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Estado de la obra este mismo lunes. JM García
La fonda con un siglo de historia en Salamanca que se convertirá en centro de turistas

La fonda con un siglo de historia en Salamanca que se convertirá en centro de turistas

La obra para transformar la Fonda Veracruz se planteó en 2018 y ha habido que adjudicarla dos veces, pero la pretensión de la ciudad de contar con un centro de visitantes viene de principios del siglo XXI

Félix Oliva

Salamanca

Lunes, 29 de abril 2024, 20:07

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Después de más de 20 años de promesas y esperas, la conversión de un antiguo edificio en el nuevo centro de recepción de visitantes enfila su recta final tras no pocos contratiempos y retrasos. El último, de cinco meses, se ha acumulado con el último contrato firmado para la reforma de la Fonda Veracruz que tenía que haber terminado en diciembre pasado (fecha de entrega de obra en el pliego) y que lo hará, si no se produce una nueva demora, el próximo mes de mayo.

Esta es la proyección que hace, no sin cautela, el Ayuntamiento de Salamanca para la finalización de una obra de ocho meses que se acerca al año de trabajos y que ya tenía que estar terminada. Fue licitada a finales de 2022 y adjudicada en junio de 2023 por un montante de 870.000 euros.

Según la respuesta del equipo de Gobierno municipal a los grupos de la oposición, la previsión es acabar durante el mes de mayo, todo apunta a que será posible y, después, se procederá a amueblarla; ya se están elaborando los pliegos para la contratación del suministro de equipamiento y mobiliario.

Supondrá el final de un largo viaje para conseguir un centro de recepción de visitantes en el casco histórico de la ciudad. Hace más de 20 años que esta posibilidad empezó a aparecer en proyectos y promesas municipales y varios los alcaldes que han pasado sin lograrlo.

Ahora, el edificio, fechado en el siglo XIX y protegido en el catálogo municipal de inmuebles de interés, se usará como centro de recepción de visitantes (planta baja y entrada) y centro cívico y vecinal. El edificio, levantado sobre otros anteriores un siglo atrás, fue realmente una fonda Fonda donde una familia ofrecía alojamiento, aseos y comida a los huéspedes y viajantes que llegaban a Salamanca.

Se trata de un edificio singular, en la calle Veracruz, que durante años fue escuela de hostelería. Destaca por su construcicón en sillería y mampostería, enfoscados pintados, entramados y aleros de madera y dos galerías acristaladas sobre columnas que enmarcan la torre de acceso.

Fechado en el siglo XIX

El actual proyecto fue anunciado en 2018 y no ha podido hacerse realidad hasta ahora. Por el camino, su coste se ha encarecido en más de 340.000 deuros, de poco más de medio millón que iba a costar en 2020 a los 870.000 de la última adjudicación, marcada por la crisis que incrementó el precio de los materiales. Sin embargo, sus atencedentes hay que buscarlos mucho más atrás en el tiempo, a comienzos del siglo XXI, cuando se buscó una ubicación para centro de recepción de visitantes.

A mediados de 2018, el Ayuntamiento de Salamanca anunciaba por primera vez su intención de transformar la Fonda Veracruz en centro de recepción de turistas. La idea llevaba años en ciernes, vinculada a una iglesia cercana, pero se cambió por una actuación más compleja. Se concretó en verano de 2019 y se redactó un proyecto que se aprobó en diciembre. El proyecto incluía, por un lado, cuatro dársenas para estacionar autocares en la plaza del Mercado Viejo (frente al museo de automoción), y por otro la conversión de la Fonda Veracruz en el lugar por el que pasaran los turistas en su llegada por el centro histórico.

La primera parte del plan se ejecutó, pero la segunda ha sufrido numerosos problemas y retrasos. Se anunció en 2018, se licitó a finales de 2019 y se adjudicaron en febrero de 2020 para diez meses de ejecución con fecha de final febrero de 2021. Las obras arrancaron en abril de 2020, pero pronto hubo problemas. Los trabajos no avanzaban al ritmo adecuado, después se planteó un modificado de obra, pero a finales de 2021 el consistorio puso sobre la mesa la opción de resolver el contrato.

Para ello, y en aras de asegurar la decisión, se llevó el asunto al tribunal de recursos administrativos del Consejo Consultivo y en diciembre de 2022, con el aval del tribunal administrativo, se pudo romper el contrato. El siguiente paso fue licitar la obra de nuevo, por segunda vez, tres años después de la primera, y es el punto en el que se encuentra la transformación de este edificio.

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