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Adoquines que se han sustituido y los nuevos en una de las obras. José Manuel García
Salamanca acaba la peatonalización del centro gastando diez veces más en granito que en zonas verdes

Salamanca acaba la peatonalización del centro gastando diez veces más en granito que en zonas verdes

El 80% del presupuesto de obra para devolver las calles a los peatones ha ido a nuevas pavimentaciones 'duras' con la vegetación en un papel secundario: el corredor del LIFE pierde en su ejecución varias de las acciones de naturalización previstas

Lunes, 4 de marzo 2024, 08:24

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El centro de Salamanca está de estreno. Esta semana han finalizado las obras de peatonaliación del centro, las últimas, con las que el casco histórico completa su conversión y adopta de paso una nueva imagen en la que el gris ha tomado todavía más de protagonismo. Es el color distintivo del nuevo pavimento de una treintena de calles, formado por losas, rebordes y adoquines nuevos de granito, que en muchos casos sustituyen a los antiguos, y que se llevan ocho de cada diez euros de la obra pública.

Esta semana se han colocado los últimos metros de nuevo adoquinado en las obras de peatonalización de la calle Varillas. Supone el final de una actuación que englobaba varias calles en una franja entre la Plaza Mayor y la Gran Vía y con la que se culminan las peatonalizaciones que inició Salamanca hace unos meses. La colocación de los últimos adoquines cierra el capítulo de las peatonalizaciones en el centro, mientras en el resto de la ciudad todavía se harán en zonas como Garrido o los entornos escolares, y donde también habrá mucho granito.

Mientras tanto, el centro histórico incrementa la presencia de este material que distingue las calles en las que, en teoría, tienen preferencia los peatones, pero en las que siguen circulan vehículos del carga y descarga, taxis, patinetes y muchos coches particulares; todos se disputan el sitio con las terrazas y con el mobiliario y las pinceladas verdes que se han dado en forma de pequeñas actuaciones. El rey de esta peatonalización es el gris y la naturalización, en minoría, se ha quedado además más corta de lo que estaba previsto.

Según las cifras de los contratos, el gasto de los principales proyectos de peatonalización repartidos por el centro asciende a casi 4 millones de euros. De ellos, la parte que corresponde con pavimentaciones asciende a 1,7 millones de euros; en zonas verdes y jardinería se han totalizado 190.000 euros. Otros 460.00 euros han ido para alumbrado y 47.000 para mobiliario urbano. El resto, personal, beneficios e impuestos.

Esos 1,7 millones se han gastado en miles de metros de adoquines, losas y remates de granito. En la última actuación de la calle Varillas y cercanas se han puesto 1.100 m2 de este material. Y en el resto su presencia es destacada. Por contra, el gasto en jardinería supone una décima parte de la factura de granito, invertido en pequeños parterres y arbolado urbano.

No hay más que darse una vuelta para comprobar que en los más de 60.000 metros cuadrados que han abarcado estas actuaciones reina el gris. El resultado es una peatonalización 'dura' con varias consecuencias. La primera, la uniformidad total, no sólo con otras calles, sino con otras ciudades que optan por el mismo material. Tampoco ayudará este material a rebajar la temperatura en verano. Y segurá necesitando mucho trabajo para limpiar las manchas de chicles y gotas de aceite o para el mantenimiento por las roturas o cuando las placas se mueve por el paso de vehículos.

El LIFE, menos verde de lo previsto

El granito es totalmente predominante en los proyectos repartidos por varias zonas del centro, pero también tiene protagonismo en uno muy concreto, el tramo del LIFE Vía de la Plata que atraviesa la ciudad. Este corredor verde está formado por varios tramos y uno de ellos recorre de la Puerta de Zamora a la puerta de San Pablo y la iglesia de Santiago.

La actuación se planteó para aumentar la presencia de elementos naturales en el trayecto atravesando por la Plaza Mayor y la plaza del Poeta Iglesias, con 4.200 arbustos, 78 árboles (uno de ellos de gran porte) y más zonas verdes de suelo a lo largo de un tramo de 1.479 metros. El objetivo, combatir el fenómeno de las islas de calor y renaturalizar el centro histórico.

Al incluir más vegetación y «pavimentos drenantes» se logra recuperar agua para los acuíferos y el consistorio estimaba que las temperaturas pudieran llegar a bajar en estas zonas con vegetación hasta unos cinco grados respecto a espacios similares con piedra o asfalto en el suelo y sin árboles.

Jardín y árbol en Poeta Iglesias.
La zanja antihumedad del palacio de Orellana no se ha hecho.
La cerca natural de San Pablo no se ha hecho.
La iglesia de Santiago sí tiene nueva corona vegetal.

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A lo largo de este trayecto contemplaba actuaciones de renaturalización variadas y originales que, sobre proyecto, logran darle la vuelta a la relación de fuerzas entre verde y granito. Según contrato, de los 302.000 euros de presupuesto, 104.000 van a jardinería y 58.000 a pavimento.

Sin embargo, no todo lo previsto ha acabado ejecutándose. El proyecto incluía actuaciones como bancos con presencia de vegetación, pavimentos drenantes, rejillas antihumedad, suelos que neutralizan contaminación, paredes verdes... que se han ejecutado a medias.

En la calle Zamora sí se ha desplegado todo lo previsto, aunque ha habido que proteger los parterres con vallados porque se han producido robos y vandalismo y los orines de mascotas han secado ejemplares. Sí que se aprecian los pavimentos ecológicos, bancos con vegetación y más arbolado.

Por contra, en la plaza de Poeta Iglesias el 'gran árbol' de Salamanca todavía tendrá que crecer bastante para alcanzar el porte previsto, rodeado como está de sombrillas y terrazas. Y el ancho ganado en la acera es presa de sillas y mesas.

Imagen después - Salamanca acaba la peatonalización del centro gastando diez veces más en granito que en zonas verdes
Imagen antes - Salamanca acaba la peatonalización del centro gastando diez veces más en granito que en zonas verdes

Más abajo, en la plaza del Peso lo ejecutado no tiene, por ahora, nada que ver con lo previsto. Se dibujaron unas gradas vegetales y macetas en las farolas, pero ni las luminarias ni las flores están y tampoco hay más zonas verdes que una franja y algunos alcorques que se 'adaptan' al uso del lugar, ya 100% reservado para terrazas de establecimientos. Atendiendo a las demandas de los vecinos, en las próximas semanas se colocarán farolas, ocho bancos y una fuente.

A lo largo del parque de Colón sí se han plantado arbustivas y nuevos parterres, pero falta la zanja aireante de la fachada del palacio de Orellana, que sigue manifestando grandes humedades. Sí hay pavimentos drenantes en los pasos de peatones de los cruces con las calles Jesús, Palominos, Tostado y Cuesta de Carbajal, una actuación que se complementará con «aparcamientos drenantes» en las zonas de estacionamiento.

En la zona de San Polo se iban a aprovechar unos cuadrados de canto rodado existentes, que se han transformado en parterres, pero el muro verde de trepadoras tendrá que esperar, igual que la cerca natural en la Puerta de San Pablo que consiste en la recuperación de la presencia alegórica del trazado de la muralla con un seto, pero que no está.

Sí se ha ejecutado la nueva corona vegetal en la iglesia de Santiago, pero no la chimenea verde que iba a evocar la antigua que tenía el edificio de la fábrica de la luz, sede del museo de Historia de la Automoción.

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