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Manuel González, Hermano Mayor de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz en la iglesia del Arrabal Álex López
«Nuestra banda es una sección a la que no se le sabe valorar»

Manuel González. Hermano Mayor

Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz

«Nuestra banda es una sección a la que no se le sabe valorar»

Homenajes a Jerónimo Prieto y los músicos y cambio de ubicación para la oración por los difuntos como lo único nuevo dentro de la tradición y costumbres de Amor y Paz

Álex López

Salamanca

Lunes, 11 de marzo 2024, 09:24

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Un grupo de jóvenes buscando su propia devoción fueron el origen de la llegada de la Pasión a la otra orilla del Tormes. En el barrio del Arrabal se funda la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz en el año 1971. Hermandad solidaria, pionera, revolucionaria y reivindicativa. Su «marcha blanca» por el Puente Romano cada tarde del Jueves Santo, con el Cristo del Amor y de la Paz y María Nuestra Madre, es una de las postales que nunca pueden faltar en la Semana Santa de Salamanca. Y una noche después, la hermandad cambia el blanco por el luto para acompañar al Cristo de la Liberación, el llamado «Señor de las Almas». Esta pesada imagen aguarda en la capilla del cementerio a ser trasladada cada Viernes de Dolores hasta la capilla de Fonseca, donde al siguiente viernes el traslado popular se convierte en un cortejo fúnebre. Digno es de mencionar que la hermandad se hizo cargo de la capilla del cementerio y de la realización de las exequias durante todo el año.

En la iglesia del Arrabal, sede canónica de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz, nos espera Manuel González, su Hermano Mayor. La iglesia, vacía tras la misa de la tarde, invita a la reflexión entre el crucificado de la hermandad y María Nuestra Madre. La primera de las reflexiones es sobre la temprana fecha de esta Semana Santa, algo que a este lado del Tormes no influye en la preparación: «Nos da igual que sea en marzo o que sea en abril. Nosotros, una vez termina el Domingo de Resurrección, empezamos a trabajar en la Semana Santa del año siguiente. Porque no es sólo Jueves y Viernes Santo, sino que durante todo el año hacemos muchos actos y no paramos».

De cara a sus dos procesiones, el Jueves Santo se mantiene fiel a la tradición: «Intentamos llevar siempre las costumbres desde que se fundó». Para las primeras horas del Sábado Santo, un pequeño cambio de ubicación: «Hemos cambiado el sitio de la oración por los difuntos, que este año será en la puerta del nacimiento de la Catedral». El recorrido de esa noche se mantiene, lo que Manuel define como «otra prueba más entre nuestra hermandad y la Hermandad de la Soledad, con la que nos reunimos con la Junta de Semana Santa para que salga todo bien y que cada hermandad vaya por sus calles sin tener problemas unos con otros. Y si hubiera que esperar la una a la otra, se esperaría, pero esperamos que este año ya no suceda eso». El año pasado, mientras la Soledad cedía el paso al Liberación en el cruce de Meléndez con Compañía, se produjo ese abrazo entre hermanos mayores, gesto que «ojalá podamos repetirlo» si se diese el caso, nos expresa Manuel.

Imagen principal - «Nuestra banda es una sección a la que no se le sabe valorar»
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Es ahora momento para la reflexión musical. Amor y Paz tiene su propia banda de cornetas y tambores. Manuel agradece la pregunta porque le da la oportunidad de reivindicar y poner en valor el trabajo de sus hermanos músicos: «Es una sección a la que no se le sabe valorar. A lo mejor yo la valoro porque la tengo dentro de casa, pero son un grupo de hermanos que trabajan durante todo el año para poder salir detrás de su imagen y de cualquier otra que puedan acompañar en Salamanca y fuera de ella. Son personas que, aunque es un «hobby», lo viven y son tan cofrades como cualquier otro de la hermandad. De hecho, este año los participantes en las lecturas de nuestro Vía Crucis de las Dueñas son miembros de todas las bandas y agrupaciones de nuestra Semana Santa, a las que consideramos una parte muy importante».

La última reflexión es sobre la Semana Santa, su rumbo y el de la hermandad dentro de ella: «Poquito a poco, pero vamos creciendo. Seguimos siendo una hermandad muy joven, donde las edades en las que se vienen apuntando son muy pequeñas. De cerca de una treintena de altas, el mayor de todos no pasa de los 25 años». Respecto a la Semana Santa, Manuel achaca los problemas de falta de hermanos a tener que repartirse: «A lo mejor no es que seamos menos hermanos en las cofradías, sino que cada vez somos más cofradías para repartir la gente que tiene devoción por salir en una cofradía, hermandad o congregación. Ahora somos dieciocho casi con la misma gente que cuando éramos quince. No creo que se esté bajando en cofrades, lo que pasa es que ahora se reparten los cofrades en más cofradías».

Homenaje a Jerónimo Prieto

Las principales novedades de la hermandad este año se darán en sus últimos actos de Cuaresma. Además del Vía Crucis de las Dueñas dedicado a los músicos, el acto más especial será el homenaje al pintor Jerónimo Prieto, autor de las «Tavolettas» que forman parte del patrimonio de la hermandad y que se pueden ver en la procesión del Cristo de la Liberación la madrugada del Viernes al Sábado Santo. Este acto, que tendrá lugar este domingo 17 de marzo a las 19.00 en la capilla de Santa Catalina de la Catedral, servirá para rendir honores al veterano pintor, cuya obra pasará a formar parte del Museo Episcopal, y para presentar seis nuevas tavolettas.

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