Prueba para detectar VIH en un hospital.

El primer tratamiento contra el VIH por inyecciones llegará a España en diciembre

El pinchazo de dos medicamentos cada dos meses permitirá a cientos de pacientes dejar de tomar cada día las pastillas antirretrovirales

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

Cientos de españoles infectados por VIH, el virus que causa el sida, podrán disponer de un nuevo tratamiento, el primero no oral, a partir del 1 de diciembre. Se trata de una terapia que se administrará por inyección intramuscular cada dos meses, lo que permitirá a los enfermos dejar de tomar las pastillas diarias. El medicamento ha sido desarrollado en colaboración por dos empresas ViiV Healthcare y Janssen y será financiado por el Ministerio de Sanidad.

España será el octavo país europeo en utilizar esta innovadora terapia de acción prolongada, que combina dos medicamentos, el cabotegravir y la rilpivirina. Cada uno de ellos se administrará en un pinchazo en diferente lugar. El tratamiento basa su mecanismo de acción en un sistema de nanopartículas o nanocristales que permite que la medicación se libere de forma gradual en el organismo durante dos meses, plazo en el que debe volver a administrarse.

La población a la que va dirigido el fármaco son los pacientes de VIH que ya tienen el virus suprimido, es decir, que ya lo han controlado, pero que pueden encontrar ventajas en pincharse cada dos meses frente a tomar píldoras cada día. «Las pastillas pueden tener un impacto en la toxicidad a largo plazo, existen problemas de adherencia al tratamiento y en caso de no tomarlas, producirse un efecto rebote, y hay retos emocionales en los pacientes, para los que tomarlas cada día les recuerda la enfermedad o el estigma», señala la especialista en Medicina Interna de la Unidad de VIH del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, Eugenia Negredo.

Más de 650 pacientes de 44 centros hospitalarios de toda España han participado en los últimos ocho años en las diferentes fases del proceso de desarrollo del medicamento, que ha contado con siete ensayos clínicos. Además, está recomendado por las guías clínicas españolas y norteamericanas y tiene la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), que cree que este antirretroviral de acción prolongada que reduce la frecuencia de dosificación «presenta una mejora significativa al aumentar la satisfacción general con el tratameinto y reducir la carga asociada con la toma diaria de comprimidos».

«Sabemos cómo debe usarse y los efectos positivos que produce. Nadie que lo esté utilizando quiere después volver a las pastillas. De hecho, tenemos lista de espera», destaca el especialista en Medicina Interna de la Unidad de VIH del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, Federico Pulido, que augura que por las propias características del medicamento, «no es para todos, pero puede ser para muchos».

Los promotores no han dado la cifra concreta del gasto que el tratamiento representa por cada paciente, pero el director general de ViiV Healthcare España, Ricardo Moreno, ha indicado que existe «una diferencia pequeña» respecto al precio del tratamiento tradicional de vía oral. La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos ha otorgado a este tratamiento la financiación pública.