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Por qué debes apagar el WiFi del móvil cuando sales de casa

Por qué debes apagar el WiFi del móvil cuando sales de casa

Además de un ahorro de batería está en juego la seguridad de tus datos

J. Castillo

Viernes, 12 de abril 2024

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La mayoría de los usuarios mantienen activa la conexión WiFi de sus smartphones en todo momento: llegar a casa y que el móvil se conecte automáticamente al router se antoja de lo más cómodo. Con todo, numerosos expertos en ciberseguridad llevan tiempo alertado sobre una importante contrapartida. Con el WiFi siempre 'encendido', nuestro teléfono se mantiene en un estado de búsqueda constante; empeñado en acceder a todas las redes inalámbricas con que va topándose durante nuestros desplazamientos. Lo más habitual es que dichas redes se encuentren protegidas mediante una contraseña, pero también se cuentan las denominadas 'públicas', a las que cualquiera puede conectarse.

Es entonces, al vincularse el terminal a estos puntos de libre acceso, cuando nos exponemos a toda clase de amenazas. Existen, de hecho, redes WiFi abiertas diseñadas ex profeso para robar información sensible como nombres de usuario y contraseñas, con los que los delincuentes se cuelan en nuestras cuentas de banca electrónica o correo electrónico. Esto, a su vez, les granjea infinitas posibilidades de estafa: desde vaciarnos la cuenta corriente hasta suplantar nuestra identidad o chantajearnos con la difusión de imágenes de carácter íntimo.

En otras ocasiones los malhechores recurren a las redes públicas de cafeterías o aeropuertos: tienen los conocimientos necesarios para vulnerar sus protocolos de seguridad y por consiguiente recopilar datos como nuestras ubicaciones habituales; todo ello sin que nos demos cuenta, en ese bucle de conexiones y desconexiones WiFi automáticas (a aquellas redes a las que nos hayamos conectado al menos una vez) que el móvil acomete a diario.

Está claro que mantener el WiFi a raya fuera de casa supone un aumento en el consumo de nuestra tarifa de datos (si no hemos contratado una de carácter ilimitado), pero las ventajas superan por mucho al sobrecoste. Tan solo debemos limitar aquellas actividades que requieren una transmisión de datos considerable, como la reproducción de vídeos a máxima calidad o los juegos online. Ahora bien, como apagar el WiFi cada mañana (y encenderlo cada noche, al volver al calor del hogar) puede resultar engorroso, es buena idea activar la opción de conexión automática a nuestras redes de confianza. Ésta puede encontrarse en el apartado 'Wi-Fi', dentro de la aplicación de 'Ajustes' de cualquier móvil iOS o Android. ¿La única pega? Que la localización del dispositivo se mantendrá siempre activa.

Esto último invalida la otra gran ventaja de apagar el WiFi del móvil al abandonar el radio de acción de nuestro router: el ahorro de batería. Aunque los modelos de gama alta se encuentran optimizados para que la búsqueda constante de redes no impacte de forma significativa en la autonomía, lo cierto es que al final todo suma. Un aparato con las conexiones inalámbricas desactivadas aguantará más horas encendido y requerirá menos ciclos de carga, lo que en último término alargará la vida útil de su batería. Colegimos entonces que lo mejor es entrar en el panel de control del teléfono e inhabilitar el WiFi manualmente cada mañana, nada más pisar la calle. Con el tiempo, la molestia se convertirá en un hábito beneficioso e ineludible.

¿Y si no tengo más remedio que conectarme a una red WiFi pública?

En el caso de que no tengamos otra opción que conectarnos a una red WiFi abierta (porque nos encontramos en una zona con mala cobertura de datos o hemos agotado nuestra tarifa), existen una serie de precauciones mínimas a tomar.

En primer lugar asegurarnos de que la red corresponde, en efecto, al establecimiento que la oferta. Muchos delincuentes crean redes secundarias cuyo nombre se asemeja al de hoteles o estaciones de autobuses, con el objetivo de engañar a sus potenciales víctimas. Mejor acudir al mostrador de recepción o información para que nos indiquen la nomenclatura correcta.

Antes de conectarnos deshabilitaremos todos los procesos de sincronización automática del teléfono, como la subida de fotos y vídeos a la nube (que suele ocurrir en segundo plano). Hecho esto, comprobaremos que las páginas web que visitemos resulten seguras (en la barra de navegación, la URL de turno comenzará por 'https') y nos abstendremos de iniciar sesión (introducir nombres de usuario o contraseñas) en cualquier web. En este sentido, la Oficina de Seguridad del Internauta aconseja no realizar transacciones bancarias o compras online hasta que lleguemos a casa.

Las recomendaciones también se dan después de conectarnos: evitaremos que el gadget memorice la red WiFi pública en cuestión, de forma que no vuelva a conectarse automáticamente en el futuro. A esto se suma la necesidad de mantener actualizado el sistema operativo a la última versión (para asegurarnos de que contamos con los últimos parches de seguridad instalados) y la máxima de confiar únicamente en aquellas redes WiFi que tengan seguridad WPA o WPA2 (tanto las abiertas como aquellas con seguridad WEP deben considerarse opciones exclusivamente de emergencia).

Mejora el WiFi en casa

Si notamos que el WiFi de casa flaquea, el problema tal vez resida en la ubicación de nuestro router. Esto puede arreglarse colocándolo en un área central de la vivienda (o una planta intermedia, si tiene varios pisos) para que la señal alcance al mayor número de habitaciones posible. Además, evitaremos instalarlo cerca de muros de piedra, metales o cúmulos de agua (causan interferencias) y comprobaremos la dirección de sus antenas: si tiene una, lo mejor es disponerla en vertical (apuntando al techo) y si lleva dos, los entendidos recomiendan colocar una en vertical y la otra en horizontal (formando una L).

Si lo anterior no funciona, puede ser buena idea cambiar el modelo de nuestra operadora por uno más reciente (compatible con el estándar 'Wi-Fi 6'); comprar repetidores para amplificar la señal por toda la casa u optar por adaptadores PLC, que aprovechan la instalación eléctrica para llevar la conexión a Internet a todos los rincones.

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