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Mesas altas en un establecimiento hostelero de Salamanca. José Manuel García
Los hosteleros presionan al Ayuntamiento para mantener 800 terrazas tras anunciarse su retirada

Los hosteleros presionan al Ayuntamiento para mantener 800 terrazas tras anunciarse su retirada

Desaparecerán las mesas altas y las terrazas de Salamanca que ocupan aparcamiento sin licencia, nacidas en pandemia para favorecer a la hostelería y en las que ha habido algunos malos usos

Félix Oliva

Salamanca

Viernes, 28 de octubre 2022

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Salamanca tiene un plan para poner fin a la era de las 'terrazas Covid' y lo pondrá en marcha antes del próximo 1 de enero. Será el final de las terrazas extendida y se hará con la llegada de las dos nuevas ordenanzas municipales. Un cambio que supone decir 'adiós' al mapa de terrazas derivado de la crisis del coronavirus, pero que puede acabar sin grandes diferencias porque la hostelería aspira a mantener buena parte del terreno ganado: casi 800 terrazas en la calle, por 650 antes de la pandemia.

El detonante del cambio ha sido el final de la exención fiscal a las terrazas. Durante los últimos tres años el consistorio ha renunciado a cobrar la tasa (unos 680.000 euros al año) como medida de apoyo al sector de la hostelería. Era una medida complementaria en paralelo a la autorización extraordinaria para ampliar la superficie que ocupaban las que ya existían y autorizar terrazas a bares y restaurantes que no las tenían. Ahora eso se acaba: en 2023 se volverá cobrar la tasa y también se recuperará la regulación habitual, suspendida por la situación excepcional. Las terrazas Covid tienen los días contados.

El presidente de los hosteleros reconoce que hay que poner «orden» en la situación y que en algunas calles «es mejor mirar para otro lado» porque las terrazas han proliferado en exceso

¿Cuándo se va a hacer? Hay acuerdo con los hosteleros en que se haga con la llegada de las nuevas ordenanzas, que previsiblemente empezarán a funcionar con la entrada de 2023 si da tiempo a tramitarlas. La Asociación de Empresarios de Hostelería ha presentado alegaciones y negocia con el ayuntamiento la nueva distribución de las terrazas de la ciudad y aspira a mantener buena parte de las que operan ahora mismo, con licencia o con permiso Covid.

El presidente de los hosteleros, Jorge Moro, reconoce que hay que poner «orden» en la situación y que en algunas calles «es mejor mirar para otro lado» porque las terrazas han proliferado en exceso. Considera que con las nuevas ordenanzas y ajustándose a las normas se va a resolver este problema y que va a quedar «una ciudad muy bonita» en la que se va a respetar el equilibrio entre rendimiento económico y espacio para los peatones.

Negociación calle a calle con el 1,80 como principal problema

Es la pregunta del millón: ¿cuántas terrazas va a tener Salamanca cuando acabe la era Covid? En la actualidad, y según datos de la Asociación de Empresarios de Hostelería, son cerca de 800 entre las que tenían licencia antes de la crisis sanitaria y las que funcionan con las autorizaciones provisionales que dio el consistorio. Su presiente, Jorge Moro, reconoce que aún es pronto para saber cuántas sobrevivirán, pero el sector ha convertido el servicio al aire libre en una de sus grandes líneas de negocio y cuenta con que un alto porcentaje de esas casi 800 terrazas sobreviva, adaptándose a las nuevas normas. Para ello, tendrán que cumplir con un cambio fundamental: la distancia libre de 1,80 metros. La norma es estatal y ha obligado a medir todas las terrazas de la ciudad.

No obstante, habrá algunos modelos de terraza que van a desaparecer. El plan es empezar retirando las mesas altas y las terrazas en la calzada, dos fórmulas que se adoptaron como solución provisional a los problemas que encontraron bares y restaurantes para seguir con su actividad mientras había limitaciones de aforo. De paso, se pone fin a dos modelos que han concentrado buena parte de las malas prácticas por parte de los establecimientos, que más quejas generan y que más actuaciones municipales han requerido.

Mesas para fumar

Según ha explicado en varias comisiones informativas el concejal de Policía, Fernando Carabias, hay decisiones que afectan a la actual situación de las terrazas y que ya están tomadas. La primera, la de eliminar las mesas altas que muchos establecimientos tienen a la puerta. Se pusieron en su día para los fumadores, con una doble condición: se advirtió que no se podían compatibilizar con la existencia de terraza ni se podían utilizar para consumir.

Sin embargo, es habitual ver como este tipo de mesas se utilizan para servir consumiciones como si fueran un velador más. Y su colocación choca con la nueva normativa de accesibilidad, que prohibe colocar elementos adosados a las fachadas. Así que se ha decidido prescindir de ellas: no tienen sitio en la nueva ordenanza y están condenadas a desaparecer.

Terrazas que quitan aparcamiento

Lo siguiente será poner orden en las terrazas de calzada, las que se han instalado en zonas de aparcamiento. Cuando llegó la pandemia, el consistorio decidió autorizar veladores en la propia calzada ocupando el lugar destinado al estacionamiento. Eso supuso condenar 490 plazas en toda la ciudad, de manera aislada o conjunta como en el caso de la calle Van Dyck, que se peatonalizó para que los establecimiento de esta calle de pinchos instalaran sillas y mesas.

Las terrazas en calzada se mantienen en las nuevas ordenanzas, pero no todas. El consistorio ya ha puntualizado cuáles van a sobrevivir: solo aquellas que tuvieran previamente una licencia municipal y siempre y cuando no puedan instalarse en la acera respetando los 1,80 metros de distancia libre. Eso deja fuera todas las terrazas de calzada instaladas con una autorización como las que se han dado en pandemia 'en precario'.

Calle Van Dyck cortada al tráfico. Salamancahoy

La decisión de Van Dyck

Cuando la pandemia obligó a consumir en espacios abiertos, las terrazas fueron la salvación de muchos negocios, pero una de las zonas más beneficiadas fue la calle Van Dyck. Esta conocida zona de pinchos cuenta con numerosos bares, pero en casi todo su recorrido y calles perpendiculares las aceras son estrechas y habían impedido poner sillas y mesas. Ponerlas en la calzada fue la solución y entonces se decidió ir un poco más allá y peatonalizar la calle como se hizo con otras zonas en plaza del Oeste o, más coyunturalmente, un tramo de María Auxiliadora. Se restringió la circulación y se eliminaron casi todos los aparcamientos y así estuvo durante meses, hasta que llegaron las quejas de los vecinos. Fue una de las primeras señaladas para volver a la normalidad, pero se ha decidido consultar en el barrio qué hacer. El Ayuntamiento de Salamanca ha preguntado a vecinos y hosteleros y se está a la espera de un resultado. De la decisión depende si vuelve a ser la calle que era o si se queda para siempre en la era Covid.

El ayuntamiento confirma que gran parte ya se han ido retirando, concediéndose tales autorizaciones con carácter quincenal. Y ha abierto la puerta a mantenerlas mientras llega las nuevas ordenanzas: si alguien las solicitara nuevamente se podría valorar. Pero una vez haya nueva normativa, solo se permitirán en el supuesto citado: con licencia previa y para dejar espacio.

Muchos establecimientos tienen acotado su espacio de terraza en la calzada aunque no la usen: están quitando espacio para el aparcamiento

Este tipo de terrazas también han generado problemas. El ayuntamiento ya pidió a muchos establecimientos que las tenían concedidas de manera excepcional que las retiraran si no las iban a usar y algunos lo hicieron. Pero es frecuente ver plazas de aparcamiento ocupadas por vallas o cualquier otro elemento de separación, donde no se puede estacionar por un uso de terraza, que que permanecen vacías porque el establecimiento está cerrado o no la instala. Eso tiene los días contados.

Sin embargo, sí que seguirá habiendo terrazas en la calzada. Esta opción se va a dejar para los casos en los que no haya espacio en la acera, pero requerirá de contar con una licencia ya concedida, no vale con un permiso provisional como ahora. Con todo, la asociación de empresas de hostelería está negociando para que los establecimientos que lo deseen puedan mantener la terraza pasando a licencia, lo que refuerza el objetivo de mantener la mayor parte de las que hay.

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