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Un niño con bronquiolitis. RC
Las bronquiolitis ya notan su primer invierno con la 'vacuna' contra el VRS

Las bronquiolitis ya notan su primer invierno con la 'vacuna' contra el VRS

El virus respiratorio sincitial es responsable de cuadros graves en niños menores de tres meses. Este año, la introducción de un anticuerpo monoclonal ha cambiado las tornas

Antonio Gutiérrez Pizarraya y Elena Salamanca Rivera

Universidad de Sevilla

Viernes, 2 de febrero 2024, 08:01

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El virus respiratorio sincitial (VRS) se descubrió en 1956 y un año después se asoció como principal responsable de la bronquiolitis. Globalmente, es la segunda causa de muerte en el mundo en niños menores de un año, después de la malaria –la inmensa mayoría tiene lugar en países de ingresos medios y bajos–. En España se hace vigilancia activa de las infecciones, pero este año ha entrado en juego una «vacuna» que promete cambiar la epidemiología del virus en nuestro país.

El VRS es la principal causa de infecciones en las vías respiratorias inferiores en la población infantil menor de un año, incluyendo bronquiolitis y neumonía. También importante en los adultos mayores de 65 años y en personas con condiciones de riesgo.

Se sabe que entre el 60 y el 70 % de los casos de bronquiolitis se deben a este virus, aunque existen otros que también pueden producir bronquiolitis (rhinovirus, metapneumovirus, adenovirus, bocavirus…).

La mayoría de los lactantes con infección por VRS solo tendrá síntomas leves y una enfermedad parecida al resfriado que se resuelve rápido. Algunas veces, después de tres o cuatro días con mocos y tos, puede ocasionar dificultad para respirar y pitos en el pecho, febrícula o fiebre, pérdida de apetito, vómitos con mucosidad y dificultad para comer.

El 50 % de los recién nacidos con un cuadro grave son menores de 3 meses. En su mayoría son previamente sanos, por lo que resulta imprevisible qué neonatos evolucionarán a casos graves.

Las personas mayores también se ven afectadas por esta infección. Tienen mayor riesgo de gravedad debido a la inmunosenescencia (envejecimiento del sistema inmunitario) y a otras enfermedades. Además, puede empeorar otras patologías, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma, o insuficiencia cardíaca. También provocar complicaciones graves, como neumonía, hospitalización e incluso la muerte.

A nivel mundial se estiman alrededor de 787 000 hospitalizaciones y 47 000 muertes anuales relacionadas con el VRS sólo en los países de altos ingresos.

Además, hay que destacar que la infección por VRS se ha relacionado con sibilancias recurrentes, asma bronquial y otras secuelas a largo plazo.

¿Por qué es diferente este año?

Como en muchas infecciones por virus, el tratamiento es únicamente sintomático. Es decir, dirigido a disminuir los síntomas (manejo de secreciones, oxigenoterapia, hidratación y nutrición adecuadas, etc).

No sirven los antibióticos, los jarabes para la tos ni los mucolíticos. En los casos graves, se recurre a terapia de soporte.

Hasta ahora, las medidas para prevenir esta infección se centraban en las disponibles para cualquier otro virus respiratorio, como el lavado de manos frecuente y uso de pañuelos de papel desechables. También evitar que los adultos con infecciones respiratorias se acerquen al niño, evitar el humo del tabaco y los ambientes muy concurridos.

Andavac Andalucía.

Tras muchos años de investigación contamos, por primera vez, con medidas con un impacto directo en la incidencia de esta enfermedad.

Mientras que durante la temporada 2022/23 se popularizó el término «tripledemia» –en referencia a la circulación simultánea de VRS, gripe y covid-19–, en esta hemos conseguido una reducción del 83 % de las hospitalizaciones por VRS en neonatología, y del 50 % por otras infecciones respiratorias (infecciones neumocócicas, otitis media, etc).

Esto es debido a la popularmente llamada «vacuna del VRS» para niños. En realidad no es una vacuna, sino un «anticuerpo monoclonal» que se llama nirsevimab (Beyfortus). Este tipo de terapias se conocen como inmunización pasiva. Proporcionan protección más rápida, puesto que se administra directamente el anticuerpo contra el patógeno al bebé, sin tener que esperar a que él mismo lo genere en respuesta a una vacuna.

El nirsevimab fue aprobado por el organismo europeo responsable de la regulación de este tipo de medicamentos, la Agencia Auropea del Medicamento (EMA), el 4 de noviembre de 2022.

Su aprobación se deriva de los resultados de eficacia y seguridad de dos ensayos clínicos: Fase IIb y Fase III (MELODY) para la prevención en lactantes a término y prematuros que se exponen a su primera temporada del VRS.

Los estudios mostraron que una sola dosis mantiene niveles protectores adecuados. Así, reduce un 76 % los cuadros que precisan atención médica y hospitalización, y un 78 % las infecciones, en los 150 días siguientes a su administración.

En nuestro país está indicado para la prevención de la enfermedad de las vías respiratorias inferiores producida por el VRS en neonatos y lactantes durante su primera temporada del VRS. Hasta el momento, no está aprobado para adultos.

¿Qué resultados hemos visto tras su implantación?

Nirsevimab comenzó a administrarse a finales de septiembre de 2023 y la adherencia general ha sido muy favorable. En esas fechas, en la mayoría de Comunidades Autónomas españolas (siguiendo las pautas del Ministerio de Sanidad) se llevaron a cabo campañas muy potentes y un calendario de inmunización muy ambicioso, que fue muy bien recibido por los padres de niños que cumplían criterios para recibir el fármaco. España es prácticamente pionera a nivel internacional y, en vista de los resultados, debe ser motivo de orgullo.

La cobertura está siendo alta esta campaña 2023-24. En Andalucía supera el 90 % en todos los grupos de edad. En Galicia supera el 85 %.

Esta amplia cobertura ha conllevado una disminución clara de las tasas de hospitalización acumuladas en lactantes que recibieron nirsevimab comparado con estaciones anteriores y con los lactantes que no reciben el fármaco. El descenso ha sido de hasta el 73 % en la semana 48, la de mayor tasa de hospitalización, en comparación con la media de la misma semana de las tres temporadas anteriores en época precovid en menores de 6 meses (96 casos por 100 000 habitantes vs. 339 casos por 100 000 habitantes), y del 80 % (108 casos por 100 000 habitantes vs. 515 casos por 100 000 habitantes) en menores de 2 meses.

Una ventaja de esta molécula es que tiene una vida media (duración de su efecto) mayor que otras anteriormente utilizadas. Esto ha permitido que, con una única administración, dure su eficacia toda la temporada epidémica de VRS en los lactantes inmunizados.

Los resultados observados este año con motivo de la introducción de un nuevo medicamento para la prevención de casos graves de infección por VRS han sido muy positivos. Han supuesto una caída brusca y significativa de la hospitalización y de la mortalidad, que este virus puede ocasionar en los niños más pequeños.

Es por ello necesario monitorizar los resultados que ofrece en siguientes ondas epidémicas, sin dejar de invertir en ciencia para ofrecer alternativas para este y otros grupos de población vulnerables en caso de disminución de la efectividad.

Este artículo ha sido publicado en 'The conversation'.

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