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Los testigos recrean el crimen del Carnaval del Toro, a expensas de la declaración del acusado José Manuel García
Los testigos recrean el crimen del Carnaval del Toro, a expensas de la declaración del acusado

Los testigos recrean el crimen del Carnaval del Toro, a expensas de la declaración del acusado

El presunto autor de los hechos del Carnaval de Ciudad Rodrigo se ha amparado a su derecho de declarar al final del juicio. Así lo vivieron los testigos presenciales

Martes, 20 de febrero 2024, 14:53

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El juicio por el crimen de Ciudad Rodrigo se celebra en la capital charra los días 20, 21 y 22 de febrero. La Audiencia Provincial juzga a J. A.V. S. por el presunto asesinato de un joven de 30 años en la madrugada del pasado 26 de febrero de 2022 en Ciudad Rodrigo. El acusado, en prisión provisional fuera de Salamanca, presuntamente mató con una puñalada de siete centímetros de profundidad a T. E. V., provocándole una hemorragia arterial masiva que le causó la muerte.

En primera instancia y tras casi tres horas para la constitución de jurado popular, formado únicamente por mujeres -las nueve titulares y suplentes-, se expusieron los hechos y se aportaron las diferentes versiones por parte de la Fiscalía, la defensa particular y la defensa del acusado. Si embargo y a pesar de que estaba previsto, no se pudo escuchar la versión del acusado, acogiéndose a su derecho de testificar en la parte final del juicio. Presente en la sala, sí pudo verse como asentía en varias ocasiones cuando su representante hablaba de una muerte «desgraciada» causada de «forma fortuita».

La defensa, quien pide la absolución, alegó que el acusado sólo quería pedir explicaciones, tras ver cómo una de sus amigas recibía un «botellazo». « Nadie ha querido quitarle la vida a la víctima», apuntaba, el acusado «sólo evitaba fallecer». Se centraba así en los «motivos», en la «no intención» de su representado. Además, aludió al no conocimiento de la víctima por parte del presunto autor del delito, así como la ausencia de antecedentes penales. «No es un delincuente», finalizaba.

En el bando contrario, la defensa particular, que considera el crimen como un «asesinato» y no «homicidio»; argumentó la falta de indefensión del fallecido, actuando de esta forma con «alevosía». «No tuvo posibilidad de defenderse. La fiscal se queda corta corta con la calificación del suceso», reconocía. «Es un asesinato. Existía total incapacidad».

Asimismo, como prueba de última hora, el Ministerio Fiscal aportó la partida de nacimiento de un tercer hijo reconocido por parte de la víctima. «Estos niños están condenados de por vida», finalizaba.

Los testigos protegidos

Ante la ausencia del testimonio por parte del acusado, los testigos protegidos fueron llamados a declarar para esclarecer los hechos ante el jurado popular. Entre ellas, las acompañantes del acusado la noche en la que ocurrieron los hechos.

La primera en hablar declaró que no conocía al acusado, que no eran amigos antes del suceso, pero que fueron juntos, además de otra chica, a pasar el día a Ciudad Rodrigo, incluyendo la noche del suceso. Contó que vio al fallecido juguetear con la navaja por el local, «no era el estado de una persona normal» y que el acusado tuvo dos discusiones más de forma previa. Confirmó que otra de las presentes, su amiga, recibió un golpe en la cabeza con un artefacto de cristal. Después: «Él se giró y nos pidió que nos fuéramos«. Tras medio minuto, él volvió a salir »con un corte en la mano« y regresaron a Salamanca.

Su versión concuerda con la de la testigo número 5, quien aseguró haber recibido un golpe en la cabeza con algo de cristal. También reconoció que la víctima estuvo toda la noche con una navaja. En su versión de los hechos, le dijo a su amiga: «Tranquila, que él sabe defenderse». Después la misma historia: «Salió con una herida en la mano» y «supuse de que había sido».

Ambas decidieron declarar al día siguiente en cuanto se enteraron de lo que había ocurrido en la prensa. Declararon hasta en dos ocasiones, pero reiteró ante la pregunta de la defensa: «¿Había alguna intención?». «Imposible. No se me ocurriría pensar eso».

«Intentó decirme algo, pero se murió»

En tercer lugar, una cliente más del bar, conocida del fallecido y que estaba en el local donde ocurrieron los hechos, también habla de que una chica recibicó un botellazo, pero señala un «intercambio» de lanzamiento de botellas. Ella no vio a la víctima con un navaja, aunque sí le vio en el suelo tras el enfrentamiento. Pensando que estaba «mareado» pidió agua, pero después vio sus «manos llenas de sangre». «Intentó decirme algo, pero se murió», ha declarado.

«¿Notaba que estaba bebido?», preguntó la fiscal. Ella responde: «No, lo normal, con unas copas».

La reanudación del juicio tendrá lugar a las 16:30 h.

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