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Francisco González
La imparable exclusión financiera reduce a 35 los pueblos de Salamanca con oficina o cajero

La imparable exclusión financiera reduce a 35 los pueblos de Salamanca con oficina o cajero

El número de municipios sin servicio presencial llega a su máximo, 327, mientras los nuevos sistemas no convencen y eliminan las opciones de acceder a banca presencial: los usuarios se resignan a desplazarse a localidades que sí tienen sucursal

Félix Oliva

Salamanca

Sábado, 23 de diciembre 2023, 10:21

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La exclusión financiera no tiene vuelta atrás en Salamanca. A pesar de los pactos y de algunas medidas, el número de municipios sin servicio bancario presencial ha alcanzado su tope y 327 de las 362 localidades de la provincia no cuentan con oficina o cajero, el número más alto que se ha registrado nunca. Mientras tanto, los usuarios se resignan cada vez más a desplazarse para sacar dinero o hacer gestiones al tiempo que dan la espalda a soluciones como el efectivo en comercios, a través de carteros postales o los buses-cajero, que no convencen.

A finales de 2021, la banca, los usuarios y las instituciones empezaron a tomar conciencia de las consecuencias del cierre de miles de oficinas. Inmerso en una constante reconcentración, el sector financiero había reducido drásticamente su número de sucursales y también de cajeros. La red de oficinas bancarias ha menguado de forma exponencial con el cierre de casi el 60% de las existentes en su momento más álgido: de las 45.707 sucursales de 2008 se pasó a 19.015 en 2021. También el número de cajeros automáticos descendió en ese periodo, desde los 61.714 hasta los 47.639 de 2021, es decir, un 23% menos.

Fue entonces cuando se inició un movimiento para frenar la llamada exclusión financiera, en su vertiente territorial. El cierre de las tradicionales sucursales, de bancos o de cajas, había dejado a 1,5 millones de personas sin servicio financiero presencial, en una oficina o un cajero, los medios más extendidos y demandados.

En el caso de Salamanca, los cierres han sido constantes en los últimos años hasta reducir la planta de oficinas al mínimo, 138 en la actualidad; llegó a tener 320 en el momento de mayor expansión, en 2008. Eso ha afectado a los cajeros, fundamentalmente instalados en oficinas, que se han reducido a 202.

Como se puede apreciar en el mapa superior, su distribución deja gran parte del territorio sin cobertura bancaria presencial. Sólo 35 localidades tienen oficina, nunca habían sido tan pocas, y de ellas sólo 16 tienen más de una o de diferentes entidades. El mayor número se concentra en la capital y grandes núcleos poblacionales, mientras 327 municipios no tienen ni oficina ni cajero.

Este es el punto más bajo de un proceso de exclusión en el que Salamanca ha estado siempre entre las más afectadas. Mientras que en algunas provincias se logra un 0% de población sin acceso a los servicios financieros, en las provincias de Zamora, Salamanca, León y Burgos por encima del 10% están sin acceso a los servicios financieros. De hecho, en los primeros informes del fenómeno elaborados por el Banco de España se constata que la provincia de Salamanca es la que tiene un mayor número de municipios sin oficina bancaria de forma que afecta al 18% de su población.

La provincia de Salamanca es la que tiene un mayor número de municipios sin oficina bancaria de forma que afecta al 18% de su población

La dispersión y la pérdida de población han pesado en el cierre masivo de oficinas y su consecuencia directa es que hasta un 90% de los municipios y cerca de un 20% de la población no tenía banca presencial. Sólo Zamora está peor, con hasta un 23% de habitantes sin servicio físico al que acudir.

A finales de 2021, cuando se hizo el informe de partida para revertir la situación, 72.609 habitantes de 318 municipios no tenían sucursal; y 65.531 vecinos de 312 localidades no tenían tampoco cajero, y en 293 no había ningún servicio financiero permanente, de ningún tipo. Las cifras actuales son todavía peores.

JM García

Según datos del informe 2022 elaborado por el IVIE, el instituto que ha guiado la investigación de este fenómeno y al que la banca toma como referencia, son ya 327 los pueblos sin sucursal, donde viven 75.974 habitantes (23,3%); y no tienen servicio financiero 292 localidades, 55.155 vecinos (16,9%).

Así que el problema no termina de corregirse y, como ocurrió en 2022, el año termina sin grandes mejoras al respecto: entonces ni un solo pueblo de los de más de 500 habitantes que no tenían banca presencial consiguió estrenar cajero o sucursal.

Medidas que no convencen

Cuando en 2021 se identificó el problema, la banca se comprometió a tomar medidas para resolverlo en la medida de lo posible. Se señaló la opción de firmar convenios con ayuntamientos para abrir cajeros y también se pusieron sobre la mesa soluciones como la banca online, los agentes financieros, el acceso a efectivo a través de Correos o comercios y los cajeros móviles, en buses.

Las soluciones se pensaron especialmente para los municipios de más de 500 habitantes sin servicio financiero. En Salamanca se identificaron 13 y se empezaron a tomar medidas.

Sin embargo, la mejoría ha sido limitada. En lo que va de este año, dos localidades de Salamanca han recuperado sobre el papel el servicio financiero presencial con la instalación de sendos cajeros: son Calvarrasa de Arriba y Monterrubio de Armuña. Sin embargo, el primero tiene firmado convenio con una entidad (Santander), pero sigue esperando para empezar a usarlo: no se ha instalado, según su alcalde, Julián Mateos.

Así que esa corrección no ha sido tal y el problema persiste. En el municipio, que está a diez minutos de Salamanca capital, ya se han acostumbrado a desplazarse a puntos donde sí hay cajero o sucursal. Reina cierta resignación y se confirma que los usuarios prefieren los medio tradicionales.

Los ofibuses no convencen

En un informe reciente, el Banco de España constata la escasa demanda de ofibuses o servicios financieros a través de personal de Correos e insta a valorar si esas soluciones sirven para evitar la exclusión. Cuando la banca decidió abordar el problema, se optó por la implantación de medidas alternativas para que los ciudadanos puedan seguir utilizando los servicios bancarios como si estuvieran en una sucursal. Sin embargo, no terminan de cuajar entre los clientes de la zonas afectadas por la reestructuración del sector.

A pesar de las iniciativas puestas en marcha por el sector (a través de los acuerdos de AEB y CECA) en los últimos años –y sobre todo en los últimos meses tras la campaña del 'Soy mayor, no idiota'–, los clientes «aún utilizan mayoritariamente las oficinas bancarias». Así lo constata el Banco de España en un informe en el que certifica esta realidad social aunque pone en valor el desarrollo de todo tipo de herramientas que aún siguen siendo minoritarias.

El regulador expone que las soluciones habilitadas no son tan efectivas como preveía la banca. Los clientes siguen queriendo acudir a una oficina para realizar la operativa habitual (ingresos, retiradas de efectivo, transferencias, etc.) y más aún en los municipios de menos de 500 habitantes, donde demandan sucursales. De esta forma, sigue sin atajarse la exclusión financiera de una parte de la población. Una mala noticia para Salamanca donde el 90% de municipios está sin banca 'de toda la vida' y muchos no pueden aspirar a recuperar su oficina o conseguir un cajero.

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