A la marcha han acudido muchas familias completas: con niños pequeños, bebés y mascotas. / josé manuel garcía

En Monterrubio

La familia de Alberto agradece el apoyo recibido: «Aquí encuentro la solidaridad de la gente»

La marcha solidaria, con el objetivo de visibilizar la enfermedad de Alberto, ha reunido a 1.369 participantes

Lorena Ciudad
LORENA CIUDAD

La solidaridad ha inundado hoy las calles de Monterrubio de Armuña. El municipio salmantino ha albergado una marcha solidaria para seguir visibilizando el caso de Alberto Rodríguez, el niño de cuatro años que sufre un lifoma de Bukkit. Esta enfermedad le hace necesitar un transplante de médula.

La marcha ha sido convocada por el Ayuntamiento de Monterrubio, muy involucrado con la causa. Además, también ha contado con la colaboración del Instituto de Investigación y Desarrollo Social de Enfermedades Poco Frecuentes (Indepf).

Aunque estaba previsto que la marcha comenzase en el pabellón de Monterrubio, fuera hastael pabellón de Villares de la Reina y regresase al punto de partida, el mal tiempo de los últimos días ha dejado en mal estado los caminos que unen ambos municipios. Por eso, la ruta que se ha realizado ha ido desde el pabellón de Monterrubio hasta la ermita del Viso y, desde ahí, de nuevo al pabellón.

De manera previa a la marcha, la gente se ha congregado ya en dicho recinto y alrededores desde bien pronto. Y si esta gran concurrencia de personas no es suficiente para percibir el apoyo a Alberto y su familia, la venta de dorsales lo avala: la marcha ha contado con un total de 1.369 participantes.

A este apoyo ya ha hecho referencia Luis, el padre del niño. «Aquí encuentro la solidaridad de la gente», ha asegurado, confesando que «nos ha sorprendido mucho». «No pensé que hubiera tanta afluencia de gente para esta marcha», añade, conmocionado por el apoyo recibido en las últimas semanas.

Y no solo por sus vecinos. Manuel Hernández, alcalde de Doñinos, también ha querido sumarse a la iniciativa. «Es una manera de colaborar, de dar apoyo moral a la familia», asegura y añade: «es hacer visible la enfermedad para que, con esta difusión, quizás llegue a alguien que pueda ser donante».

«Esta enfermedad pide actuación rápida, no queda más tiempo»

luis, padre de alberto

También, Manuel Hernández asegura que, dentro en Doñinos, han «hablado con más gente en el municipio, le hemos dado traslado para que hubiera apoyo desde otros lugares para esta causa».

Sobre el estado de Alberto, su padre cuenta que ahora mismo está recibiendo «un ciclo de quimioterapia para quemarle toda la médula y el sistema linfático y proceder al autotransplante». Y ha querido remarcar que lo que el pequeño necesita es rapidez: »Esta enfermedad pide actuación rápida, no queda más tiempo». Luis explica a este medio que, en caso de que el procedimiento no funcione con la médula del propio Alberto, se probará con las de su familia. Se continúa en busca de un posible donante.