que dan y reciben. «Puedo poner un ejemplo claro de este perfil, yo mismo. Cambio mucho de talla porque a veces engordo y otras adelgazo», detalla Andrés. Por ello a veces tiene ropa que no le sirve y necesita de su nueva talla. También compró una casa amueblada y le sobraban muchos de esos muebles porque quería darle otra función a algunas habitaciones, pero también necesitaba otros distintos para sustituirlos.

Como él, son muchas las personas que prefieren reutilizar cosas y no recurrir a las compras ni desaprovechar cosas útiles. Por el grupo No lo tiro han pasado hasta ahora más de 700 personas y se han regalado unos 3.500 objetos o grupos de objetos, calculando por las fotografías colgadas por sus miembros para las donaciones.

Un nuevo grupo para alimentos

En este periodo de crecimiento del grupo también se ha dado otro hecho interesante. Alguien quiso donar la leche de fórmula que le había sobrado de su bebé. Otras personas, alimentos próximos a caducar. A algunos de los miembros no les pareció bien, pensando que podría producirse algún conflicto por problemas sanitarios y se votó que hacer. El resultado fue la creación de otro grupo, llamado El Puchero, que pretendía cumplir el objetivo de no desperdiciar alimentos en buen estado.

Como las personas que se han apuntado a este nuevo grupo comparten criterios respecto a sostenibilidad, alimentación de proximidad y otros aspectos, también se votó si se podía permitir a pequeños productores ecológicos ofrecer sus productos. La respuesta fue que sí y de este modo, mientras en No lo tiro no está permitida la compra-venta, en este caso sí.

También personas con huerto anuncian que regalarán o intercambiarán sus excedentes cuando llegue el momento. El trueque y las fórmulas de toda la vida resurgen en la ciudad a pesar de que la vida urbana sea habitualmente más individualista y consumista.

Andrés Hernández recuerda que sus abuelos paternos tenían una economía de autosuficiencia, con sus propias gallinas y cerdos, y que para sacar algo de dinero, su abuela en el pueblo vendía huevos a conocidos en el pueblo. Aunque a ojos de algunas personas eso estaba mal porque no habían pasado por una extensa burocracia y filtros sanitarios, a él y a quienes los compraban siempre le parecieron los mejores. Por ello ahora ve con muy buenos ojos esta iniciativa en la que también algunas personas se ofrecen a elaborar tortillas para otras.

«Viví los últimos años de esa economía de autosuficiencia en los años 80 leyes que iban cercando la posibilidad de vivir así y favoreciendo a las grandes empresas alimentarias. No digo que esté mal a nivel sanitario, pero resultaba inaccesible para aquellos pequeños productores», apunta.

Ahora espera que el Mercadillo del domingo permita a los miembros de No lo tiro a reforzar sus vínculos y si de nuevo surgen nuevas iniciativas, serán también bienvenidas.

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