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El principal detonante de trastornos es aislarse y dar vueltas en bucle a un problema. EFE
La venta de antidepresivos ha subido un 40% en la última década

La venta de antidepresivos ha subido un 40% en la última década

Unos 3,5 millones de españoles, más del 10% de los adultos, los toma a diario y el cuádruple, 14 millones, los ha utilizado en alguna ocasión

Martes, 28 de noviembre 2023, 13:50

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La sociedad española no solo tiene un creciente problema de salud mental sino la urgente necesidad de una mayor oferta de psiquiatras y psicólogos para poder aplicar terapias a estos pacientes. Ante la escasez de especialistas en la sanidad pública y la renuencia que todavía muchos ciudadanos tienen a confesar su trastorno psicológico, la solución mayoritaria es recurrir a la pastilla. Así lo constata un estudio realizado en todo el país por la aseguradora Línea Directa con la ayuda de los psicólogos Ruth Castillo-Gualda y Juan Ramos-Cejudo, de la Universidad Camilo José Cela.

La falta de tratamientos que otorguen instrumentos a los pacientes para mejorar la gestión de sus emociones ha hecho que la venta de antidepresivos en España haya crecido un 40% solo en la última década. El informe indica que casi 15 millones de españoles mayores de edad, lo que equivale al 41% de la población, ha tomado en alguna ocasión psicofármacos y que nada menos que la cuarta parte, entre 3,5 y 4 millones de adultos, ingiere alguna de estas pastillas a diario.

Si ampliamos la visión e incluimos los somníferos -los problemas de sueño son uno de los síntomas de males psicológicos-, los consumidores ocasionales o frecuentes llegan al 60%. Estos porcentajes, de hecho, colocan a los españoles como los europeos que más cantidad de psicofármacos consumen. A este dudoso honor contribuye la falta de especialistas en la red pública, que explica en buena parte el hecho de que más de la mitad de los españoles que precisan ayuda psicológica no la estén recibiendo. Otra parte de este infratratamiento se debe a que muchos afectados lo ocultan y evitan a los especialistas, pues el 70% de los españoles piensa que la salud mental aún es un tabú.

La rumiación, dar vueltas sin fin a un problema, es el hábito negativo que provoca un 40% de las ansiedades y al 30% de las depresiones, según un estudio de Línea Directa

El enorme consumo de ansiolíticos y antidepresivos alerta de la cada vez mayor prevalencia de los problemas de salud mental en España. Este trabajo indica que cuatro de cada diez adultos admite haber sufrido trastornos psicológicos y que la proporción sube al 54% cuando los interrogados son jóvenes de 18 a 29 años.

En todas las edades los mayores porcentajes de problemas se dan entre las mujeres y las dos patologías más habituales son la ansiedad y la depresión. No obstante, entre las españolas, además de estas dos dolencias, sobresalen también los pensamientos suicidas y la anorexia y la bulimia. Ellos tienen porcentajes más elevados de adicciones y trastornos del comportamiento o bipolares. Los propios afectados explican que la proliferación de trastornos en los últimos años tiene como culpables principales a la soledad, los acelerados ritmos de vida urbanos y las adicciones a las tecnologías.

Los autores del análisis constatan que muchos de estos males tienen su origen en estrategias y hábitos negativos a la hora de enfrentar nuestras emociones y que el trastorno podría evitarse o minimizarse con una formación psicológica preventiva que enseñe a usar instrumentos positivos a la hora de afrontar los mismos conflictos o problemas.

Estrategias preventivas

Los expertos no tienen duda en que el más lesivo de todos estos hábitos es la rumiación, que es el término con el que se conoce a darle vueltas de forma obsesiva y reiterada a un problema o una situación, importante o no, con los pensamientos en bucle y sin hallar solución. Su estudio certifica que hasta el 40% de los trastornos de ansiedad y el 30% de los depresivos de los españoles tienen detrás este hábito a desterrar. Se trata de la estrategia emocional más lesiva y generadora de males junto a reprimir los sentimientos y desconocer las causas del malestar sentido.

Por contra, los especialistas señalan que las estrategias que acercan a las personas al bienestar y que previenen y alejan ansiedades o depresiones son las basadas en identificar las emociones (conocer sus señales), entender qué causa eso que sentimos y saber reinterpretar las situaciones emocionalmente intensas para sentirnos mejor. A ello ayuda tomar distancia de los problemas, analizarlos desde más de una perspectiva, no obsesionarnos con un solo asunto (cambiar el foco), averiguar por qué nos sentimos tristes o estresados, y tomar conciencia de la situación.

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