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Algunos de los participantes en la marcha por el entorno del Volcán, al inicio de la jornada. Álex López
La participación y la concienciación ambiental florecen en Garrido

La participación y la concienciación ambiental florecen en Garrido

Alumnos de las asignaturas de Animación sociocultural y Educación socioambiental de la USAL, junto a diversos colectivos sociales, tomaron la calle para promover la sensibilización ambiental de los vecinos

Ana Carlos

Salamanca

Domingo, 14 de mayo 2023

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La primavera y sus flores como provocación y un atractivo programa de actividades como incentivo. Esta ha sido la fórmula con la que Garrido Contigo, el colectivo Volcán de Garrido y la USAL, en colaboración con Fridays for Future y el Grupo Scout Konelley 352 invitaron a los vecinos del barrio a reconectar con la naturaleza, a descubrir su entorno y a relacionarse entre ellos.

Cerca de 300 personas, entre ellas muchos niños, participaron de una forma u otra en Florece Garrido un programa de actividades creado por alumnos de las asignaturas de Animación sociocultural, del Grado de Trabajo Social, y Educación Socioambiental, del Grado de Educación Social de la Universidad de Salamanca. El objetivo: la sensibilización ambiental, pero también mucho más.

A veces el asfalto no nos deja ver el verde. Y la vida urbana, en demasiadas ocasiones individualista, sobre estimulada y desarrollada frente a pantallas y en interiores, nos desconecta de espacios invisibilizados pero valiosos que tenemos en nuestro entorno. Incluso de nuestros propios vecinos. Olvidamos que las calles son nuestras y hasta nuestra propia capacidad de participación.

Por eso la jornada del sábado arrancó con una marcha por la zona conocida como el Volcán de Garrido y sus alrededores para conocer los tesos de las Peñiscas y Las Cabezas. Para contemplar la ciudad desde otra perspectiva. Ángel, miembro del colectivo del Volcán, fue el encargado de guiar a las más de 30 personas que se unieron al recorrido. Explicó cómo un banco colocado en la cima del Volcán ha resignificado un espacio nacido como fruto del desarrollismo de los años 60 y 70. Una vieja montaña de escombros que ahora es una atalaya desde la que ver una Salamanca más allá del cliché que se ofrece a los turistas.

Las distintas propuestas de Florece Garrido consiguieron una importante participación. Álex López
Imagen principal - Las distintas propuestas de Florece Garrido consiguieron una importante participación.
Imagen secundaria 1 - Las distintas propuestas de Florece Garrido consiguieron una importante participación.
Imagen secundaria 2 - Las distintas propuestas de Florece Garrido consiguieron una importante participación.

A lo largo del camino, los participantes tuvieron la oportunidad de ver cómo la vía del tren es la frontera entre lo rural y lo urbano. Y cómo queda una estrecha franja sin urbanizar desde Würzburg a Puente Ladrillo con potencial para convertirse en un corredor verde, un espacio periurbano para el disfrute, la contemplación, el deporte o el paseo. Los escombros y basuras recientemente abandonados que encontraban al caminar despertaban conversaciones espontáneas sobre el tratamiento de residuos en las ciudades, el civismo y la conservación de la naturaleza.

El futuro de este espacio, como el de los tesos que los guardan, solo lo sabrá el tiempo, con las incertidumbres de planes urbanísticos pasados o posibles proyectos para las infraestructuras ferroviarias. El aquí y ahora son campos de cultivo, flores y unas vistas privilegiadas de las sierras de Francia, Béjar y Gredos que cierran el horizonte.

«El urbanismo es una de las principales disciplinas de control de los ciudadanos», que determina desde nuestra movilidad hasta determinados usos del espacio público, concluyó, antes de subir a lo alto del volcán, donde mostró la capacidad de los vecinos para dignificar el espacio y darle otras utilidades. La participación hace posible el cambio.

Estudiantes muy implicados

Desde allí, los participantes fueron a disfrutar de una limonada y el resto del programa en el parque de Würzburg, donde ya habían comenzado el intercambio de esquejes y otras actividades. Fridays For Future tenía su mesa llena de retoños de amor de hombre, potos, coleo, berenjena, tomate, pepino, planta del dinero, aloe vera, lavanda, begonia y varias especies de suculentas.

Mientras, los estudiantes seguían con los juegos y otras propuestas. Se regalaron un centenar de bombas de semillas. Los pintacaras y talleres de muñecos crecepelo (con semillas que se transformarán en los cabellos), no tuvieron descanso. Y la performance sobre residuos y la búsqueda de ideas para no llenar el mar de plásticos también contó con bastante participación.

Las profesoras Judith Martín Lucas y Alicia Murciano Hueso, pertenecientes ambas al Grupo de Investigación Reconocido (GIR) Procesos, espacios y prácticas educativas (GIPEP) de la USAL, destacan que detrás de estas actividades hay un importante trabajo de sus alumnos. Ellos se encargaron de la planificación, trabajando previamente con el tejido asociativo del barrio para detectar sus necesidades y elegir propuestas realistas y viables que desarrollar. Se han ocupado de la organización, la cartelería y la difusión del programa.

A juicio de ambas, todavía hace falta mucha sensibilización en materia ambiental. Pero se están dando muchos pasos en este sentido. Judith señala que las labores que se están llevando a cabo desde el proyecto Life Vía de la Plata en la ciudad son una muestra de que Salamanca va en ese camino. El Ayuntamiento está apoyándose en entidades expertas para hacerlo.

Pero hay que ir más allá y es imprescindible avanzar también de la mano del tejido asociativo, aprovechar las redes existentes y crear otras. Implicar a la comunidad para que tome conciencia del entorno de sus barrios. «Si no hay una conexión vecinal es difícil que haya una conexión ambiental», apuntan.

A la hora de fomentar la dinamización, es importante la ocupación del espacio urbano. Un espacio que es de todos, en el que se pueden hacer muchas más cosas además de contemplarlo o pasear, resaltan.

Las profesoras apuntan que su intención es dar continuidad a este tipo de iniciativas. El curso que viene quieren centrarse más en el aprendizaje servicio con Garrido Contigo y el tejido asociativo del barrio. Tras este primer contacto que ha supuesto Florece Garrido y con lo aprendido en su preparación y desarrollo, crece la ambición respecto a futuras propuestas. Con más tiempo, elaborarán una lista más amplia de necesidades y podrán trabajar más aspectos. Además, Garrido es un barrio lleno de inquietudes y para desarrollarlas hacen falta muchas manos. Justo lo que pueden ofrecer los estudiantes. Manos comprometidas y con fuerzas para sacar adelante nuevas ideas.

La foto ganadora del concurso Garrido al Natural muestra las tierras de cultivo y plantas silvestres al otro lado de la vía del tren.  

Una forma distinta de ver los espacios verdes

Durante la jornada Garrido Florece se celebró la entrega de premios del concurso de fotografía Garrido al Natural, convocado por los organizadores unas semanas antes. El certamen buscaba que los participantes capturasen en una imagen sus espacios verdes favoritos de entre los que ofrece el barrio. Muchos de los participantes retrataron el parque de Würzburg. Sin embargo, por su originalidad y su capacidad para encontrar el valor de una zona diferente, la ganadora fue Julia González Calvo, con 21 años de edad, que presentó la foto que acompaña a estas líneas. En ella muestra las tierras de cultivo que hay junto al barrio (al otro lado de las vías del tren), con uno de los tesos al fondo, así como las plantas silvestres que florecen en las lindes y que sirven de refugio natural de biodiversidad.

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