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Álex López
Reuniones ante un café para aprender a ser consumidores más responsables

Reuniones ante un café para aprender a ser consumidores más responsables

El último martes de cada mes, el Espacio Gastronómico del Centro Municipal Integrado Victoria Adrados acoge una novedosa iniciativa de la Oficina Municipal de Información al Consumidor que pretende formar a los participantes para que adquieran unos hábitos más sostenibles en sus compras, respondiendo a sus inquietudes e intereses

Ana Carlos

Salamanca

Jueves, 7 de marzo 2024, 18:21

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En el ajetreado ritmo de la vida cotidiana, a menudo encontramos refugio y comodidad en las conversaciones relajadas que tienen lugar alrededor de una taza de café. Es en este ambiente distendido en el que bajamos nuestras defensas, nuestras mentes se abren y somos capaces de intercambiar ideas, preocupaciones y aspiraciones de forma sincera y en confianza.

La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), consciente del poder de estos encuentros informales, ha decidido aprovecharlos como herramienta educativa. Nada menos que para intentar crear un espacio que promueva hábitos de consumo más sostenibles y conscientes entre los participantes. Para reflexionar sobre las cosas que pasan en el mundo, hacia donde evolucionamos cómo consumidores y que seamos capaces de asumir la parte de responsabilidad que nos corresponde.

Por ello, desde el pasado 30 de enero, convoca un Café de Consumo los últimos martes de mes, en el Espacio Gastronómico del Centro Municipal Integrado Victoria Adrados. En estas reuniones, en una atmósfera acogedora, se comparten conocimientos y experiencias. Ana Hidalgo, directora de la OMIC, detalla que aunque en las dos primeras sesiones los temas han sido propuestos por la propia oficina, la idea es adaptarse a las inquietudes e intereses de las personas que acuden.

Un espacio para compartir reflexiones, trucos y saberes

No se trata de una iniciativa unidireccional para ir a únicamente a escuchar: lo que se pretende es que todo el que lo desee pueda aportar sus reflexiones, trucos y saberes. La suma enriquece y entre todos conseguir siempre salen más ideas, como sucedió en la primera sesión, dedicada a la cesta de la compra y la forma de ahorrar y evitar el desperdicio de alimentos.

En ella se puso sobre la mesa lo caro que se ha puesto hacer la compra, pero cómo al mismo tiempo existe un enorme derroche alimentario que se ha normalizado en la sociedad. De hecho, según el Panel de Cuantificación del Desperdicio Alimentario en los Hogares Españoles del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante el año 2022 se desperdiciaron un total de 1.170,45 millones de kilos o litros de alimentos en los hogares.

Esta cifra supone un 6,1% menos que el año anterior, y un 13,5% menos respecto del año 2019, antes de la pandemia. Los productos sin elaborar, que se van a la basura tal y como fueron comprados, siguen siendo los más desechados y en 2022 alcanzaron un 70,8%. Los más desperdiciados, frutas y hortalizas, seguidos de pan, carne, y lácteos.

En cuanto al desperdicio de alimentos ya cocinados, en 2022 aumentó un 6,7% su volumen, y hubo un número mayor de hogares involucrados en su derroche. En concreto, más de 125.000 hogares nuevos se sumaron a este desperdicio.

Distintos momentos de la última sesión de los Cafés de Consumo de la OMIC. Álex López
Imagen principal - Distintos momentos de la última sesión de los Cafés de Consumo de la OMIC.
Imagen secundaria 1 - Distintos momentos de la última sesión de los Cafés de Consumo de la OMIC.
Imagen secundaria 2 - Distintos momentos de la última sesión de los Cafés de Consumo de la OMIC.

Y no siempre tira más el que más tiene, los hogares de clase media son los que más alimentos desechan, sobre todo el foco está en hogares pequeños, sin hijos, y de más de 50 años.

Son muchas las razones que nos llevan a desperdiciar tantos alimentos. Ana Hidalgo apunta entre ellas el desajuste entre lo que compramos y lo que necesitamos; las compras por impulso; las ofertas 2x3 que nos llevan a adquirir más de lo que somos capaces de consumir y al final nos salen caras; la confusión entre la fecha consumo preferente y la de caducidad; y la falta de sensibilización del impacto que tiene este despilfarro más allá de lo meramente económico y que impacta en nuestro entorno.

Ante esta situación, los asistentes a la reunión ofrecieron numerosas propuestas de ahorro, variadas, creativas y novedosas. Más allá de la cocina de aprovechamiento, se propuso planificar un menú semanal y comprar sólo lo necesario para el mismo; revisar la nevera y la despensa antes de salir a la compra; ser realistas sobre lo que se va a comer para elaborar la cantidad adecuada; hacer la compra en comercios de proximidad y adquirir productos de temporada con buena calidad y mejor precio, y muchas más.

En la segunda sesión, el último martes de febrero, por la cercanía al 8 de marzo, Día de la Mujer, la conversación giró en torno al papel doble de la mujer en la publicidad, como consumidora y en demasiadas ocasiones como objeto y reclamo. Aunque es cierto que este papel ha evolucionado con el tiempo y ahora los anuncios son menos sexistas que hace algunos años y reflejan más los nuevos modelos sociales, todavía queda mucho por avanzar. Además de este análisis, se habló de las mujeres reales que han sido referentes para otras mujeres, gracias a la colaboración de dos monitoras de Plan B.

Cada sesión descubre posibles ideas para las siguientes

En el transcurso de la charla surgieron otros temas que pueden ser objeto de futuras reuniones, como las compras a través de internet y los derechos de los consumidores, entre otros. Al hablar se van abriendo puertas a la curiosidad y a otros intereses que compartir. Justo lo que se pretende y hace más interesante a esta propuesta.

Los Cafés de Consumo son una actividad gratuita, pero el número de asistentes está limitado por el espacio y, en ocasiones, por el tipo de actividad a desarrollar. No es lo mismo una sesión normal, que una en la que se vaya a hacer un taller para crear algo y que las personas que lo imparten tienen que estar pendientes de cada persona de una forma más individual, como prevén que pase en algunas ocasiones. Por ello es necesario inscribirse previamente enviando un email a omic@aytosalamanca.es o un Whatsapp al teléfono 660683594.

Además, las personas interesadas tienen la posibilidad de unirse a un grupo informativo de Whatsapp, donde se compartirá información relacionada con lo que se aborde en las reuniones y las convocatorias de las siguientes.

Aunque en las primeras sesiones las participantes han sido mayoritariamente mujeres, con una gran presencia de mayores de 65 años, la idea es conseguir una participación más intergeneracional y equilibrada. En cualquier caso, la OMIC espera que el aprendizaje colectivo y el compromiso compartido de los asistentes sirva para avanzar en el consumo responsable y un estilo de vida más responsable y respetuoso con el entorno.

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