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El patrimonio histórico y protegido de Salamanca que se convierte al turismo

El patrimonio histórico y protegido de Salamanca que se convierte al turismo

Un convento, dos antiguos comercios, un hotel o la última aceña del Tormes se convertirán en hoteles, apartamentos o restaurantes tras pasar por rehabilitaciones no exentas de polémica, pero que permiten sacar a varios edificios del abandono

Félix Oliva

Salamanca

Sábado, 3 de junio 2023, 10:38

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Un antiguo hotel con solera, un convento en pleno centro histórico, dos tiendas clásicas a un paso de la Plaza Mayor o la última aceña del Tormes. Todas estas construcciones tienen en común que son parte de la historia de Salamanca y están protegidas a mayor o menor nivel, pero en un futuro inmediato tendrán usos residenciales y hosteleros vinculados al turismo. Algo que ocurre cada vez con más frecuencia en el centro declarado Patrimonio de la Humanidad, donde son numerosos los ejemplos de edificios protegidos que, tras algunos años de dejadez o abandono, van a transformarse en activos para la actividad turística.

En los próximos meses se va a concretar el cambio de uso de al menos media docena de elementos patrimoniales, edificios con algún tipo de protección por su singularidad y que se van a convertir en instalaciones para dar servicio a los turistas. Ya sean pisos turístico, alojamientos o locales de hostelería, al menos media docena de edificios catalogados van van a cambiar para albergar este tipo de actividades.

La idea no es nueva del todo. Hace años que lo que fue la panera de un convento se convirtió en uno de los locales de copas y discoteca más conocidos de Salamanca. Y el centro histórico, lleno de edificios protegidos como patrimonio, está lleno de negocios turísticos. Lo peculiar es la coincidencia en el tiempo de una última hornada que coincide con la explosión del turismo en Salamanca, especialmente en el centro, donde el 90% de los negocios han girado hacia este sector concreto.

Un BIC de 500 años será hotel

Convento de Las Úrsulas

Un BIC de 500 años será hotel

Es uno de los casos más recientes y controvertidos. El motivo, que se han destinado fondos públicos para la rehabilitación parcial del convento para arreglar las cubiertas, actuar en una grieta vertical y en un contrafuerte, en la cubierta, las cresterías y el forjado del torreón y en derrumbes que sufre la estructura. El complejo es BIC y está protegido, se acabó de construir en el siglo XVI y fue el hogar de las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco, más conocidas como las Úrsulas.

En los últimos años se han cerrado en la ciudad de Salamanca tres de sus históricos conventos, Las Claras, Las Úrsulas y Las Bernardas, que han cesado de actividad por falta de vocaciones. En el caso del de Las Úrsulas, en 2018 el convento quedó vacío, aunque la congregación llegó a un acuerdo para abrir un museo.

Sin embargo, pronto se supo que su futuas obras serían un primer paso para destinar el edifico a uso turístico, en concreto, para convertirlo en un hotel. Consta abierto un expediente para el cambio de calificación urbanística del edificio, proponiéndose el paso de sistema local de equipamiento privado (religioso) a zona terciaria hotelera, justificando el cambio por la «necesidad de encontrar una alternativa de uso que haga viable su conservación como bien patrimonial» debido al «cese de la actividad conventual y el cierre del inmueble» como residencia de la congregación.

El hotel de la 'pollita de oro'

Palacio s. XIX

El hotel de la 'pollita de oro'

En la misma zona se encuentra un nuevo hotel gastronómico que abrió sus puertas hace un par de años en lo que fue un antiguo palacio en hotel gastronómico junto al propio palacio de los duques de Alba. El edificio data del siglo XIX y en su catalogación en el PGOU de la ciudad se tiene en cuenta que es colindante con el Palacio de Monterrey.

El edificio fue durante años conocido como la casa de doña Gonzala Santana, llamada 'La Pollita de Oro' en las crónicas salmantinas. Nació en 1844 y falleció en 1926 dejando un importante capital para obras caritativas.

De molino a restaurante

Aceña del Arrabal

De molino a restaurante

La aceña del Arrabal o del Arenal es una de las pocas que ha sobrevivido al paso de los siglos y la única en la capital a orillas del Tormes. Esta aceña es una de las dos que se construyeron en las cercanías del puente romano, la del Muradal (que alimentaba a la Fábrica Harinas del Sur), y la del Arenal o el Arrabal. Ambas están fechadas en el siglo XII y la del Arrabal se encuentra en perfecto estado de conservación, pero abandonada.

Desde el año pasado un promotor tiene concendida licencia para su rehablitación integral que la sacará del abandono, pero que vinculará su futuro a un negocio hostelero.

De edificio decadente a pisos

Hotel Monterrey

De edificio decadente a pisos

El que durante muchos años fue uno de los alojamientos de más categoría de Salamanca, el Hotel Monterrey, languidece de un tiempo a esta parte mientras espera el momento para ejecutar el proyecto que lo convertirá en pisos y cerca de 100 garajes en cuatro plantas. El edificio, muy singular, está sufriendo el paso del tiempo y la falta de cuidados en su última etapa.

El edificio alberga el céntrico hotel desde hace décadas. Se trata de un edificio construido en 1953, inicialmente como viviendas, y que en el proceso de construcción se cambió a hotel. Su valor primordial reside en la fachada de un arquitecto reconocido, que tendrá que ser conservada.

Un rótulo singular

Modas Feldy

Un rótulo singular

Con la Plaza Mayor a la vista, el edificio que albergó durante años una de las tiendas de moda más conocidas de Salamanca se va a convertir en pisos de uso turístico, pero antes tendrá que conservar uno de sus elementos más caracteríticos: los rótulos de Feldy.

Aunque mucha cartelería comercial se ha perdido en Salamanca, hay un acuerdo para conservar los elementos más característicos y uno de ellos son los rótulos de esta tienda en sus dos fachadas. El consistorio ha recomendado a la propiedad que los mantenga o que, si quiere desmontarlos, los entregue al municipio.

El edificio afectado está catalogado como protegido, con nivel ambiental. Está datado en el siglo XIX y su valor reside en ser arquitectura popular y en el lugar donde se encuentra, a escasos metros del corazón de Salamanca en la Plaza Mayor.

Según su ficha, están permitidas diversas actuaciones, desde la restauración estructural al vaciado interior por restauración tipológica, manteniendo su aspecto exterior. Además, es obligado mantener sus elementos originales.

En este sentido, la comisión artítisca ha recomendado mantener las rejerías de los balcones que dan a la plaza del Mercado. También ha trasladado consulta al departamento de iluminación para decidir sobre los faroles instalados en la fachada.

Un comercio histórico

Perfumería Venus

Un comercio histórico

Muy cerca, en la calle Pozo Amarillo, se encuentra el edificio que durante años ha albergado la perfumería Venus, uno de esos rótulos históricos que se quieren conservar. Esa es la norma marcada para reformas de edificios en el casco histórico que tengan alguno de estos elmentos, como es el caso.

El edificio forma parte del catálogo de construcciones protegidas de Salamanca. Está fechado en 1918 (aunque su ficha estima 1930), con lo que se acerca al siglo de vida, y su estética es de influencia racionalista, un estilo habitual y repetido en esta zona de la capital. Fue reformado en 1980 y ahora se va a convertir en pisos turísticos.

En su reforma se tendrá que respetar la fachada y elementos originales que están protegidos, y hay que añadir el capítulo de su antiguo comercio, una perfumería abierta hasta hace unos años y que incluye un bonito rótulo. El Museo del Comercio ha elaborado un listado con 50 rótulos antiguos susceptibles de ser conservados por su valor histórico y estético.

Rúa Mayor

Un antiguo pub

Durante años, este edificio de la Rúa Mayor fue la sede de un conocido pub, la Rayuela, pero tras el cese del negocio fue adquirido por una promotora para convertirlo en pisos tuísticos. El plan incluye excavar dos plantas para aparcamientos. La fachada se tendrá que mantener.

Una fachada característica

Edificio racionalista

Una fachada característica

El último posible caso de transformación se refiere a un edificio muy particular en el entorno de la plaza de Santa Eulalia. Construido en 1933 por el que fuera arquitecto municipal, Joaquin Secall, ahora un proyecto rehabilitará su curiosa fachada, una de las más características del centro.

Se trata del edificio del número 14 de la calle Azafranal. La construcción es la primera de tipo racionalista catalogada en la ciudad, está protegida y es un elemento importante del 'paisaje' urbano.

La comisión municipal de Fomento tiene previsto otorgar la licencia de obra mayor para la reforma de este edificio conforme a un proyecto que consiste en incorporar un ascensor, pero que de paso tendrá que actuar en la conservación de los elementos de su característica fachada.

El edificio, deshabitado desde hace años, tiene tres plantas y ático y mantendrá su distribución, con locales en su planta baja y una vivienda por altura, más un apartamento en el bajo cubierta. Se desconoce si alguno de ellos acabará como vivienda turística.

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