Borrar
Yeyi Gómez
Por qué explotan los patinetes eléctricos

Por qué explotan los patinetes eléctricos

Su uso se ha prohibido en el transporte público tras varias explosiones; también han generado incendios en domicilios. ¿Qué hay que tener en cuenta para que no ocurra?

Domingo, 10 de marzo 2024

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Hace unas semanas, la Comunidad de Madrid prohibió el acceso de los patinetes eléctricos a la red de transporte público de toda la región después de que uno de estos vehículos de movilidad personal (VMP) explotase en un vagón del metro. Un año antes, cinco personas resultaban heridas en San Boi de Llobregat (Barcelona) al incendiarse la batería de otro scooter en un ferrocarril de la Generalitat de Catalunya, que también decidió prohibir el acceso de estos patinetes a los trenes «hasta que pueda garantizarse la seguridad de los usuarios». Renfe tampoco deja subir patinetes eléctricos a ninguna de sus unidades desde mediados de diciembre y cada vez son más las comunidades autónomas que ponen restricciones al acceso de este tipo de vehículos a los medios de transporte públicos ante el creciente número de incidentes relacionados con la explosión de sus baterías. Solo en Cataluña, los bomberos tuvieron que intervenir el año pasado en más de un veintena de ocasiones al incendiarse uno de estos 'scooters'.

Pero, ¿por qué arden los patinetes eléctricos? ¿realmente es tan peligrosa su batería? ¿se puede evitar? «Lo primero que hay que entender es que una batería en frío no se incendia. Es decir, el punto crítico para que explote se produce normalmente durante la carga. Las celdas de iones de litio, que suelen estar en la base del patinete o en la columna de dirección, se sobrecalientan y arden. Pero también puede ocurrir que se incendie porque le han dado un golpe o las han manipulado», detalla Daniel Vique, ingeniero del departamento de Reconstrucción de Accidentes del centro tecnológico de Mapfre (CESVIMAP) y profesor de la Universidad Europea (Madrid).

Desde la entrada en vigor de la nueva normativa que regula los vehículos de movilidad personal, el pasado 22 de enero, todos los patinetes eléctricos comercializados en nuestro país a partir de esa fecha deben disponer de un certificado de circulación para garantizar que cumplen con unos mínimos de seguridad, entre los que se encuentra, precisamente, que dispongan de sensores de temperatura para evitar que las baterías exploten. De esta manera, si alguna de las celdas se sobrecalienta durante la carga, estos dispositivos detectarán ese exceso de calor y la batería se apagará automáticamente.

«Esto no quiere decir que los patinetes vendidos con anterioridad a esa fecha no cuenten con sistemas de seguridad sino que no tenían la obligatoriedad de hacerlo», precisa el técnico de CESVIMAP. De hecho, los vehículos de movilidad personal comercializados antes del 22 de enero de 2024 sin certificación pueden circular igualmente durante los próximos cinco años (hasta el 22 de enero de 2027) sin exponerse a una multa.

Al margen de las exigencias de la nueva normativa, si queremos saber si nuestro 'scooter' eléctrico cumple con todos requisitos de seguridad, basta con entrar en la página web de la Dirección General de Tráfico (DGT) y consultar el listado en el que figuran todas las marcas y modelos con certificado de circulación. Esta herramienta también resulta muy útil si se compra el patinete eléctrico de segunda mano y se quiere comprobar si ese modelo concreto dispone de sensores de temperatura, «aunque eso no nos garantiza que no haya sido manipulado», advierte Daniel Vique.

No se puede extinguir

Uno de los principales problemas cuando una de estas baterías de ion de litio se incendian es que no se pueden apagar con facilidad, una circunstancia especialmente peligrosa si las celdas prenden fuego dentro de una vivienda. «Es imposible de extinguir solo con agua, así que lo más recomendable en estos casos es aislar el patinete a una zona segura y esperar a que se consuman las llamas. Los bomberos suelen hacer una especie de cortafuegos a su alrededor y dejan que se apague solo», explica el profesor de la Universidad Europea.

Los nuevos requisitos técnicos

Dimensiones: un máximo de 2 metros de largo, 1,4 de alto y 75 centímetros de ancho, según explican en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Peso máximo: 50 kilogramos en orden de la marcha.

Frenos: deberán tener dos independientes, aunque pueden ser accionados por el mismo mando. En caso de fallo de un freno, el segundo tiene que tener una efectividad de al menos el 44 %.

Ruedas: el diámetro mínimo será de 8 pulgadas (203,2 milímetros) y tendrán superficie rugosa. Los vehículos de menos de 3 ruedas deberán llevar pata de cabra.

Luces: deben llevar luz delantera y trasera y elementos reflectantes delanteros, laterales y trasero. Estarán equipados con luz de freno.

Indicadores: todos tendrán que llevar avisador acústico y una pantalla con indicador de batería y velocidad instantánea.

Identificador: también deben disponer de un hueco en la parte trasera para colocar la identificación o etiqueta de registro.

Marca de serie: tienen que salir de fábrica con un marcaje que sea permanente, legible y visible con la información sobre la velocidad máxima que alcanzan, el número de serie, el número de certificado, el año de fabricación y la marca y modelo.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios