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Las pantallas del aeropuerto de Frankfurt mostraban este miércoles decenas de vuelos cancelados, por el impacto de la huelga de Lufthansa RONALD WITTEK/efe
El transporte europeo acentúa su caos a las puertas de agosto

El transporte europeo acentúa su caos a las puertas de agosto

Lufthansa deja en tierra a 134.000 pasajeros en Frankfurt y Múnich, la huelga paraliza los trenes británicos y se convocan paros en Ryanair hasta el 7 de enero de 2023

joana serra

Berlín

Miércoles, 27 de julio 2022, 17:15

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Las huelgas convocadas en la aerolínea alemana Lufthansa y en los ferrocarriles británicos han impactado contra las ansias viajeras de millones de europeos tras dos años de cierre por la pandemia. Unos 1.100 vuelos se cancelaron en los dos principales aeropuertos del país germano, el de Fráncfor y el de Múnich. Como resultado, 134.000 pasajeros quedaron en tierra en medio de una temporada estival que parece empeñada en convertir los planes vacacionales en una pesadilla.

En el caso alemán, además de la paralización casi total en los dos citados aeropuertos, hubo paros parciales en los de otras ciudades, como Berlín. Sin embargo, a diferencia de lo observado en las últimas semanas en aeródromos de Londres o Ámsterdam, en territorio germano no se produjeron las colas interminables ante los mostradores.

Lufthansa ya había enviado el martes alertas a los pasajeros sobre la huelga del personal de tierra. Ofrecía al cliente distintas soluciones, desde el canje sin costes a la anulación o el cambio por un billete de tren, en el caso de los trayectos nacionales. En las alertas se advertía al viajero que no tenía sentido acercarse al aeropuerto, puesto que no encontraría allí al personal para atenderlo. Se le pedía hacer uso de la web de la compañía para ser reubicado o hacer su reclamación.

Sí hubo complicaciones para algunos pasajeros, principalmente extranjeros, que llegaron a Fráncfort o Múnich en vuelos de conexión y sin visado. Muchos quedaron en tierra de nadie o zona de tránsito, sin atención en los mostradores y a menudo sin haber reparado en las advertencias previas de Lufthansa, por viajar en vuelos compartidos con aerolíneas asociadas. Fráncfort es el aeropuerto con más tráfico del continente y comparte con Múnich la condición de eje de conexión hacia destinos internacionales, incluida España.

En los aeropuertos alemanes sí se habían producido aglomeraciones en días punteros por escasez de personal de tierra. Hay miles de piezas de equipaje perdidas esperando «reencontrarse» con su dueño en Fráncfort, sin recursos para agilizar su devolución. Y la propia Lufthansa canceló miles de vuelos al inicio de la temporada, aquejada de falta de operarios. Pero no se ha producido un caos comparable a los que se han sucedido en Amsterdam o Londres, con aeródromos desbordados y aerolíneas que dejan de dispensar billetes, por incapacidad de asumir tanta demanda viajera.

Una compañía «seria»

La huelga del personal de tierra es el lamparón en una compañía que se precia de «seria», en lucha por sobrevivir frente a la competencia de los lowcost de Ryanair o Easyjet, generadoras este verano de su propio caos por sus sucesivas huelgas. Este miércoles ha tenido lugar precisamente la undécima jornada de paro en Ryanair, en la que se han registrado un total de nueve cancelaciones y 141 retrasos. Las suspensiones se han producido en los vuelos de Barcelona-El Prat con Bruselas, Milán y Londres (ida y vuelta), entre Madrid y Palma de Mallorca (ida y vuelta) y otro vuelo entre Dusseldorf y Málaga.

Los sindicatos USO y SITCPLA han informado de que el conflicto con la compañía aérea irlandesa por una mejora de las condiciones laborales lejos de amainar se ha acentuado. Prueba de ello es que se han programado huelgas de 24 horas, de lunes a jueves, semanalmente, desde el próximo 8 de agosto y hasta el 7 de enero de 2023, ambos incluidos, por lo que tendrán lugar durante todo el verano y también en Navidad.

La huelga de Lufthansa fue convocada por el sindicato del sector Verdi, que reclama para los 20.000 empleados de tierra un aumento salarial del 9,5% –350 euros mensuales más como mínimo–. Justifica esta petición en la inflación acumulada desde el último convenio y los estragos en la plantilla por la pandemia. Su reclamación coincide con las alertas lanzadas desde distintas aerolíneas europeas por falta de personal tras los despidos masivos en los momentos álgidos del Covid-19, cuando se paralizó la vida pública.

El gobierno de Olaf Scholz ha activado un plan de contratación temporal de trabajadores extracomunitarios, principalmente turcos. Pero entre su activación y su plasmación en la realidad ya habrá discurrido más de la mitad del corto verano alemán.

El inicio de las vacaciones escolares en Reino Unido generaron esta semana enormes colas en Dover en dirección a Francia, para acceder al Eurotúnel
El inicio de las vacaciones escolares en Reino Unido generaron esta semana enormes colas en Dover en dirección a Francia, para acceder al Eurotúnel STUART BROCK/efe

Al ciudadano británico, mejor entrenado ante todo tipo de colapsos en su movilidad y que ya viene sufriendo grandes congestiones para cruzar por Dover en dirección a Francia, con colas interminables y horas de espera ante el Eurotúnel, le correspondió ayer lidiar con otra huelga de los servicios ferroviarios. Solo circuló uno de cada cinco trenes. Algunas rutas incluso se vieron suspendidas.

El sindicato de la National Union of Rail, Maritime and Transport Workers (RMT), con 40.000 afiliados, acusa a la patronal de responder a sus exigencias con amenazas. La agrupación empresarial afirma, por su parte, que se trata de una huelga «militante» y política. Para el 18 y el 20 de agosto hay convocadas nuevas suspensiones, mientras que el 19 se espera el parón total en el metro de Londres.

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