Borrar
Una enfermera atiende a un paciente ingresado en el hospital. AFP
El calor estival en los hospitales aumenta las muertes de enfermos respiratorios

El calor estival en los hospitales aumenta las muertes de enfermos respiratorios

Los expertos reclaman medidas urgentes porque uno de cada cinco de estos pacientes fallece por el exceso de temperatura ambiente veraniega

Martes, 7 de noviembre 2023, 06:58

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El riesgo de morir cuando se está hospitalizado por una enfermedad respiratoria en verano es notablemente más alto que en invierno. La razón es que la falta de una climatización adecuada en muchos centros sanitarios no solo es algo molesto sino que también puede matar. El aviso lo lanzan los expertos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), una alianza de investigación impulsada por Fundación La Caixa. Han logrado certificar y cuantificar la relación en España entre la alta temperatura ambiente y la mortalidad de pacientes ingresados por patologías respiratorias y demostrar el agravamiento del problema con el calentamiento global provocado por el cambio climático.

El estudio que ha validado la hipótesis de los investigadores liderados por Hicham Achebak es el resultado de analizar los detalles y circunstancias de los fallecimientos de pacientes con patologías respiratorias en los hospitales de la Comunidad de Madrid y de la provincia Barcelona durante quince años, entre 2006 y 2019. Los decesos se cruzaron con el número de hospitalizaciones diarias por estas patologías, la temperatura y humedad de cada jornada y las tasas en el aire de ambos territorios de los contaminantes más dañinos (dióxido de nitrógeno, ozono y micropartículas en suspensión).

La primera confirmación llegó cuando se comprobó que aunque el número de ingresos de pacientes con neumonía, enfermedad obstructiva crónica, asma, bronquitis u otras patologías respiratorias es notablemente mayor en invierno –con el momento más alto del año en enero y el más bajo en agosto–, las tasas de mortalidad más elevadas entre los hospitalizados se registran, sin embargo, durante el verano, entre junio y septiembre. La investigación permitió descartar a la humedad relativa y los episodios de alta contaminación como factores con una repercusión significativa en el deceso de enfermos ingresados y, por contra, apuntó con claridad como factores de riesgo a las temperaturas excesivas y a las cada vez más frecuentes olas de calor.

El cambio climático ha exacerbado el problema y eleva la letalidad especialmente entre las mujeres, según una investigación de ISGlobal

Los investigadores consideran que pueden atribuir a las altas temperaturas veraniegas la muerte del 16% de los enfermos respiratorios ingresados en hospitales de Madrid esos quince años y el 22% de los decesos entre el mismo tipo de pacientes atendidos en las plantas de los centros barceloneses. Las tasas de fallecidos estivales fueron especialmente relevantes entre los hospitalizados por bronquitis aguda, bronquiolitis, neumonía e insuficiencia respiratoria.

Agravamiento de patologías

La incidencia de mortalidad más alta del estudio se detectó entre dos de los grupos de enfermos respiratorios que fueron ingresados, los que sufren patologías crónicas y las mujeres. El primer hecho lo prueba que la tasa más alta de fallecidos se dio de forma inmediata, en los primeros tres días de la exposición a las temperaturas excesivas. La razón es que el aumento de los problemas respiratorios por el calor se debe a un agravamiento de enfermedades o infecciones ya existentes, no a primeros diagnósticos, que tardarían muchos más días en presentar síntomas.

La mayor vulnerabilidad y riesgo de las pacientes femeninas la vinculan los investigadores de ISGlobal con «las diferencias fisiológicas en la termorregulación» entre ambos sexos. «Las mujeres tienen un umbral de temperatura más alto por encima del cual se activan los mecanismos de sudoración, y una menor producción de sudor que los hombres, lo que se traduce en una menor pérdida de calor por evaporación y, por tanto, una mayor susceptibilidad a los efectos del calor», explica Joan Ballester, investigador y firmante del estudio.

Los expertos consideran que el hecho de que las altas temperaturas en hospitales se asocie a una mayor mortalidad y que no ocurra igual con las bajas temperaturas se debe a que los centros sanitarios están bien preparados para combatir los picos de frío invernal, pero no para los de calor. «A menos que se tomen medidas de adaptación eficaces en los centros, el calentamiento global agravará la carga de mortalidad de los pacientes hospitalizados por enfermedades respiratorias durante el período estival», advierte Hicham Achebak.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios