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Lamine Yamal celebra el primer gol de España. EFE
Una remontada de leyenda mete a España en la final de la Eurocopa

Una remontada de leyenda mete a España en la final de la Eurocopa

La selección, liderada por Yamal, logra dar la vuelta al 0-1 de Francia con dos grandes goles de su estrella adolescente y Olmo: llega a un paso del título tras su mejor partido

SH

Martes, 9 de julio 2024, 23:12

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España ganó este martes 2-1 a Francia en las semifinales de la Eurocopa-2024 en Múnich, y peleará por el título el próximo domingo en Berlín contra Países Bajos o Inglaterra. Los goles de Lamine Yamal (21) y Dani Olmo (25) dieron la vuelta al marcador tras el gol inaugural de Randal Kolo Muani (9), y sirvieron para enviar a la 'Roja' a su tercera final de Eurocopa de las últimas cinco ediciones.

España

Unai Simón - Jesús Navas (Dani Vivian 58), Nacho Fernández, Aymeric Laporte, Marc Cucurella - Daniel Olmo (Mikel Merino 76), Rodrigo Hernández - Fabián Ruiz - Lamine Yamal (Ferrán Torres 90+3), Álvaro Morata (cap) (Mikel Oyarzabal 76), Nico Williams (Martín Zubimendi 90+4)

2

-

1

Francia

Mike Maignan - Jules Kounde, Dayot Upamecano, William Saliba, Theo Hernandez - N'Golo Kante (Antoine Griezmann 62), Aurélien Tchouameni, Adrien Rabiot (Eduardo Camavinga 62) - Ousmane Dembele (Olivier Giroud 79), Randal Kolo Muani (Bradley Barcola 62), Kylian Mbappé (cap)

  • Goles 0-1, Kolo Muani (9); 1-1, Yamal (21); 2-1, Olmo (25)

  • Árbitro Slavko Vincic (SLO). Navas (14), Yamal (90+1); Tchouameni (60), Camavinga (89).

  • Incidencias Allianz Arena (Múnich)

La favorita Francia cae eliminada tras un torneo gris, en el que ha terminado pagando la falta de gol de sus atacantes. Por contra, España ha jugado uno de sus mejores partidos, con una remontada y dos grandes goles.

Liderada por un jugador adolescente, convertido ya en estrella mundial, España ha impartido una lección de orgullo, descaro y resiliencia que tumba a Francia y le acerca a un paso de su cuarta Eurocopa. La final, el domingo a las 21.00 horas, día en el que la selección buscará recuperar la senda de los grandes títulos. Se enfrentará a Inglaterra o Países Bajos por lograr su cuarto cetro continental y desempatar el récord de tres que comparte con Alemania.

  1. Ignacio Tylko COLPISA

    Una familia de héroes

Ambición, orgullo, rebeldía, descaro, resiliencia, fe y, sobre todo, fútbol. Ni la aparición intimidatoria de Kylian Mbappé sin mascarilla, ni su facilidad inicial para superar a Jesús Navas, ni el tempranero gol de Kolo Muani, ni tampoco los constante abucheos a Cucurella por parte de los maleducados seguidores alemanes, mayoría en Múnich, arredraron a esta España versátil, solidaria, ganadora e ilusionante. Superadas Italia, Alemania y Francia, que pase el siguiente.

Tocada por una varita mágica, con un adolescente como Lamine capaz de marcar en una semifinal el gol de la Eurocopa y de retar en la batalla al duro Theo Hernández, esta selección no deja de sorprender. Es capaz de divertir y golear a favor de corriente, de remangarse, de sufrir el asedio alemán hasta salir por la puerta grande de Stuttgart, y de crecerse ante su 'bestia negra' cuando la calurosa noche bávara amenazaba tormenta. Esta Francia solo había encajado un gol en el torneo, y de penalti, obra de Lewandowski, pero España le asestó dos en media hora y remontando. Colosal.

Yamal ante Mbappé. EFE

Más alla del resultadismo que todo lo condiciona, hay que ponderar el enorme trabajo realizado en año y medio por Luis de la Fuente, que aterrizó con el único aval de sus éxitos en las selecciones inferiores y a quien se quiso guillotinar cuando España perdió en Hampden Park, en el segundo partido de clasificación para la Eurocopa. Y se metió en la final de la Eurocopa con Navas frente a Mbappé a solo unos meses de retirarse. El astro de Bondy es el rabioso presente, pero Jesusito de nuestras vidas representa el espíritu de Sudáfrica y hasta lesionado aporta. Palabras mayores.

España llegó a esta Eurocopa casi de tapadillo para la opinión pública. Desde el baño a Italia se convirtió en la preferida de todos. Con permiso del gran Joaquín Sabina, sobran los motivos para el elogio, encendido y unánime. En tiempos de fútbol otra vez ramplón, táctico a decir basta, esta selección supone un soplo de aire fresco. Alejada por fin del yugo del toque y la posesión, es atrevida, profunda, rápida, vertical, enérgica, con una presión alta incómoda para cualquier enemigo. Y si toca replegarse, todos a la trinchera, sin galones.

Es la unica selección que ha ganado seis partidos y la que más goles ha marcado (13). También es el equipo que ha ensayado más remates a puerta y, si se atiende al equilibrio, el que más balones ha recuperado. Venció jugando bien y también supo ganar en el alambre, como ante los anfitriones alemanes. De la Fuente dispone de un grupo joven, aunque el once inicial francés tenía una media de edad inferior, y sobradamente preparado. Está a un pasó de conquistar Europa y lo suyo es que explote en ese Mundial a dos años vista a Estados Unidos, México y Canadá.

Generar entusiasmo

El preparador riojano heredó una selección irrelevante, eliminada por Marruecos en octavos de final de la Copa del Mundo de Catar y con Luis Enrique siempre en el foco, y ha forjado esa familia que se propuso desde el primer minuto. Unión y compromiso dentro, entusiasmo fuera. España es un país más de clubes que de selección y eso tiene mal arreglo, pero las excelentes audiencias demuestran que esta selección ha vuelto a enganchar a la gente y que su juego enamora.

Antes del torneo, al aficionado medio le costaba encadenar los nombres de media docena de jugadores españoles. Hoy, en cualquier corrillo o tertulia de bar salen a relucir los Nico Williams y Lamine Yamal, representantes de la multiculturalidad de un país moderno, los pelos del jabato Cucurella, el temple de Unai Simón, el indetectable Dani Olmo y hasta los huevos de Nacho, con perdón.

Quizá falte por apuntalar el eje de la zaga, aunque Pau Cubarsí viene pisando fuerte, y en este país siempre se le dará vueltas al '9', pero no es justo creer que lo de fuera siempre es mejor. Puede afirmarse, alto y claro, que España disfruta de un portero enorme, del mejor lateral derecho del mundo si está Carvajal, de un pivote inigualable como Rodri Hernández y de dos extremos que son la envidia de toda Europa.

De la Fuente supo quedarse con lo mejor de Luis Enrique, con su columna vertebral, y apostó firme por esos pretorianos con los que ya ganó en las inferiores. Se advierte un grupo unido, solidario, de futbolistas con hambre de éxito y chavales majos, sin egos ni tonterías. Son como una cuadrilla. Uno para todos y todos para uno, en la celebración, en la dificultad y hasta en la lesión o enfermedad. Licencia para soñar a lo grande, ahora y en el futuro. Falta aún otra gran noche. Que no falte Raphael.

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