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Boquete en la muralla de Ledesma, este domingo. ICAL
La muralla milenaria de Salamanca que sufre su enésimo derrumbe a la espera de un arreglo

La muralla milenaria de Salamanca que sufre su enésimo derrumbe a la espera de un arreglo

Es la cuarta vez en una década que se producen desplomes en la estructura, pero la Junta no cambia de planes y aguarda un informe del ayuntamiento

Félix Oliva

Salamanca

Domingo, 30 de junio 2024, 17:57

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La muralla de Ledesma ha sufrido su enésimo derrumbe con las últimas lluvias torrenciales y, aunque el nuevo desplome viene provocado por la meteorología, es el cuarto en los últimos diez años a pesar de las promesas y de la dotación de fondos comprometida para su arreglo.

El último derrumbe se ha producido este sábado, pero no va a cambiar la hoja de ruta. De hecho, tras una visita este domingo del consejero de Cultura, el salmantino Gonzalo Santonja, la Junta ha explicado que aguarda un informe municipal para conocer el estado de la muralla, que ha sufrido dos derrumbes en los últimos meses.

La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte abordará el tratamiento integral de la Muralla de Ledesma cuando el Ayuntamiento de la localidad redacte un informe de diagnóstico, según lo previsto. Nada cambia, por tanto, el derrumbe producido este sábado por el temporal y que este domingo visitó el consejero, Gonzalo Santonja, junto al alcalde, Exuperancio Benito.

Ledesma aún conserva gran parte de la muralla de piedra granítica que históricamente ha rodeado la Villa en su totalidad. La mayor parte de la que hoy permanece se levantó en tiempos de Fernando II de León, en siglo XII, aunque fue en el XV cuando se renovaron varios lienzos con sillería bien labrada.

En el anterior derrumbe se presupuestó en 275.000 euros el coste de su consolidación y la Diputación ofreció colaboración para una actuación que se declaró urgente por parte de la Junta, pero que no se ha llevado a cabo a pesar de que fue en febrero.

El Ayuntamiento de Ledesma, no obstante, procedió a vallar la zona del paseo de Alonso Andrea para evitar los posibles riesgos que pudieran afectar a los viandantes tras el derrumbe ayer de un buen puñado de sillares por la presión del agua caída durante la pasada madrugada.

Se trata del segundo desplome acaecido en el inmueble, que se encuentra protegido por la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Conjunto Histórico que posee la Villa de Ledesma, tras el ocurrido el pasado 14 de febrero y que afectó a unos 28 metros cuadrados de la muralla. Es el cuarto en diez años, con episodios en 2013 y 2016 sin que se haya hecho nada.

Santonja refirió entonces que tras realizar una evaluación de los daños, aunque su idea, que aún prevalece, es afrontar los problemas de la muralla desde una perspectiva global.

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