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José Luis Sánchez, alcalde de Miranda de Azán, en la entrada del pueblo. Álex López
Miranda de Azán alcanza su primera década como Municipio del Bien Común

Miranda de Azán alcanza su primera década como Municipio del Bien Común

La localidad del alfoz considera que en estos años ha conseguido incrementar la participación ciudadana para contribuir al bienestar y la felicidad de sus habitantes

Ana Carlos

Salamanca

Sábado, 29 de julio 2023, 20:40

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A la entrada de Miranda de Azán, un cartel nos anuncia que se trata de un Municipio del Bien Común. Esta condición no se nota a primera vista con algo especial en las calles. Es un pueblo normal, agradable. Con bastante movimiento por las calles desde primeras horas de la mañana para tener solo 457 vecinos censados (de los que 82 son menores de edad).

Tampoco muchos de sus vecinos sabrían definir qué es eso del Bien Común. Pero debe haber algo que les convenza cuando su Equipo de Gobierno (IU) ha salido reelegido por mayoría absoluta y gobierna por tercera vez. El alcalde, José Luis Sánchez, asegura que los habitantes del pueblo consideran «que se hacen las cosas como se hacían en los años 80» y que eso les gusta.

¿Y en qué consiste esa forma de gestionar un municipio? En escuchar mucho. Tener presentes a las minorías y distintas sensibilidades. Crear comunidad. Fomentar los servicios públicos y privados. Apostar por la transparencia. Ayudar al vecino y dejarse ayudar por él. Y algunas cosas más.

Cuando en 2011 José Luis conoció la Economía del Bien Común, el movimiento internacional ideado por Christian Felber y empresarios austriacos, le fascinaron muchos de sus aspectos. Se trataba de aumentar el bienestar y la felicidad de todas las personas de una comunidad. De preguntarse ante cualquier actividad económica el impacto que tendría en las personas y la naturaleza. De pensar que el dinero no es un fin, sino un medio y hay que colaborar de forma ética para conseguir el beneficio mutuo.

Entonces se dio cuenta que eso era lo que quería para su pueblo. No solo en materia económica, sino en la gestión municipal. Poner a las personas en el centro y la economía como un recurso para favorecer el bienestar. Empezaron a trabajarlo con el anterior alcalde, contactaron con la organización que promueve ese modelo económico y en mayo de 2013 Miranda de Azán se convirtió en el primer Municipio del Bien Común del mundo.

Previamente hicieron un análisis del pueblo y sus necesidades. Como otros cercanos a la capital salmantina, creció mucho a partir de 1996, pero sobre todo entre 2000 y 2010. Había mucha población nueva sin arraigo llegada de Salamanca y de otras localidades cercanas. Decidieron que lo primero era crear comunidad y cuidar a la infancia. Crear servicios. Fomentar el comercio local. Y se pusieron manos a la obra.

Educación ciudadana y ambiental

En la medida de lo posible el Ayuntamiento contrata a los profesionales locales para sus obras, como por ejemplo al carpintero. Han abierto un gimnasio público que dinamiza mucho la vida vecinal. En el día a día tratan de potenciar la participación ciudadana, pero el medio que mejores resultados les da en este sentido es la participación informal.

«Hace falta mucha educación ciudadana, explicar el funcionamiento de las administraciones, los planes y proyectos», apunta el alcalde. Y eso lo trabaja incluso con los adolescentes del pueblo. Escucha sus peticiones, les explica si se pueden o no conseguir y las razones. Ellos quieren conseguir todo de inmediato, afirma, y aunque no logren lo que buscan y no les guste, son conscientes del funcionamiento del Ayuntamiento y su alcance y aprenden a proponer otras iniciativas.

Los vecinos en general saben que pueden realizar sus propuestas porque el Consistorio está abierto a ellas. Pidieron un saco de boxeo para el gimnasio y lo han conseguido. Han sido los propios vecinos los que lo han instalado y en otras ocasiones colaboran ajustando otros aparatos.

También el Ayuntamiento ayuda a los vecinos, les presta algunas de sus herramientas menos delicadas para uso de quien las pueda solicitar. Por ejemplo la escalera grande y otros materiales de uso ocasional que uno no tiene en casa. Esos son los pequeños cambios en los que se nota la búsqueda del bien común.

La infancia y la participación ciudadana están siempre en el objetivo del Ayuntamiento de Miranda de Azán. Álex López
Imagen principal - La infancia y la participación ciudadana están siempre en el objetivo del Ayuntamiento de Miranda de Azán.
Imagen secundaria 1 - La infancia y la participación ciudadana están siempre en el objetivo del Ayuntamiento de Miranda de Azán.
Imagen secundaria 2 - La infancia y la participación ciudadana están siempre en el objetivo del Ayuntamiento de Miranda de Azán.

«Es una ilusión no ambiciosa, una herramienta de gestión», insiste. Al inicio había muchas reticencias. No había experiencias previas ni referentes para mostrar lo que querían hacer. Y hablar en 2011 de felicidad y bien común sonaba casi a la implantación de una secta. Pero al explicar que los pilares eran la comunidad, el desarrollo sostenible y el medio ambiente y empezar a rodar, la gente se ha mostrado colaboradora. Siempre habrá quien no esté de acuerdo, pero el apoyo es mayoritario.

«Lo que más fricciones ha generado ha sido el respeto al medio ambiente. Algunos quieren limpiar el regato con glifosato», detalla. También hace falta educación ambiental para que los vecinos comprendan que ese tipo de medios no solo no es adecuado para el entorno, sino que es dañino para las propias personas. Pero el municipio también trabaja en esta línea. Esta misma semana se ha celebrado un taller sobre insectos de la mano de la Oficina Verde de la USAL.

Además, en el pueblo hay una ruta de kilómetro y medio que quiere mostrar la riqueza ambiental que se encierra en tan poco espacio, como el arroyo, que contribuye a regular la temperatura del municipio. Un paseo interpretativo lleno de paneles con QR en los que los propios vecinos amplían la información recogida en la cartelería.

«Las personas no somos el centro del entorno, sino uno más», reivindica el alcalde, que apuesta por conservar la biodiversidad y mantener un equilibrio con ella que contribuya al bienestar de los vecinos «sin llevar las cosas al límite».

Índice de felicidad

Como Municipio del Bien Común, Miranda de Azán se somete a balances con auditores externos para medir la consecución de sus objetivos y valores, la participación, el respeto por el medio ambiente o la solidaridad, entre otros. Todo ello, como el resto de las gestiones municipales, están abiertas al conocimiento público a través de sus mecanismos de transparencia.

Hace dos años evaluaron el índice de felicidad a través de un estudio con colaboración con la USAL (que también está vinculada a la Red de Universidades para la Economía del Bien Común). El encargado fue un alumno de prácticas de un máster de Servicios Públicos y Políticas Sociales.

Como todavía la pandemia marcaba las posibilidades de reunión, se seleccionó una muestra de personas divididas en cuatro grupos de edad que a través de talleres y entrevistas debatieron sobre distintos aspectos en busca de las cosas que les unían y las que había que mejorar, para poder medir de alguna manera su bienestar. Internet y la telefonía, como sucede en otros muchos puntos del medio rural, estaban entre los aspectos considerados a mejorar.

José Luis destaca que en esos resultados quedaba patente que los más jóvenes, entre 14 y 18 años, preferían estar en el pueblo que irse de fiesta a la ciudad. A pesar de la cercanía, valoraban la tranquilidad, la libertad y la seguridad, aunque reclamaban un centro juvenil para reunirse.

Al final todos los grupos encontraron 17 puntos en los que coincidían, como en la necesidad de conservar la tranquilidad rural, asegurar la vivienda estable, preservar el entorno, desarrollar el transporte público y continuar con el Mercado Campesino, entre otros. El informe completo está en la web municipal.

Programa para festejar el décimo aniversario

Paso a paso, este año se han cumplido diez años como Municipio del Bien Común. Un aniversario que celebrarán durante un fin de semana a finales de septiembre. Con ese motivo, Miranda de Azán acogerá la Asamblea Estatal del Bien Común, con la presencia de miembros de toda España. A espera de confirmación, se espera la presencia de autores muy reconocidos.

Aunque durante el sábado y el domingo estarán centrados en el trabajo de la Asamblea en grupos, el viernes están previstos actos dirigidos al público, como la proyección de un corto, la presentación de un libro y dos mesas redondas. Una sobre El espacio físico como determinante social y la otra centrada en qué respuestas no da el capitalismo al bien común y posibles alternativas.

José Luis no imagina cómo será la evolución del pueblo como Municipio del Bien Común. «Para empezar con otro alcalde», bromea. Pero es muy consciente del tamaño de la localidad y de sus limitaciones. «No es lo mismo un pueblo que una gran ciudad», recuerda.

También detalla que a veces «tratas de correr mucho» y la realidad te frena, como cuando buscas empresas del Bien Común o que cumplan una larga lista de requisitos para prestar un servicio o hacer una compra y descubres que ninguna da el perfil.

Lo que sí espera es que siga creciendo la participación ciudadana. Y desea que se lleven a cabo proyectos culturales con distintas localidades de los alrededores para que todas ellas se beneficien de ello. Para el alcalde, es importante romper estereotipos sobre que los políticos tienen que estar enfrentados y que hay que rivalizar con otros municipios. Para qué competir si se obtienen mejores resultados cooperando.

Quizá próximamente se pueda crear una comunidad energética en el pueblo con una empresa energética que se quiere unir a la red de Empresas del Bien Común (en el conjunto de Europa superan ya las 2.000). Pero todo poco a poco. Al ritmo que se pueda consiguiendo el máximo consenso de los vecinos.

Mercado Campesino el próximo domingo

El próximo domingo, 6 de agosto, Miranda de Azán celebra su Mercado Campesino. La cita se ha consolidado en la comarca y cuenta con el apoyo y colaboración de los vecinos, que se vuelcan mayoritariamente en ella.

Unos ceden terrenos para que aparquen los visitantes a cambio de que se los limpien. Otros aportan alpacas de paja para la ambientación. Cada uno se involucra en lo que quiere, que es siempre lo que mejores resultados da. El resultado se traduce en un buen ambiente y beneficios económicos para el pueblo.

El mercado está incluido en la red de Ferias y Mercados de la Junta de Castilla y León y cuenta con la colaboración de la Diputación de Salamanca. En él se pueden adquirir productos de la tierra, artesanía y antigüedades.

Pero además cuenta con un programa de actividades paralelo que incluye una zona infantil, exhibición de oficios tradicionales, talleres de alfarería, de vidrio y de carajillos, teatro, degustaciones y tabernas, entre otros, con un concierto de Malajota Folk que cierra mercado a las 20.30 horas.

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