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La arquería abandonada de Cabaloria Salamancahoy
¿Qué ocurre en Cabaloria?

Expediente X salmantino

¿Qué ocurre en Cabaloria?

Un extraño encuentro que acabó en muerte y una visión imposible acaecieron en el abandonado pueblo salmantino de Cabaloria

María Rivas

Salamanca

Sábado, 20 de enero 2024

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De Cabaloria poco queda ya a parte de los huesos de lo que un día fueron sus edificaciones.

La arquería de Cabaloria se trata de uno de los pueblos abandonados de la provincia de Salamanca que, pese a haber gozado de una prosperidad inicial, la construcción del embalse de Gabriel y Galán condenó de manera irremediable al abandono.

Tanto en el propio pueblo, o en lo que queda de él, como en sus inmediaciones, han tenido lugar encuentros con lo imposible.

El encuentro con el misterio que acabó en muerte

El primer testimonio que se recoge en referencia a una experiencia insólita acaeció a finales de 1977.

El protagonista de esta trágica historia, de nombre Pelayo Crisótomo y vecino del pueblo hurdano de Las Erías, se encontraba podando un olivar en un recinto de su propiedad cuando, repentinamente, un fuerte estruendo le sorprendió.

Inquieto, levantó la cabeza y observó una inmensa nube de polvo, envuelta a su vez en una gigantesca luminaria, que comenzó a envolver todo lo que encontraba a su paso mientras se aproximaba hacia él.

Ante la absurda situación Pelayo, atemorizado, reaccionó como buenamente pudo tirándose al suelo y cubriéndose, en un burdo intento por protegerse, la cabeza con ambas manos.

Cabaloria

Tras corroborar que la turba de viento se había desvanecido, Pelayo se incorporó y, aturdido, oteó a su alrededor; el susto fue mayúsculo al comprobar que no se encontraba en su propiedad, sino en una alquería de la que no quedaban más que sus restos.

Pelayo, tratando de comprender qué acababa de ocurrir, reconoció el lugar como el pueblo abandonado de Cabaloria y el miedo a lo imposible se apoderó de él; aquel extraño vendaval, acompañado de una luminaria, le había desplazado unos 40 kilómetros desde su propiedad.

Desgraciadamente, Pelayo no pudo soportar el espanto que aquella vivencia le produjo y, a los pocos días de ser víctima del misterio, puso fin a su vida colgándose de un árbol.

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