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Los ocho secretos de los centenarios para llegar a los 100 años

Consejos para una vejez saludable

Los ocho secretos de los centenarios para llegar a los 100 años

Un estudio desvela los rasgos de personalidad que comparten y que podemos entrenar desde ya

Julia Fernández

Viernes, 9 de febrero 2024

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Llegar a los cien años es una heroicidad, pero cada vez es menos infrecuente. La esperanza de vida actual de los españoles ronda los 83 años. En el año 2000 estaba en 79 y en los noventa en los 76. No para de aumentar. Por eso, el reto que se nos plantea ahora como sociedad es envejecer de manera saludable. Es decir, llegar a centenarios sin deterioro cognitivo y con una razonable autonomía física. Y no, no tenemos que echar todos los balones fuera. Cada uno puede poner de su parte para lograrlo.

La cifra

19.639 centenarios

hay en España según el INE. Solo 177 son extranjeros. Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria y Murcia lideran el ranking.

Está claro que la influencia de los factores genéticos y el estilo de vida son «muy relevantes», pero no es lo único que hay que tener en cuenta, defiende María Dolores Merino, profesora de Psicología Diferencial, de Bienestar Psicológico y Salud Laboral en la Universidad Complutense de Madrid. A través de una investigación publicada hace unos meses en el 'Journal of Happiness Studies' con 19 centenarios de nuestro país en buen estado con edades entre los 100 y los 107 años, la experta ha detectado ocho claves que nos pueden ayudar a estar en perfecto estado de revista a esa edad.

«Se trata de recursos psicológicos o características positivas de la personalidad», precisa. Es decir, variables que también permiten un 'entrenamiento' y que nos pueden servir a los que venimos detrás para reconvenir nuestro comportamiento. Cumplirlas no nos va a asegurar llegar al siglo de vida, pero sí que sigamos cumpliendo años con calidad.

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    Vitalidad

Una de las primeras cosas que llamó la atención a la investigadora fue la vitalidad de todos los entrevistados para el trabajo. «Se les notaba al primer contacto, en la voz», señala. Y luego, en sus diálogos y sus respuestas. «Son personas activas y participativas, involucradas en la vida y con una clara voluntad de seguir viviendo», destaca Merino, que recuerda con cariño a Felisa: «Me recibió con un paño de ganchillo hecho por ella». Otra de las participantes, se mantuvo cosiendo como modista «hasta los 98 años».

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    Positividad

Otro de los rasgos que debemos poner en práctica es la positividad, que no hay que confundir con el optimismo. «Se trata de mostrar agradecimiento y disfrutar», aclara la docente. Lo que se encontró en las entrevistas fue gente que practicaba ambas cosas:«habían sabido disfrutar de la vida pese a las dificultades». Además, eran capaces de valorar las cosas pequeñas «como un dibujo de los nietos, un amanecer...». No es ninguna tontería: la ciencia ha descubierto que cuando se siente gratitud, el cerebro experimenta mejoras cognitivas.

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    Interacción social

Tan importante como lo anterior es no quedarse encerrado en uno mismo. La interacción social, esa que nos cortó el covid durante meses, es vital para una vejez saludable. «La necesidad de estar en grupo está en nuestro ADN». En el caso de los centenarios de la investigación, todos eran personas sociables. «Durante su vida han ayudado a los demás y ahora se sienten queridos». Sobre esto y sobre la influencia de la soledad hay varios estudios que demuestran que quedarse solo anticipa la muerte. El último en España ha sido el proyecto Psybel, que se presentó en la Academia de Psicología en 2022 y certificaba que participar con frecuencia en actividades también favorece la longevidad.

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    Resiliencia

Es una palabra muy de moda. «A pesar de las dificultades que han vivido, estos centenarios han seguido adelante y, en algunos casos, han sabido redirigir sus vidas», señala Merino. Han vivido sucesos muy traumáticos, como dos guerras mundiales y un periodo de entreguerras. Nosotros, salvo las crisis económicas, lo más parecido que nos hemos encontrado ha sido la pandemia. No tenemos excusa.

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    Inteligencia

Este rasgo no tienen nada que ver con su nivel de estudios sino con «saber asumir retos para los que no tenían formación expresa y superarlos con éxito». Se trata de personas curiosas, con buena memoria y a las que les gusta conversar... Todo ello, variables que podemos poner en práctica ya mismo.

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    Motivación intelectual

Va unido al anterior. Mantener la mente activa, leer, valorar la cultura, tener ganas de aprender cosas nuevas... son fundamentales para envejecer con salud.

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    Compromiso

Otro rasgo que comparten estos centenarios es la perseverancia para conseguir sus objetivos y su responsabilidad: «Son competentes, trabajadores, honestos».

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    Control

Al hilo de esto, estas personas también comparten otra característica importante:han llevado las riendas de su vida, mostrando autonomía de criterio y encontrando oportunidades. Y esto es una advertencia clara a los padres actuales:«No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos», concluye Merino.

Consejos prácticos para una vejez saludable

Todo esto tiene una aplicación práctica. La investigación de Merino también incluye una serie de acciones que podemos poner en práctica sin grandes esfuerzos

Las lecciones de los centenarios

  • Mantenernos activos físicamente: hacer deporte, caminar, hacer manualidades.

  • Ejercitar la mente con actividades como leer, escribir, pintar... estar dispuesto a aprender cosas nuevas y cultivar nuestra curiosidad, lo que incluye viajar.

  • Cuidar las relaciones sociales y formar redes de apoyo.

  • Comprometernos y mantener responsabilidades.

  • Tener obejetivos a corto y medio plazo y ganas de alcanzarlos.

  • Mirar más allá de los cercano para encontrar oportunidades.

  • Practicar la gratitud.

  • Desarrollar habilidades que nos permitan aceptar eventos negativos y estresantes como parte de la vida. Y, en la medida de lo posible, extraer la esencia positiva de un evento adverso.

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