Borrar
Las dos fachadas del edificio a la calle San Pablo y la calle Palominos. SH
El lavado de cara de un peculiar edificio protegido de Salamanca listo para vivir

El lavado de cara de un peculiar edificio protegido de Salamanca listo para vivir

La construcción, datada en 1900 y rodeada de alojamientos turísticos, recibe licencia de primera utilización tras una rehabilitación que se ha demorado siete años

Félix Oliva

Salamanca

Martes, 12 de marzo 2024, 18:51

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Con poco más que lo imprescindible de ancho de fachada y salida a dos calles, el inmueble del número 52 de la calle San Pablo es uno de los más peculiares del centro histórico por su configuración e historia. Fechado en torno al año 1900, es pieza imprescindible del chaflán que hace San Pablo con la calle Palominos que vuelve a lucir tras una reforma que se ha demorado siete años entre proyecto, ejecución y, a última hora, correcciones.

El Ayuntamiento de Salamanca tiene previsto conceder licencia de primera utilización, vía declaración responsable de los propietarios, a este edificio. Según el PGOU, se trata de un edificio del siglo XIX que hace conjunto con varios en la misma calle, aunque en estos momentos se distingue por el hecho de que por la calle linda con dos de uso turístico en una zona con numerosos negocios destinados a los visitantes.

La construcción, una estrecha edificación con pequeña fachada a las dos calles, es un ejemplo de arquitectura doméstica que destaca por la sillería de piedra franca, los revocos y las rejerías metálicas. Con el tiempo había quedado algo deslucida, pero eso ha cambiado.

Imagen después - El lavado de cara de un peculiar edificio protegido de Salamanca listo para vivir
Imagen antes - El lavado de cara de un peculiar edificio protegido de Salamanca listo para vivir

La primera pista de la reforma data de 2017 cuando la comunidad de propietarios presentan la primera documentación para una rehabilitación. Tras varios años, en 2022 'despierta' el proyecto que se adapta a algunas consideraciones y finalmente consigue el visto bueno de las autoridades de patrimonio.

Según su ficha del catálogo municipal de edificios protegidos, cualquier rehabilitación está obligada a mantener los elementos originales y mantener la fachada, y no está previsto que se pueda hacer un vaciado interior ya que se tienen que mantener su estructura.

En la puesta a punto se han conservado todos sus elementos característicos, pero se han renovado los acabados exteriores. De paso, se han eliminado algunos cableados exteriores que no eran necesarios y se han cambiado las carpinterías exteriores por otras acordes a lo que marca la normativa.

En el lado de Palominos, en el número 27, conserva el bajo destinado a un reducido local de hostelería, el 'Mosquito', que lleva allí décadas. Ocupa los 58 m2 del local de planta baja. El edificio tiene sólo tres alturas, cinco viviendas de entre 23 y 60 m2 y un pequeño espacio de almacén. Ahora vuelve a estar listo para vivir.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios