Las cajas de caudales sin abrir del antiguo Banco de España. / José Manuel García

El último misterio del Banco de España y su futura cápsula del idioma

La Universidad de Salamanca planea usar las antiguas cajas de caudales para albergar tesoros de la gramática, pero todavía no se ha logrado abrirlas y se desconoce qué guardan dentro

Félix Oliva
FÉLIX OLIVA

Después de casi dos décadas cerrado y sin uso, el edificio del antiguo Banco de España en Salamanca vuelve a tener vida. Desde el 14 de octubre de 2022 es oficialmente la sede del Centro Internacional del Español (CIE-CIEUSAL) lo que lo convierte en el nuevo templo del idioma en el corazón del centro histórico de la ciudad. Su futuro uso no tiene nada que ver con su historia, pero su función no va a ser tan diferente porque va a seguir custodiando un tesoro, pero diferente: el de la gramática.

Pocos días después de la inauguración oficial, la Universidad de Salamanca ha puesto en marcha un programa de visitas para enseñar su flamante nueva sede. En una de ellas, Salamancahoy ha podido ver en detalle el aspecto final del edificio tras una rehabilitación que ha costado cerca de 9 millones de euros. La obra incluye nuevos espacios y la adaptación de los existentes a su futuro nuevo uso, aunque por ahora no tiene actividad. Y se han conservado algunos elementos muy característicos.

Las cajas individuales, cerradas

Uno de ellos es una gran sala que alberga las cajas de los clientes y las cinco cámaras acorazadas de lo que fue delegación del Banco de España durante más de 60 años, hasta que en 2004 cesó su actividad y que casi 20 años después todavía guarda algunos secretos.

El interior del antiguo Banco de España, ahora sede del CIE-Usal.

Galería. El interior del antiguo Banco de España, ahora sede del CIE-Usal. / José Manuel García

Según explican desde la Usal, hay planes para la gran sala blindada de los caudales donde conviven las caja individuales y las grandes cajas fuertes, pero también algunos obstáculos. El primero y más importante es que, a día de hoy, no se pueden usar las cajas de seguridad individuales, cerca de 300, porque no se han podido abrir. Requieren de dos llaves, una de los titulares y otra de la entidad. Si no se dispone de las dos, es imposible abrirlas. El objetivo es acceder a su interior y averiguar qué se ha conservado dentro.

Sí está más claro qué se puede hacer con las cámaras cuando llegue el momento. La idea es plantear algo parecido al uso que hace el Instituto Cervantes con su caja de las letras, un espacio similar a este en el que se guardan los legados de personalidades de las letras. En el caso del CIE Usal, se hará algo relacionado con la gramática usando las cajas pequeñas y las cinco grandes. Así que esta gran habitación de caudales va a seguir custodiando un tesoro, pero no contante y sonante, sino de palabras, frases y normas para hablar y escribir correctamente el idioma.

Exterior del antiguo Banco de España en Salamanca. / Ical

Un edificio lleno de historia

El edificio fue proyectado en 1935 por el arquitecto Romualdo de Madariaga. El banco regulador había tenido sede en Salamanca desde 1884 cuando se instala en un edificio alquilado del número 21 de la calle Herreros, ahora calle Toro. En 1902 se compra en propiedad y se encarga la reforma, pero más adelante se toma la decisión de hacer una sede propia en un solar adquirido en el número 20 de la calle Zamora.

La construcción terminó en 1942 y dio lugar a un edificio notable, con un espectacular patio de operaciones interior. En los planos que el Banco de España tiene de todas las delegaciones que tuvo repartidas por el país se destaca la estructura que sustenta la cúpula de este patio que ahora se ha reinterpretado.

Un lugar con solera

El edificio ha ocupado siempre un lugar de privilegio en la plaza de Los Bandos, una de las de más solera de la Salamanca monumental, donde el protagonismo ha sido siempre para las sedes de banca, pero que ahora se reparte entre el capital y la cultura. Ahí están el palacio de Garci Grande (sede de la antigua caja de ahorros salmantina) y el edificio del antiguo Banco de Castilla, por la parte financiera, y la casa de María la Brava (ahora Casa de la Ciencia), la antigua sede de la Seguridad Social (levantada en 1932, ahora Centro de la Memoria) o el palacio de los Solís, que data del siglo XV, propiedad y sede de Telefónica desde 1928.