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Imagen de un supermercado. Foto: Efe | Vídeo: EP

La economía resistió la presión de la inflación en 2022 y el PIB creció un 5,5%

Se produjo una desaceleración en la última parte del año, avanzando solo un 0,2% en el cuarto trimestre, que se espera que comience a repuntar esta primavera

Viernes, 24 de marzo 2023, 09:08

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Aunque el año 2022 comenzó más complicado de lo que se preveía -la variante ómicrom paralizó parte de la economía en enero y la guerra de Ucrania estalló a finales de febrero-, la economía española ha resistido la crisis energética global y la consecuente crisis de precios. Según los datos que confirma este viernes el INE en su Contabilidad Nacional, el PIB español creció un 5,5% en 2022, un punto más de las previsiones del Gobierno y de la mayoría de organismos. Así, encadena dos años por encima del 5% después del desplome histórico vivido en 2020 a causa de la pandemia, cuando la economía cayó un 11,3%, algo nunca visto excepto en la guerra.

Y eso que la economía se desaceleró en la última parte del año, aunque menos de lo que algunos organismos preveían después del verano, cuando la propia Autoridad Fiscal (Airef) pronosticó que incluso España podría entrar en recesión técnica (dos trimestres consecutivos en negativo). En cambio, el PIB avanzó un 0,2% en el cuarto trimestre según los datos del INE. El PIB aún alcanzó al cierre de 2022 el nivel previo a la pandemia, lo que probablemente logre este año. A precios corrientes se situó en 1.327.108 millones de euros, un 10% más que al cierre de 2021.

Pese a que el Gobierno presupuestó un crecimiento del 4,4%, un punto por debajo del alcanzado finalmente, a la vista de los resultados del último trimestre ya había adelantado que la economía avanzaría por encima del 5%. Hoy, tras conocer el dato confirmado por el INE, desde el Ministerio de Economía destacaron que esta cifra sitúa a España «a la cabeza del crecimiento económico de los principales países de la zona euro». Además, valora que la economía ha mantenido una «gran solidez y resiliencia» en un contexto internacional de «enorme incertidumbre» por la guerra.

Los datos de Contabilidad Nacional confirman que la demanda nacional aportó menos que el año anterior: 3,1 puntos frente a los 5,2 de 2021, pero aún así aguantó los efectos de la inflación, con un crecimiento del consumo de los hogares del 2,7% y del gasto público del 2,3%. Sin embargo, la inversión avanzó un 2,6% pero son 3,5 puntos menos que en el tercer trimestre. Por su parte, la demanda externa presentó una aportación del 2,4%, dos puntos por encima de la de 2021 por el turismo y las exportaciones. El año fue de más a menos, con un primer semestre bastante dinámico pero más ralentizado en el segundo, lo que se ha notado tanto en el PIB como en los datos de empleo.

Ralentización del empleo

El empleo ha resistido pero se produjo una clara ralentización del crecimiento en la segunda parte del año. En términos de horas trabajadas bajó un 0,1% en el cuarto trimestre, una décima menos que el trimestre anterior. Y a nivel anual moderó su crecimiento medio punto hasta el 2,7%. Y los puestos equivalentes a tiempo completo se incrementaron un 2% a nivel anual, ocho décimas menos que en el tercer trimestre, lo que supone que a cierre de año se han creado 386.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo.

De cara a 2023 los expertos prevén un primer trimestre ligeramente superior al último de 2022, creciendo en torno a un 0,3%, según el Banco de España. Pero que a partir de la primavera comience un cierto rebote económico a medida que se rebaja la inflación y se despliegan los fondos europeos. El Gobierno prevé que la economía crezca un 2,1% este año, un cálculo optimista en comparación con otros organismos como el Banco de España, que ha mejorado sus previsiones pero las deja en el 1,7%, o BBVA Research que vaticina un 1,6%.

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