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Imagen de archivo de los cinco miembros de la 'manada' de Manresa, durante el juicio en la Audiencia de Barcelona. R. C.
El Supremo confirma las condenas de hasta 12 años para la 'manada' de Manresa

El Supremo confirma las condenas de hasta 12 años para la 'manada' de Manresa

Cinco adultos violaron a una menor de 14 años en una nave en octubre de 2016

Cristian Reino

Barcelona

Miércoles, 24 de mayo 2023, 17:48

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Siete años después, los miembros de la 'manada' de Manresa entrarán al fin en prisión. El Tribunal Supremo ha confirmado la pena que les impuso el TSJC de 10 a 12 años de cárcel por violar a una menor de octubre de 2016 en una nave abandonada de la localidad barcelonesa. Fueron cinco los autores de la salvajada: dos de ellos se fugaron.

La sala penal del Tribunal Supremo ha desestimado los recursos planteados contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que confirmó penas de entre 10 y 12 años de prisión para los cinco jóvenes acusados de un delito de abuso sexual sobre una chica menor. Los condenados son Bryan Andrés Mendoza Chicaiza, Maikel Pascual Tamayo, Daniel David Rodríguez Lastre, Yordanis de Jesús Campo y Walter Diego Claudio. Dos son españoles, dos cubanos y el quinto es argentino. Todos ellos eran mayores de edad cuando violaron a la adolescente.

El tribunal rechaza íntegramente los recursos de tres de los condenados, que fueron los únicos planteados contra la sentencia. La sentencia inicial fue dictada por la Audiencia de Barcelona el 21 de octubre de 2019. Los cinco condenados y las acusaciones recurrieron en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que desestimó el recurso de los acusados y estimó parcialmente el de las acusaciones, en el sentido de elevar de 12.000 a 60.000 euros la cuantía de la indemnización que los condenados deben pagar a la víctima.

En la noche de Halloween de 2016, los cinco condenados, la víctima y otras cinco personas, cuatro de ellos menores, se juntaron en una fábrica abandonada para hacer 'botellón'. La víctima bebió alcohol y fumó marihuana y perdió totalmente la consciencia.

Uno de los acusados llevó a la víctima a una caseta apartada. «Para satisfacer sus deseos libidinosos, metió dedos de su mano en la vagina de la chica», según la sentencia. Al rato, regresó donde estaba el grupo y dijo: «Quince minutos cada uno». De esta forma, mandaba al resto de acusados con la menor. «Uno tras otro, para satisfacer sus deseos libidinosos, introdujeron sus penes en la vagina de la chica», según el fallo judicial. La amiga oyó gritar a su víctima, por lo que pidió ayuda a otra joven presente (mayor de edad). Se acercaron al apartado y encontraron a uno de los acusados violando a su amiga, mientras otro de ellos se masturbaba. Los gritos de espanto de las chicas provocó que todos salieran corriendo de la nave. La Fiscalía pedía condenas por agresión sexual pero fueron sentenciados por un delito continuado de abuso sexual (era mucho antes de la aprobación de la ley del 'solo sí es sí) sobre menor de dieciséis años cometido en actuación conjunta de dos o más personas.

Durante el juicio, la joven declaró que solo recordaba flashes de lo que ocurrió aquella fatídica noche. En esos flashes, la víctima fue capaz de recordar el ataque sexual de tres de los acusados forzándole a practicar relaciones que no quería. Con unos de los acusados había mantenido una relación con anterioridad, pero ese día le dijo que no quería. Pero se sintió atemorizada, porque se iban pasando la pistola entre tres de ellos. Y según su testimonio, dos de ellos la obligaron a hacerles una felación y un tercero la penetró. En otro de sus recuerdos, tiene la imagen de que estaba en el suelo llorando y varias personas masturbándose mientras ocurría todo.

El interrogatorio fue muy duro por parte de los abogados defensores y el presidente del tribunal hasta tuvo que intervenir para recordar que se estaba interrogando a una menor. Y que por ejemplo, tampoco procedía preguntarle por su vida sexual o si gritaba aquella noche. Los abogados defensores buscaban que cayera en alguna contradicción, pero sin éxito, pues la chica mantuvo la versión que ya había dado a los Mossos y a los forenses médicos durante la instrucción del caso.

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