Imágenes de archivo del parque de la Alamedilla: el templete, un mapa de su distribución y la fuente. / AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA

La Alamedilla, ayer y hoy del parque para el «solaz disfrute» de los salmantinos

La ciudad de Salamanca posee grandes enclaves verdes, entre los que destaca el emblemático parque de la Alamedilla. Así ha cambiado a lo largo de los años

Lorena Ciudad
LORENA CIUDAD Salamanca

Salamanca, ciudad Patrimonio de la Humanidad, dispone de una gran cantidad de lugares emblemáticos con su propia historia detrás. Muchos elaborados con su característica piedra de Villamayor, pero otros tantos formados por abundantes zonas verdes. Uno de estos últimos es el parque de la Alamedilla.

Situado junto a dos localizaciones de lo más céntricas (Plaza de España y Gran Vía), el parque de la Alamedilla ha sufrido grandes cambios a lo largo de los años. Cambios que, a ojos de los salmantinos, pueden resultar de lo más curiosos. Por ejemplo, a día de hoy se conservan los cisnes, pero estas no son las únicas aves que lo han habitado.

Vista comparativa de los planos de Benito Chías (1912-13) y del Instituto Geográfico y Catastral (1946-49), donde se puede percibir la evolución estilística del jardín y de las instalaciones que van ocupando diversos espacios. / AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA

El origen de este parque data de 1863 «fruto de la corriente ilustrada de la época, en la que prevalecía el interés por la naturaleza y el recreo», cuentan desde Savia, la estrategia de infraestructura verde de la ciudad, y añaden que «la creciente sociedad salmantina pedía un espacio de esparcimiento al aire libre».

Sin embargo, en el siglo anterior ya se le puede seguir la pista a este enclave: «el espacio que hoy es La Alamedilla ya aparece reflejado en el primer plano que se conoce de Salamanca, realizado en 1784 y muestra un triángulo delimitado por lo que entonces se conocía como Calzada Real a Madrid (después Paseo del Rollo), Paseo de la Puerta de Toro a la de Santo Tomás (luego Carretera de Vigo-Villacastín, hoy Paseo de Canalejas) y una esgueva que fue tapada alrededor de 1877», explican desde Savia.

Tal y como se conoce hoy, empezó a fraguarse en 1879, cuando el Ayuntamiento compró unos terrenos con el fin de hacer un paseo y un parque que «sirviese de solaz disfrute de los vecinos»

Pero tal y como se conoce el parque a día de hoy, empezó a fraguarse en 1879, cuando el Ayuntamiento de Salamanca compró unos terrenos con el fin de hacer un paseo y un parque que «sirviese de solaz disfrute de los vecinos». Al año siguiente comenzaría su proyecto de construcción.

En 1890, la Alamedilla cuenta con un diseño de geometría simétrica, reinterpretando los cánones renacentistas y siguiendo la estela del espíritu ilustrado. En 1892, el parque tiene con una ampliación de casi 20.000 metros cuadrados; fue aquí cuando se toma la decisión de «el cierre con valla».

Arriba: Imagen de archivo de la nueva fuente que se situó en la plazoleta central, sustituyendo al templete de la música. Constaba de juegos de agua con un gran surtidor que se eleva 12 metros sobre la taza. En las fotos inferiores, el antiguo templete y el lago con la escultura de 'Los Ciervos' de Agustín Casillas. / AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA

A finales del siglo XIX, el parque de la Alamedilla ya ha adquirido una importancia vital en la vida de los salmantinos: es el parque más visitado de la capital charra. Llega a albergar el quiosco de música de la Plaza Mayor (que es devuelto a su lugar en 1906), sesiones de fuegos artificiales y sesiones públicas del Cinematógrafo de Lumière.

A principios del siglo XX el lago está secándose y el arbolado se pierde: se habla incluso de eliminar el parque

Sin embargo, el inicio del siglo XX hace peligrar a la Alamedilla. El lago está secándose, el arbolado se está perdiendo y la incorporación de un centro educativo cercano empieza a generar descontento con respecto al enclave. En 1920, algunos medios locales llegan a decir que está sobre la mesa la propuesta de hacerlo desaparecer. Pero el Ayuntamiento de Salamanca insiste en hacer de este parque un lugar de descanso para la sociedad charra.

En 1960, el jardín cambia completamente su disposición: se elimina el muro y la valla perimetral, se crea un paseo circular alrededor de la fuente con una pérgola y un auditorio y un bar. También se añade un pequeño animalario y un conjunto de esculturas del escultor salmantino Agustín Casillas, como la pareja de ciervos. Y en 1963 se incorporan a la zona infantil un montón de nuevos dispositivos de juego para los más pequeños y en los 70 se produce la incorporación del minizoo y la pajarera.

Imagen de archivo del Plano: Estado reformado de La Alamedilla tras la reforma de 2015. / AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA

La gran reforma que tiene lugar en el siglo XXI, tras ya haberse sumado con los años más espacios de juego y deporte o retirado zonas de aves, llega ya en 2014. En este momento el parque de la Alamedilla pasa a incorporar una nueva fuente, con chorros emergentes desde el suelo con sistema de focos LED de bajo consumo.

A pesar de que, aún en la actualidad se mantienen los árboles que ya estaban en el enclave en los años 20, en 2016 se plantan otras tantas especies diferentes. Ahora mismo, el parque de la Alamedilla tiene registradas 44 especies de plantas, con un total de 391 ejemplares. Y, gracias su interacción de todos los elementos (caminos, vegetación y agua), se mantiene como el parque más moderno de la capital charra.