Borrar
Álex López

La pasión desatada por las setas aumenta las iniciativas micológicas en Salamanca

Jornadas, talleres, rutas y otras propuestas ayudan a los interesados a familiarizarse con las múltiples curiosidades del reino fungi y a prevenir intoxicaciones

Ana Carlos

Salamanca

Lunes, 6 de noviembre 2023, 09:06

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

El otoño está lleno de encanto. Los bosques parecen mágicos con los colores propios de esta estación, las alfombras de hojas, los aromas potenciados por la humedad y las setas que aparecen por muchos rincones. Tal vez por disfrutar de esta atmósfera, por curiosidad ante el reino fungi o por interés gastronómico, cada vez más personas se acercan al mundo de la micología.

Ese interés hace que se multipliquen las iniciativas relacionadas con las setas en Salamanca y provincia. Por poner algunos ejemplos, desde mediados de octubre se están celebrando las III Jornadas Micológicas organizadas por Micocyl y la Sociedad Micológica Salmantina Lazarillo de Tormes, su homóloga de Ciudad Rodrigo y la asociación setera Boleto Negro.

También esta semana la lonja de los Huertos Urbanos acogió un Taller de Iniciación a la Micología a cargo de Miguel González García, técnico de gestión y formación de los Huertos Urbanos. Los asistentes pudieron descubrir las diferencias entre hongos y setas, conocer algunas de las especies más comunes en la provincia. Además recibieron consejos sobre cómo realizar las primeras salidas al campo y otras curiosidades.

El técnico insistió en que para aprender sobre setas hay que ir poco a poco para fijar conocimientos. Se trata de un campo muy amplio y con muchas particularidades. Simplificar es una pésima idea que puede terminar en tragedia. Todas las setas son comestibles, pero algunas sólo una vez, afirma el dicho repetido como un mantra por los aficionados a este mundo para advertir de la capacidad letal de algunas especies. No se puede afirmar que simplemente por tener un color, una forma o estar en un lugar se pueden comer o no. Hay que conocerlas de forma precisa, algo que siempre advierten los expertos.

Es difícil saber con seguridad cuántas intoxicaciones por setas se producen cada año en España. Según la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio, a los hospitales llegan entre 200 y 400 casos anualmente. De ellos, el 40 por ciento son graves y el 10 por ciento mortales. Pero hay otras muchas intoxicaciones de carácter leve que no llegan a ser detectadas por el sistema sanitario y que se quedan en vómitos, diarreas o dolores estomacales.

La precaución como principal herramienta de prevención

Por ello, entre las recomendaciones que ofreció Miguel González a los participantes al taller destacó que es básico no comer ninguna seta si no tenemos la absoluta certeza de que la conocemos.

Tampoco se deben ingerir ejemplares que ya están pasados, demasiado esporados y viejos. Eso puede hacerlas más indigestas. Otro aspecto que hay que cuidar es el lugar del que se recogen. Es desaconsejable hacerlo cerca de carreteras, vertederos y en parques urbanos porque tienen una alta capacidad de absorción de metales pesados que también pueden intoxicarnos.

Otros especialistas aconsejan además no comer demasiada cantidad de setas ni mezclar muchas especies en la misma comida

Cuando no tenemos muchos conocimientos micológicos, podemos salir a verlas y simplemente disfrutar fotografiandolas o dibujándolas. De este modo, además, nos vamos familiarizando con ellas. Si aún así queremos recogerlas, podemos hacerlo acompañados por alguien que las conozca. La Sociedad Micológica Lazarillo de Tormes se reúne los lunes por la tarde en el Centro Municipal Integrado Plaza de Trujillo y allí sus expertos se ofrecen a identificar los ejemplares que lleve cualquier ciudadano.

Aunque en redes sociales como Facebook existen grupos de aficionados a la micología que se ofrecen a identificarlas por este canal, Miguel González recomienda cautela y solo seguir a las que prohíben hablar de su comestibilidad. En una imagen no se pueden apreciar todas las características de una seta, como su olor, que sirven en algunos casos para saber con certeza de qué especie se trata. Estos grupos ayudan a aprender pero usarlos con fines culinarios es un riesgo innecesario.

Otras iniciativas seteras

Por su parte, la Sociedad Micológica Lazarillo de Tormes celebrará el próximo día 15 a las 20 horas, en el Centro Municipal Integrado Plaza de Trujillo, sus XXXII Jornadas Micológicas. En esta ocasión, el biólogo y vicepresidente de este colectivo será el encargado de impartir la una conferencia sobre unas de las setas más conocidas y que más fascinación despierta, la despampanante, roja y con manchas blancas amanita muscaria, bajo el título La seta de los enanitos: tóxica, alucinógena y ¿comestible?

Como ya es tradicional la sociedad organiza posteriormente su exposición de setas en la plaza de la Libertad. En esta ocasión será el domingo 19 de noviembre, de 11 a 17 horas,.

No obstante, este activo colectivo ya ha ofrecido hoy un anticipo de conocimientos micológicos con la Oficina Verde de la USAL, en otra jornada micológica celebrada en Miranda de Azán, con recogida e identificación de setas, además de una charla de iniciación. Este tipo de iniciativas son fundamentales para la prevención de intoxicaciones.

Mientras tanto, en el medio rural está creciendo la percepción de la micología como un recurso turístico, económico y social y ha aumentado el número de municipios de la provincia que cuentan con sus propias rutas micológicas con las que buscan atraer al creciente público que arrastra esta afición.

La Diputación de Salamanca cuenta con una red de senderos micológicos entre los municipios de El Cerro y Montemayor del Río; Cepeda, Madroñal y Herguijuela de la Sierra; Tamames y Aldeanueva de la Sierra; Villasrubias y Peñaparda; El Cabaco y Nava de Francia; y Palacios del Arzobispo y Santiz. Las cinco primeras rutas corresponden al parque micológico de las Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar, mientras que el último se encuentra en el acotado de Ribera de Cañedo.

Consejos a la hora de salir al campo

Miguel González también ofrece algunos consejos para salir al campo a por setas. Por un lado hay que planificar las rutas, contar con que los días son más cortos y podemos quedarnos sin luz, y saber que el tiempo puede variar en unos momentos. Por eso recomienda ropa y calzado adecuados, prendas impermeables por si llueve y llevar algún sistema de localización por si nos perdemos en el monte. El móvil con la batería cargada puede ser útil, pero no en todas partes hay cobertura.

Las setas hay que recogerlas en cestas o mochilas diseñadas para ese fin y no en bolsas de plástico para que las esporas se dispersen en el entorno. También hay que ser cuidadosos a la hora de recogerlas para no esquilmar este recurso.

Para coger setas en los acotados micológicos son necesarios unos permisos que se pueden conseguir a través de la web de micocyl. Estos pueden obtenerse por días o temporadas, para recolectores recreativos o comerciales y para empadronados o foráneos. En función de sus características pueden costar desde 5 a los 400 euros.

La temporada setera este año tuvo un inicio un tanto accidentado. A pesar del inicio prometedor por las lluvias del final del verano, las altísimas temperaturas de octubre la frenaron en seco. Las nuevas precipitaciones de estos días están permitiendo encontrar senderuelas, macrolepiotas, níscalos y alguna cosa más, pero muchos aficionados afirman que vuelven a casa con la cesta casi vacía.

En cualquier caso, el técnico recuerda que una vez en el campo lo más importante es respetar el entorno y disfrutar de los paisajes. Incluso cuando no hay setas comestibles puede haber otras de gran belleza. Salir al monte es siempre una buena forma de reconectar con la naturaleza, lo que beneficia a nuestra salud física y mental.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios