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'La ganadería se muere', uno de los mensajes de la tractorada de este jueves José Manuel García
La tractorada logra bloquear Salamanca, pero abre una brecha en el sector

La tractorada logra bloquear Salamanca, pero abre una brecha en el sector

Agricultores y ganaderos se unen para luchar por una misma causa, pero los caminos han sido diferentes. El campo está unido, pero se abre una brecha con los representantes

Jueves, 8 de febrero 2024, 20:27

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Una nueva jornada y la más numerosa. Después de concentrarse el viernes y el martes de manera no oficial, agricultores y ganaderos se reunían en torno al llamamiento de las OPAS. ASAJA, COAG, UPA y UCCL querían asediar la provincia charra para llegar al centro de Salamanca desde nueve puntos de partida y proceder a la lectura del manifiesto frente a la Subdelegación del Gobierno. Precisamente, la colaboración entre la Subdelegación, el Ayuntamiento de Salamanca y las organizaciones agrarias, originó un dispositivo de tráfico que trataba de salvaguardar, en la medida de lo posible, la indemnidad del entorno del centro hospitalario.

Capítulo 1

Concentraciones previas y plan previsto

El martes fue el entrante del plato principal (o viceversa). Alrededor de 200 tractores dejaron huella en Salamanca, con doce horas de cortes de tráfico intermitentes y prolongados, afectando a las calles más importantes de la capital y cortando las vías de acceso a las autovías. No había organizaciones agrarias de por medio, sí había una intención clara y común, que fue aguantada por la Policía Local.

«Hacemos ruido por el sector, un sector que se está muriendo. Es inviable tender una explotación. ¡Necesitamos ayuda ya, estamos en la ruina!», señalaba uno de los agricultores presentes.

Por su parte, este jueves la tractorada contaba con nueve puntos de partida hacia Salamanca: Peñaranda, Alba de Tormes, La Maya, Aldeatejada, Aldehuela de la Bóveda, Golpejas, Calzada de Valdunciel, Pedrosillo el Ralo y Aldealengua; y de allí acudirían a los puntos de encuentro: El Oso (Peñaranda), Puerta del Río (Alba de Tormes), pueblo (Aldealengua) en el cruce de la carretera en La Maya; en la localidad de Aldeatejada, en el cruce de la carretera en Aldehuela; en el municipio de Golpejas y en el de Calzada de Valdunciel; y en el cruce hasta la nacional.

Los puntos siguientes de concentración en la capital serían los aledaños de la rotonda de E.Leclerc, el mercado de ganados y la rotonda del Helmántico.

Capítulo 2

El colapso total de la capital, con desacuerdo interno

Posteriormente, dentro de los planes estaba llegar hasta Gran Vía. Sin embargo, la concentración tuvo que tirar de freno en Plaza España. Los más de 1.000 tractores protestantes 'paseaban' por todas las calles de la ciudad y el hilo de ruedas se salía de la capital. El colapso era total y la situación comenzaba a salirse de lo previsto, con grupos de tractores al margen de lo pactado.

No se podía ir ni hacia adelante ni hacia atrás, por lo que se tiró de inventiva y siendo la hora de comer, muchos de los presentes sacaron productos típicos de la tierra; jamón, lomo y, en general, embutido, acompañado de vino y cervezas. Una anécdota que contrastaba con la situación que se vivía a unos metros de distancia.

El desacuerdo entre agricultores y ganaderos y organizaciones agrarias, que ya quedó retratado en las jornadas anteriores, fue 'in crescendo'. Pitos, abucheos e insultos a su paso o cuando intentaban hablar con los medios de comunicación. «Se necesita hacer un poco más. El movimiento surge desde el principio a través del WhatsApp, de forma anónima y por consenso de los propios agricultores. La mayoría pertenecemos a organizaciones, pero esto no va de siglas. Protestamos como agricultores y ganaderos por la situación que estamos viviendo», señalaba un ganadero de Saldeana.

«¡Llegáis tarde!», alentaba una mujer. La imposibilidad de hablar con libertad impidió la lectura del manifiesto, aunque sí hubo tiempo de reflexión ante los medios de comunicación. «Se nos ha ido de las manos», manifestó José Luis Delgado, presidente de Asaja. «Estamos en medio de la protesta. Desafortunadamente, por un lado, se nos ha desbordado. Afortunadamente, por otro, ya que ha sobrepasado nuestras previsiones y esto es fruto de algo, fruto del hartazgo del sector. Esta situación tan difícil es la que ha hecho que más de 1.000 tractores estén hoy aquí. Demuestra que el sector pide un cambio y pide un cambio a Europa. Llevamos años luchando en los despachos y nunca se nos ha atendido. Se nos ha dado migajas, se nos ha callado la voz con políticas como la PAC, que no dejan de ser miserias».

Era tal la incertidumbre que por momentos se llegó a pensar en una retirada, pero el propio Juan Luis, junto a la Policía Nacional optó por lo contrario, por continuar, pero «respetando a la ciudadanía». «Pedimos cordura y que la gente del campo mantenga la tranquilidad, que no se haga ninguna burrada. Sentimos que haya un grupo que nos esté tocando las narices, pero bueno, en todas las manifestaciones hay gente que quiere fastidiar», completaba el responsable de UPA.

Capítulo 3

El corte de la autovía con una cadena humana

Con el aviso de que la manifestación continuaría hacia la rotonda de Buenos Aires y el objetivo de paralizar el tráfico en la autovía, continuó la jornada vespertina. Eso sí, de nuevo división. Un gran número de tractores decidieron quedarse circulando por la capital, respetando en todo momento las normas de tráfico, pero dejándose ver y haciendo ruido a lo largo de toda la tarde. Por otro lado, se llegó a la A-62, donde la Guardia Civil y la Policía Nacional impidieron en un primer momento cualquier tipo de corte.

La Policía Nacional y la Guardia Civil cruzaron sus vehículos en los accesos a la rotonda de Buenos Aires para impedir que los tractores participantes en las protestas pudieran acceder a las entradas a las autovías hacía Valladolid, Portugal y Cáceres. La rotonda de Buenos Aires es ahora mismo el punto más caliente de Salamanca, con tensión entre los agentes y los agricultores que no cesaron en su empeño.

La Guardia Civil en la rotonda de Buenos Aires José Manuel García

Minutos después y tras ser amenazados con denuncias, alrededor de las 17:00 h. se creó una cadena humana, secundada por la Policía Nacional que paralizó la circulación en solo un sentido.

Capítulo 4

El apoyo de la ciudadanía

Durante todas las concentraciones y a lo largo de todo el día, a su paso los tractores iban dejando una reguera de aplausos como muestras de apoyo. Mujeres, hombres y hasta niños han aplaudido como muestra de apoyo a los trabajadores del sector agrícola. «Estoy con ellos a muerte», señalaba un ciudadano jubilado. «Lo que está ocurriendo no es lógico, cada día cuesta más vivir, se está empobreciendo el campo y creo que es un riesgo para vosotros los que no vivís del campo. Las neveras no se llenan. Si tuvieras que elegir entre llevar a casa un ordenador o un kilo de patatas, ¿qué elegirías?».

Al revés, los manifestantes agradecen el soporte: «La sociedad sabe lo que hay y nos apoyan. Nos quieren arruinar, no sabemos a dónde vamos a llegar».

Agustín de San Morales y Damián de Villoria hablaban de una lucha común, alentada precisamente por ese soporte que encontraban a su paso: «Es gratificante. Te hacen pensar que algo no estaremos haciendo mal. A mí lo que me gusta es la gente que grita adelante, es lo que me gusta».

«Nos tienen que escuchar, no nos comprenden y no hay soluciones de ningún tipo. Es más, hace tres años que hubo otra gran manifestación había 20 puntos y solo se han subsanado el 10 por ciento. A ver si conseguimos algo. Creo que el campo ahora está unido, más que nunca. Hoy se puede ver. Se habla de 1.500 tractores», finalizan.

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