Borrar
El papa Francisco, en una imagen de archivo. E. C.
Plantón del Papa en el Vía Crucis del Coliseo

Plantón del Papa en el Vía Crucis del Coliseo

Francisco decide a última hora no acudir a esta sugestiva ceremonia para «conservar su salud», a pesar de que incluso había escrito por primera vez las meditaciones de las estaciones

Darío Menor

Roma

Viernes, 29 de marzo 2024, 22:01

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Faltaban pocos minutos para las 21:15, la hora a la que estaba previsto que comenzara el Vía Crucis de este Viernes Santo en el Coliseo de Roma, cuando dos empleados del Vaticano retiraban el sillón blanco que tenía que haber ocupado el papa Francisco. Casi al mismo tiempo, la oficina de prensa de la Santa Sede informaba de que el Pontífice no iba a presidir la ceremonia, una de las más sugestivas de toda la Semana Santa. La decisión se justificaba por la necesidad de «conservar su salud» de cara a la vigilia que tiene previsto presidir en la noche de sábado y a la misa de Pascua del domingo, con la tradicional bendición y mensaje Urbi et Orbi desde el balcón central de la basílica de San Pedro del Vaticano.

Francisco optó por seguir el Vía Crucis desde la Casa Santa Marta, su residencia dentro del minúsculo Estado, provocando decepción y preocupación entre las alrededor de 25.000 personas que lo esperaban en el entorno del Coliseo. Esta decisión, que se habría tomado a última hora después de que el Pontífice presidiera sin grandes dificultades, al menos en apariencia, la celebración de la Pasión del Señor pocas horas antes, reaviva la inquietud entre los fieles por su estado de salud. Jorge Mario Bergoglio, que celebró 87 años en diciembre y cumplió 11 años como obispo de Roma hace dos semanas, ya renunció a pronunciar su homilía durante la misa del pasado Domingo de Ramos. Optó entonces por mantener un significativo silencio debido a que no habría recuperado plenamente su capacidad pulmonar tras la gripe que sufrió hace unas semanas. En los últimos días, no obstante, se le vio plenamente recuperado y afrontó sin mayores problemas el maratón de liturgias de estos días hasta que se produjo su inesperada ausencia en el Vía Crucis del Coliseo.

El año pasado Bergoglio tampoco presidió esta ceremonia, aunque entonces la decisión fue anunciada con antelación, justificándola por el «frío intenso» y debido al hecho de que todavía estaba convaleciente tras haber sido hospitalizado pocos días antes por culpa de una infección respiratoria. Además de por su ausencia en 2023, también había gran expectación por ver al Papa en este Vía Crucis en el Coliseo porque era la primera vez que había escrito personalmente las meditaciones de las catorce estaciones de la cruz para recordar el camino a la muerte de Jesucristo. En sus textos, Bergoglio celebró «la grandeza» de las mujeres, lamentando que aún hoy sean víctimas de «ultrajes y violencia», y criticó a quienes insultan a los demás ocultándose detrás «de un teclado». También denunció que siga habiendo cristianos perseguidos por su fe y recordó a las víctimas de la «locura de la guerra», subrayando los «rostros de los niños que ya no saben sonreír» y el de las madres «que los ven desnutridos y hambrientos y no tienen más lágrimas para derramar».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios