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La defensa del Barcelona en el tercer gol de Miguel Gutierrez Reuters
Un Barça con pies de barro
La Liga

Un Barça con pies de barro

Los culés se hundieron de nuevo ante el Girona tras un varapalo y evidenciaron una vez más serios problemas en defensa

Daniel Panero

Domingo, 5 de mayo 2024, 16:45

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El Barcelona repitió este sábado errores del pasado. El conjunto que dirige Xavi Hernández cayó de nuevo ante el Girona en un derbi en el que salieron a relucir los altibajos emocionales que han lastrado al equipo a lo largo de toda la temporada. Los azulgranas tuvieron minutos brillantes en los que pudieron rematar la faena pero entonces apareció un revés que lo cambió todo y el equipo se diluyó en media hora para olvidar. Es la enésima muestra de que se trata de un gigante con pies de barro, un grupo con dificultades para capear el temporal.

«La verdad es que hemos perdido el control del partido por errores flagrantes que no pueden ser. Nos sigue pasando. Teníamos el partido para sentenciar y lo hemos regalado. Es el resumen de la temporada, nos mata la falta de efectividad. Cualquier golpe nos cuesta muchísimo, así es muy difícil competir», dijo Xavi tras sufrir el 'sorpasso' del Girona. El técnico de Tarrasa repitió un discurso que se ha vuelto como el día de la marmota este curso. Los suyos dominan en muchas fases del encuentro, pero claudican cuando reciben el primer golpe.

Ese problema ha sido una constante. Contra el Girona, en la primera vuelta, los culés tuvieron buenos minutos y en la recta final se desató un vendaval visitante que no supieron contener. Ese día recibieron cuatro goles, los mismos que este sábado, los mismos que contra el Paris Saint-Germain en la vuelta de la Liga de Campeones y uno menos que contra el Villarreal el famoso día en el que Xavi anunció su adiós en diferido. Cuatro noches aciagas y en solo una de ellas, la de los galos, el equipo culé disparó menos a portería que su rival.

Mal encajador

Todas estas goleadas tienen un nexo, el Barça no sabe digerir los golpes que recibe. Es como esos boxeadores que pegan y pegan, pero al menor puñetazo acaban en el suelo. «Nos venimos abajo ante cualquier situación negativa, hay que mejorar el estado mental y psicológico», dijo Xavi en unas palabras que calcó Ter Stegen, uno de los capitanes. «Nos marcan un gol y todo se mueve, perdemos la estructura».

La desconexión en este caso llegó tras un error flagrante de Sergi Roberto. El centrocampista trató de ceder un balón a Ter Stegen, pero se quedó corto en el envío y el regalo lo aprovecharon Dovbyk y Portu para hacer añicos todo el trabajo culé. Solo dos minutos después, Miguel Gutiérrez hizo el tercero y apenas siete después llegó el cuarto. Fueron nueve minutos de autodestrucción impropios de un equipo grande y que además se jugaba una final para lograr la segunda plaza, un objetivo vital para el club de cara a la temporada que viene por los ingresos de la Supercopa en Arabia Saudí.

Laporta estalla

La derrota ante el Girona puede tener consecuencias económicas para el club y eso lo sabe, mejor que nadie, Joan Laporta. El máximo mandatario de la entidad azulgrana siguió el partido desde el Estadio de Montilivi y acabó muy cabreado con el desempeño de los jugadores. La remontada de los de Míchel y el bajón anímico que sufrió el equipo provocó que Laporta terminara furioso y con gritos de «¡No puede ser, no puede ser!». No es para menos, la participación en la Supercopa de España es clave para un club que cuenta con esos ingresos para poder fichar con normalidad y volver a la norma 1:1. Ahora los de Xavi tienen cuatro partidos para arreglar el desaguisado y dar una alegría a su presidente.

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