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Imagen captada por los Warren del supuesto fantasma de una de las víctimas de la masacre de Amityville SH
El misterio a examen: ¿qué ocurre cuando somos testigos de un fenómeno paranormal?

El misterio a examen: ¿qué ocurre cuando somos testigos de un fenómeno paranormal?

¿Cómo reacciona nuestro cerebro cuando somos testigos de un fenómeno paranormal? ¿Qué posición adopta la psicología ante los fenómenos extraños? ¿Los acepta o les brinda algún tipo de explicación racional?

María Rivas

Salamanca

Jueves, 30 de noviembre 2023

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Una sombra, su silueta, se dibuja bajo las dagas de luz de una luna que, imponente, corona un cielo oscuro que se antoja tan amenazante como las fauces de una bestia hambrienta. El rostro del testigo se torna en una mueca de terror; le habían asegurado que no había nadie ni en el lugar, ni en las inmediaciones del mismo.

Sin embargo, a escasos metros, aquella sombra sin rostro, impertérrita, le observa. Preso del pánico, no consigue articular movimiento alguno. En cuestión de segundos, la sombra se desvanece ante sus ojos y el miedo a lo desconocido, le cala hasta los huesos.

Quien más, quien menos, ha vivido una experiencia a la que no puede dar explicación, ahora bien ¿cómo reacciona nuestro cerebro cuando somos testigos de algo paranormal? ¿Qué posición adopta la psicología ante los fenómenos extraños? ¿Los acepta o les brinda algún tipo de explicación racional?

Para tratar de despejar esta madeja de incógnitas, José David Urchaga Litiago , doctor en Psicología, profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca y autor de más de 100 publicaciones científicas así como director de 24 tesis doctorales, responde con el objetivo de aportar un poco de luz a este asunto tan complejo.

- ¿Cómo funciona el cerebro cuando presencia un fenómeno al que no se le puede dar explicación?

- La psicología tradicional tiene un límite y hay que partir de la base de que se sitúa dentro del ámbito científico empírico; esto implica que solo puede dar explicación a aquello que se puede observar y que, por tanto, hay que excluir, por ejemplo, las explicaciones divinas.

Esto no significa que lo niegue, solamente que no lo puedes incluir porque solo podemos incluir en las teorías lo que podemos medir objetivamente. Es un límite que tiene la psicología, no podemos buscar en ella explicaciones a este tipo de fenomenología.

Fotografía espiritista, tendencia social del siglo XIX. Finalmente, resultó ser un fraude.
Fotografía espiritista, tendencia social del siglo XIX. Finalmente, resultó ser un fraude. SH

Cuando viene una persona contando un fenómeno extraño, lo primero que hay que hacer es descartar. Tienes que descartar la psicosis, la alucinación, el delirio (cerebral u orgánico), el consumo de droga, alucinaciones en aislamiento, sobreestimulación, si has pasado mucho tiempo sin dormir…

Por otro lado tienes la sugestión, o la hipnósis, la autosugestión… Todos nosotros, nuestro cerebro genera alucinaciones (como ocurre en los sueños, lo que pasa es que nosotros sabemos diferenciar).

Una vez que has descartado todo esto y ves que hay indicios claros de realidad, lo primero que tiene que hacer la psicología es no negar el hecho, porque se trata de un fenómeno que ocurre a ciertas personas y existe. Porque no tengamos una explicación no podemos negar el hecho.

Hoy en día lo que la psicología tiene que hacer es abordar estos fenómenos. Todavía no sabemos cómo funciona el cerebro, tenemos su mapa, pero no sabemos cómo funciona.

Sabemos que el cerebro genera y tiene información pero, ¿ de dónde proviene esa información? puede provenir de muchos sentidos, conscientes y no conscientes.

¿Y cómo lo procesa? Una posible explicación es pensar que este tipo de fenómenos no son extraordinarios, sino que son más naturales de lo que pensamos y que, simplemente, son umbrales de conciencia. Nosotros lo hemos dejado de percibir porque somos más racionales, hemos perdido sensibilidad.

- Por tanto, ¿si potenciáramos el área del cerebro que se encarga de procesar este tipo de experiencias, todos seríamos capaces de «ver»?

Hay que partir de la base de que la gente que «ve» no está en un estadio superior, sino que, probablemente, estén en un estadio inferior ¿por qué? Porque tienen un cerebro más primitivo ya que, en vez de tenerlo anulado, lo tienen abierto.

«Existen fenómenos que nuestro cerebro no es capaz de asimilar»

Para mí, la hipótesis más sencilla es que estamos interconectados y hay información que se procesa y que, esa información, es percibida solamente por algunas personas. Esto ocurre, por ejemplo, con las ondas de radio; están en continuo flujo pero nosotros no las decodificamos y, eso, no implica que la información no esté ahí.

Hay que buscar una hipótesis natural y hay que comprender que hay dos tipos de hipótesis: las naturales y las espiritistas, que no son incompatibles entre sí. Entonces la pregunta es, ¿qué tiene esa persona que es capaz de descodificar esa información que los demás no podemos? Bueno, se le llama sensibilidad y en cada ser humano, hay variaciones de capacidades.

- ¿Qué opina la psicología de los médium?

- Lo que hay que hacer desde la psicología o desde la ciencia es analizar la información que da el médium: ¿es veraz? ¿Es objetiva? ¿Se puede contrastar? Si una vez corroborada, la información es verdad y esa persona no ha podido tener acceso a esa información, se llega a la conclusión de que es algo inexplicable… A día de hoy, no lo podemos explicar.

- ¿Cuál es el componente humano de las experiencias paranormales? ¿Al percibir esa experiencia, hasta qué punto la modificamos?

- Mucho. Es una experiencia psicológica y, en consecuencia, se recuerdan y deforman. Tu cerebro procesa muy poca información y la mayoría de la información es de 'relleno', basada en esquemas previos. Es decir, necesitas unos esquemas previos para tener un mínimo umbral. Si estás condicionado o sabes de estos temas, es más fácil percibirlo.

«El ser humano necesita buscar una lógica para entender lo que le está ocurriendo»

Aunque el hecho de tener una base educativa y otra serie de factores no es determinante. Nuestros cerebros son parecidos pero no iguales, el componente genético y la parte educativa hacen más probable que si vives un fenómeno, sepas interpretarlo.

Tú siempre coges una parte de la información y la otra parte, tu cerebro la rellena. El cerebro siempre tiene memoria, es percibir como si hubiera una continuidad. El relato , para tu cerebro, tiene que tener una lógica basada en sus esquemas mentales y, por tanto, se van añadiendo o quitando cosas.

- Es decir, ¿con el paso de los años el cerebro puede modificar una experiencia paranormal vivida?

Claro, como cualquier otra experiencia psicológica. Nuestro cerebro es narrativo y , por tanto, tiene una lógica.

Aunque tú vayas recordando experiencias significativas, inconscientemente las vas introduciendo en ese relato; justamente por eso mucha gente rechaza el tema de parapsicología, porque no entra dentro de su relato racional. Mucha gente no acepta que este tipo de fenómenos ocurren, porque eso significa re narrar sus historias.

Por otro lado está la gente que ha vivido experiencias paranormales fuertes y no lo cuenta porque es consciente de que no entran dentro de los esquemas mentales del resto de la sociedad.

- ¿Por qué la fe en la parapsicología está tan mal vista y la fe religiosa está tan bien vista socialmente?

- El problema está cuando buscas explicación a un fenómeno y, a partir de ello, generas teorías, sectas, grupos alternativos, gurús… la razón está en la sociedad, cuánta más razón menos experiencia y menos capacidad para afrontar estas experiencias. Desde hace 40 o 50 años, más o menos, la Iglesia no acepta este tipo de experiencias… reniega de ellas.

Los fenómenos de las apariciones marianas, los milagros los exorcismos… no los niegan, pero no los tienen en consideración; por regla general, se consideran infantilismos. Ahora bien, la Iglesia no rechaza la parapsicología.

Nuestro cerebro tiene tres dimensiones y hay una cuarta, por tanto aquello que se escapa de lo que nosotros concebimos pertenece a esa cuarta dimensión. Hay dos soluciones: negar la existencia del más allá, o negar la vinculación con el planto terrenal.

- ¿Es compatible la existencia de Dios con la existencia de los espíritus?

Claro.

- ¿No es contradictorio creer en la influencia de Dios en el mundo y no en la existencia de los espíritus?

No, porque tú con la Biblia lo puedes justificar todo. Tú escoges aquellos versículos que cuadran en tus esquemas mentales. Estamos intentando entender a Dios, y eso es imposible, lo que acaba derivando en que tratamos de meterlo en nuestros esquemas mentales.

- ¿Por eso humanizamos a Dios?

Efectivamente.

- ¿Cómo puede ser que tras el fallecimiento, tal y como aseguran los sensitivos, el espíritu siga manteniendo su personalidad si el cerebro ha dejado de funcionar?

- Aquí ya entramos, por supuesto, en hipótesis. Hay que partir siempre de la base de que en nuestro cerebro hay energía.

Por otro lado, tenemos que ser conscientes de que toda la información que tenemos sobre estos temas está basada en experiencias, y por tanto, se construye un relato sobre el alma porque existen experiencias sobre médiums que así lo indican.

Lo llamamos alma porque hay que ponerle un nombre pero, ahora bien, ¿qué es? ni idea.

La dificultad está en qué es lo que pongo yo y qué es lo que me dicen; tú el más allá lo ves desde tu esquema mental… «Los creyentes tienen pruebas, los ateos tienen hipótesis alternativas».

Si usted ha vivido una experiencia paranormal que considera relevante y/o interesante o conoce un lugar en el que se produzcan fenómenos de este tipo, póngase en contacto con nosotros:

Teléfono de contacto: +34 676 640 033 Correo electrónico: redaccion@salamancahoy.es

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