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Obras en el edificio anejo a una de las portadas de San Martín. SH
La última peripecia de la tercera 'catedral' de Salamanca cercada por nueve edificios

La última peripecia de la tercera 'catedral' de Salamanca cercada por nueve edificios

La aparición de restos arqueológicos supone un capítulo más en la historia de la iglesia de San Martín, monumento románico declarado BIC que está rodeado de inmuebles protegidos

Félix Oliva

Salamanca

Jueves, 16 de mayo 2024, 19:47

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La aparición de restos arqueológicos en Salamanca es habitual, lógico en una ciudad con multitud de edificios protegidos y patrimonio datado desde hace siglos. Sin embargo, hay algunos inmuebles especialmente dados a las aventuras y uno de ellos es la iglesia de San Martín, la 'tercera catedral' de Salamanca, emparentada con la seo más antigua y uno de los ejemplos más valiosos del estilo románico en la ciudad.

Construida en el siglo XII, su principal característica es que prácticamente no es visible y no asoman más que sus dos portadas, una románica y otra renacentista, y un camarín. Está casi totalmente cercada por edificios que, a su vez, también están protegidos, una presión que ha provocado no pocos problemas en los últimos años. Cada vez que hay alguna intervención, el templo sufre.

Desde el comienzo de su construcción tuvo problemas de estabilidad que han tardado cerca de 700 años en resolverse. De hecho, la iglesia estuvo en la lista roja del patrimonio en peligro de Hispania Nostra y es de los pocos elementos monumentales de la provincia que han salido del nivel de alarma para entrar en la lista verde. Lo hizo a raíz de una actuación que consistió en escanear todo el edificio.

Su última peripecia ha sido la aparición de un pozo de sondeo adosado al ábside de la iglesia que está prácticamente oculto por los edificios que dan a la plaza del Poeta Iglesias. Allí se ha intervenido en uno de ellos, el del número 22, que está protegido como varios de los que le rodean y que ha sido rehabilitado en un proyecto que ha llevado más de cuatro años.

Este inmueble es uno de los nueve que están protegidos en el catálogo de monumentos de Salamanca capital y que literalmente encierran la iglesia de San Martín. Lo que les ocurre a ellos acaba afectando al templo y así ha ocurrido esta vez: la tardanza en justificar el hallazgo ha retrasado la licencia de uso para el inmueble, que se pasa a apartamentos turísticos.

La iglesia, la segunda obra en importancia del románico en la capital tras la Catedral vieja, está totalmente rodeada en todas sus partes por edificios que tienen algún tipo de protección, lo que obliga a una gran cautela en las actuaciones porque se levantaron todos entre el siglo XVIII y comienzos del siglo XX. Son de diversos estilos y de arquitectos como Santiago Madrigal o Carlos Grasset, pero además es que cualquier intervención afecta a lo poco que ya se ve de la iglesia.

Actuaciones en sus dos portadas y daños en su interior. SH
Imagen principal - Actuaciones en sus dos portadas y daños en su interior.
Imagen secundaria 1 - Actuaciones en sus dos portadas y daños en su interior.
Imagen secundaria 2 - Actuaciones en sus dos portadas y daños en su interior.

Así ocurrió hace unos años con el derribo del edificio adosado a un lateral de su portada románica en la calle Quintana. Aquella obra fue un escándalo porque durante meses el resultado fue un solar vacío y los restos de un edificio, con parte del material pegado literalmente a la pared exterior de la iglesia.

En muchos de los casos, la ficha de protección de los nueve edificios que rodean San Martín incluye indicaciones sobre las visuales deficientes que presentan, como indicación para futuras actuaciones. Así ha ocurrido con el de Poeta Iglesias, 22, donde ya estaba previsto que se eliminara el cuerpo recrecido sobre la línea de cornisa y es lo que se ha hecho. Su nueva configuración mejora las vistas a los elementos de la iglesia de San Martín, que logra salir a la vista y abandonar su encierro en pocos puntos, más allá de sus accesos y del camarín de la plaza del Corrillo.

Su restauración

El edificio fue sometido a una profunda intervención que ha durado años y que terminó en 2022. En sucesivas fases se ha logrado, por un lado, subsanar los problemas estructurales del edificio por otro, habilitar un recorrido expositivo y, finalmente, acondicionar el interior del templo. Las deformaciones existentes en pilares, arcos y bóvedas de las tres naves del edificio, fruto de la propia construcción y de diferentes modificaciones a lo largo de su historia fueron el objetivo fundamental.

Junto a la intervención propiamente dicha, para conocer el estado real del edificio, se incorporó el templo al Sistema de Monitorización (MHS), desarrollado por la Fundación Santa María la Real, y se instalaron sensores de temperatura y humedad en puntos muy concretos del edificio. En paralelo, se monitorizaron los movimientos estructurales, tanto estáticos como dinámicos, mediante la instalación de un acelerómetro y clinómetros en los muros norte y sur. El análisis conjunto de todas estas variables permitió entender la evolución del proceso de degradación, esbozar sus causas y, más importante aún, plantear la solución más acertada para cada patología.

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